martes, 30 de junio de 2015

Mnemósyne

En estos días que ando tan liado con la Escuela de verano de AEDA ha llegado una buena noticia que me tiene bien contento: la revista Mnemósyne, dedicada a la narración oral, la reflexión y la creación, acaba de terminar (tras mucho tiempo y esfuerzo) de digitalizar la gran mayoría de sus números (que ya podéis consultar aquí). Además sucede que se ha publicado el último número, el 18, en cuyos créditos aparezco como parte del consejo de redacción (qué honor) y que incluye una completa nota de lectura del libro Todos mis cuentos, de Ana María Matute (más completa que esta nota del blog). La nota comienza en la página 94, ojalá te resulte de interés.


Saludos

jueves, 25 de junio de 2015

I Jornada "Narración oral y lectura"

El próximo sábado 27 de junio celebraremos en San Millán de la Cogolla (La Rioja) la I Jornada sobre "Narración oral y lectura", ya somos casi cincuenta apuntados pero aún hay plazas, os dejamos aquí  toda la información por si estáis interesados:
El programa está bien completito con profesionales como Xabier Puente DoCampo, Ana Garralón, Txetxu Barandiaran, Mariona Martínez, MariCruz Arquerreta, etc. [ver programa].
Si quieres participar es necesario que rellenes el cuestionario y realices el pago (¡5 euros!).


¡Nos vemos en San Millán!
Y el domingo 28 comienza la II Escuela de Verano de AEDA, en Ezcaray, qué bien.
Saludos

miércoles, 24 de junio de 2015

El oro de la liebre

A finales de abril recomendé este libro en la radio y me quedé con ganas de hacer una nota de lectura algo más desarrollada porque El oro de la liebre, de Baltscheit y Schwarz, en Lóguez, me había gustado mucho mucho. Este post es para quitarme ese picor.


En este libro álbum se nos cuenta una historia de gran sabor tradicional: tras la muerte de la liebre, el animal más rico y más miedoso del bosque, se reúnen todos los animales para leer el testamento, la liebre da todo su oro al animal más miedoso del bosque. En ese momento todos empiezan a compartir sus miedos hasta que, de pronto, aparece el más miedoso entre ellos, alguien que, en verdad, resulta inesperado.
Me parece muy interesante cómo está contada la historia (con texto y con ilustraciones; ay, la mosca), y esas ilustraciones tan particulares, casi como cuadros, como retratos de una galería, hasta que aparece el protagonista final. La secuencia de los miedos es estupenda (uno lleva a otro) y el inesperado "más miedoso del bosque" obliga a romper el hilo narrativo tal cual estaba siendo en ese momento: hay que dejarle más espacio para que nos cuente (y nos convenza) de que es el mayor miedoso del bosque. A partir de ahí la asamblea se disuelve y el final nos atenaza como las sombras, a nosotros, lectores, y al protagonista que se siente vencedor y que nosotros vemos, acaso, como perdedor.
Uno no sabe si esto es una venganza de la liebre o una carambola inesperada, pero lo cierto es que esta historia, como las buenas viejas fábulas también protagonizadas por animales, nos regala materia para rumiar y conversar, ese final es, ciertamente, una fiesta que bien puede continuar cuando cerramos el libro.
Las ilustraciones son también muy interesantes (y en verdad nos muestran a una caterva de animales miedosos) y creo que logran no parecer tan oscuras (a pesar del continuo negro) por la cercanía de los animales y el blanco de las páginas de texto. Un detalle fantástico son esos enormes ojos abiertos de par en par, mirando en la oscuridad, como si el protagonista de los terrores propios estuviera agazapado en la siguiente página... ojos que abre mucho el protagonista del libro ya en la última página, cuando el miedo, de verdad, le está atenazando.
Un libro álbum delicioso. Un cuento estupendo y unas ilustraciones inolvidables. Una lectura que os recomiendo.
Saludos

viernes, 19 de junio de 2015

Contar cuentos mínimos

La afición que tengo por los cuentos mínimos viene de lejos (esto que sigue ahora es un preámbulo). Tuve la fortuna de estudiar Filología Hispánica con muchos buenos profesores, pero entre ellos destacó uno con el que acabé teniendo algún que otro proyecto común (ay, Borges) y buena amistad, se trata de Antonio Fernández Ferrer. Antonio fue el editor de uno de los primeros libros (si no el primero) publicados en España con una poderosa antología de cuentos mínimos, se trata de La mano de la hormiga (publicado en Ediciones Fugaz), un título agotadísimo. Por aquel entonces yo andaba enredado escribiendo un cuento semanal en la revista local El Decano de Guadalajara y no pocas de aquellas entregas semanales, más que un cuento, eran varios pequeños cuentos (hasta diez) en apenas un folio y medio. El veneno del cuento breve estaba cada vez más presente en mi sangre y, en noviembre de 2002, asistí al II Congreso Internacional de Minificción en Salamanca, donde conocí a maestros de la brevedad literaria como Zavala, Shua, Neuman, Epple, etc.
Allí aprendí mucho, pero sobre todo algo que me resultó de grandísima utilidad en esto de contar cuentos breves: el cuento breve se sirve de recursos más cercanos a los que utiliza la poesía (en su creación y funcionamiento) que a los que utiliza la prosa. (Fin del preámbulo).

Dicho todo esto los cuentos contados también han tenido muchas estancias dedicadas a la brevedad (y no hablo de retahílas y cancioncillas tradicionales, que ahí habría hasta agotar), hablo de cuentos tradicionales como son, por ejemplo, todos los cuentos de nunca acabar, un claro ejemplo de cuento breve de la tradición oral. Pero hay muchos más: sólo tenemos que remontarnos a los colecciones primigenias como el Panchatantra o las Fábulas de Esopo para ver que muchos cuentos que se contaban hace cientos (si no miles) de años, eran breves o brevísimos. En el caso de las fábulas de Esopo la idea que tenemos es que son cuentecitos algo más largos, pero si uno mira la recopilación de Gredos (es mi manual esópico) se da cuenta de que la gran mayoría no pasan de apenas cuatro o cinco líneas.
Sin embargo los textos en la oralidad tienden a estirarse, a crecer, a incluir pasajes autoconclusivos sin perder su esencia (como tan bien explica Héctor en La narración fractal). Así las cosas un cuento breve al ser contado (y por lo tanto al utilizar recursos de oralidad) tiende a dejar de ser breve. Os voy a poner un ejemplo que conozco bien. Allá por 2002 comencé a contar un cuentecito breve recogido en en Cuentos populares británicos, ed. Katharine M. Briggs, publicado por Siruela; el cuento venía a decir, más o menos, así: "Nunca hagas caso de una voz que te susurra en medio de la noche, le susurró una voz en medio de la noche". Quería probar hasta cuánto podía crecer un cuento de este tamaño si le permitía alas al contarlo, si no ceñía bridas, si dejaba que se alimentara con la emoción del público y del juego de ir desplegando sus rincones. He ido contando este cuento durante años, muchos años, y muchas veces (con certeza más de 500 veces). Hoy en día este cuento dura una hora y media, sigo contándolo, de hecho en muchos institutos hago una versión reducida de unos 50 minutos, y a partir de este cuento tengo desarrolladas unas cuatro horas de narración. Fascinante, eh. Bien es verdad que este es el ejemplo extremo que puedo daros, tengo otros cuentos breves que han permanecido breves durante años porque me he obligado a mantener su extensión en un número de minutos que consideraba pertinente (porque, al fin y al cabo, también es necesario tener unos cuantos cuentos breves en repertorio).
Visto esto parece claro que si un cuento breve abandona los parámetros y rudimentos poéticos y se adentra en la prosa oral (asumiendo por tanto los recursos de la oralidad) corre el peligro de dejar de ser breve. Por eso, si se quieren contar cuentos breves (de verdad breves) hay que fijar el texto y dar el peso preciso a cada una de sus (contadas) palabras: pues ese peso específico es significativo en lo que se cuenta (como ocurre en un poema donde una palabra no puede ser cambiada por otra sin alterar todo el significado). Pero esto ha de ser posible en territorios de oralidad (por lo tanto hemos de tener un margen, aunque sea pequeño, de juego para que el texto respire).
Contar cuentos mínimos se convierte por lo tanto en un equilibro complejo entre prosa y poesía, entre escritura y oralidad, un territorio ideal para el reto y el juego. ¿Quién puede resistirse?

Imaginemos un espectáculo de narración oral en el que, a lo largo de una hora, se contaran unos cien cuentos. El problema que esto plantea es que la intensidad de estos textos: con los fogonazos de sus finales, los juegos de palabras que a veces precisan unas décimas de segundo para llegar, la doble atención que requieren (por ser prosa, por ser poesía, por ser breves y condensados, etc.)... se parecería más a una sesión de poemas contados (a lo largo de una hora) que a una sesión de cuentos. En este sentido quizás lo más parecido que he visto ha sido la sesión de Estrella Ortiz de "Cuentopoemas de amor", en verdad una hora y pico de gran intensidad.
Esta intensidad de los cuentos mínimos puede provocar una sensación de agotamiento en el público no entrenado (por esa exigencia de atención), por eso hemos de intentar que haya variación de cuentos, temas y recursos. Esto es lo que sucede en la hora de "Cuentos mínimos" que desde hace varios años se celebra dentro del Maratón de los Cuentos de Guadalajara en la noche del sábado al domingo (de cinco a seis de la mañana). En algo más de una hora decenas de narradores y narradoras cuentan unos 120 cuentos breves, es una traca de cuentos, un fuego de artificio en medio de la noche. Al alternar voces y estilos resulta muy interesante de seguir y disfrutar. Es una experiencia que os recomiendo. Aun así, en esa hora excepcional de cuentos mínimos durante el Maratón también se pueden apreciar algunos de los problemas que contar estos cuentos plantean, aquí van un tres ejemplos:
  • Confundir cuento breve con chiste, con coplilla, con un cantar, con una broma... con "cualquier cosa breve vale".
  • Contar textos sin una estructura clara de cuento oral (y sin ningún interés para un público de cuentos contados).
  • Parece que resulta difícil citar la autoría de los textos (debe ser una cuestión de ritmo, pero no entiendo que tan difícil sea citar a la fuente del microcuento contado).
De cualquier manera esa hora de mínimos es una fiesta por el intercambio de voces, la variación de las propuestas, los enganches entre textos (y entre cuentistas), los hallazgos... Y sobre todo cuentos que son alardes de brevedad en los que uno puede disfrutar con un principio, un nudo y un desenlace en apenas un golpe de aliento. Una delicia.
Sobre esto de la estructura de cuento merece la pena hacer un alto. Un cuento contado suele tener principio, nudo y desenlace, pero hay algunas de estas partes que pueden elidirse: si quitamos el desenlace podría ser un final abierto (cosa que no es muy del gusto de la oralidad pero sí de los textos literarios), si quitamos el principio puede deducirse de las otras dos partes. Incluso se podría elidir principio y nudo si se consigue que el desenlace nos permita reconstruirlos (como pasa con el famoso cuento de Monterroso: "El dinosaurio"). Lo que pasa es que los cuentos breves escritos (como por ejemplo los que escribo en tuíter) no solo son de este tipo con una estructura tan clara, algunos de ellos son imágenes que extrañan lo cotidiano o historias que se desdoblan gracias a juegos de palabras, por ejemplo; esto plantea un nuevo reto: el paso de estos recursos que tan bien funcionan en el texto escrito al territorio oral.
De momento hasta aquí estas reflexiones al hilo de contar cuentos breves, seguramente más adelante continuaré con esta cuestión en el blog porque me estoy planteando preparar un espectáculo de narración oral que incluya solo textos brevísimos. Ya os iré contando.
Saludos

martes, 16 de junio de 2015

La narración fractal

Acaba de salir un nuevo libro en Palabras del Candil, se trata de La narración fractal. Arte y ciencia de la oralidad, escrito por Héctor Urién y publicado en la colección de teoría. Estoy muy contento con este libro, tiene reflexiones e ideas muy sugerentes y, caray, ha quedado muy bien. Es un lujo trabajar con gente como Ade, Lourdes, RaquelJuanMa y José Luis, con ellos no es nada raro que queden libros tan bonicos.
Os animo a que echéis un vistazo a la ficha del libro en el blog de la editorial, seguro que os va a interesar.


Saludos

lunes, 15 de junio de 2015

Curso de verano

Hay plazo hasta mañana (incluido) para apuntarse al Curso de verano organizado por la Universidad Autónoma de Madrid cuyo título (claro y elocuente) es "El cuento infantil"; está dirigido por Nieves Martín Rogero y yo participo con un taller. Tenéis toda la información en este enlace.


Allí nos vemos.
Saludos

jueves, 11 de junio de 2015

lunes, 8 de junio de 2015

Podcast de libros y cuentos

Como sabéis el pasado viernes el amigo y admirado Juan Solo fue despedido de SER Guadalajara. La noticia la supimos un par de días antes por esto que os voy a contar ahora: resulta que el final de semana yo iba a estar contando en Pontevedra (en el festival Sete Falares) y el avión de vuelta coincidía con el momento de la emisión del programa, por lo tanto no teníamos otra opción que grabar un falso directo para emitirlo el lunes siguiente. De entre todas las horas y días posibles sólo nos encajó a primera hora de la tarde del miércoles, aprovechando que yo había ido a grabar con Isra Calzado su programa en SER Castilla La Mancha hablando de cine y cuentos (programa que, tras la movida del despido, pedimos que no se emitiera). Así pues el miércoles por la tarde Juan Solo y yo estuvimos grabando nuestra sección del lunes con la narradora Sonia Carmona como invitada. Al terminar la grabación yo me fui a Azuqueca de Henares donde contaba y Juan se quedó guardando el audio y preparando materiales para próximos "Hoy por hoy". Fue en ese momento cuando llegó el tipo encargado de despedir a Juan (no puedo imaginarme la situación). Cuando yo terminé de contar en Azuqueca recibí un guásap de Juan contándome lo sucedido. El resto, ya lo sabéis.
Esta es pues la última grabación que hicimos Juan y yo en la emisora que ha sido su casa durante 25 años. Hemos decidido publicarlo por consideración a Sonia y porque creemos que aunque esto no se haya emitido en las ondas sigue teniendo sentido publicarlo y compartirlo.
Y no os quepa la menor duda de que vamos a seguir cejando en este empeño nuestro de seguir hablando de libros, cuentos, artículos y cuentos contados. Pero de esto ya hablaremos más adelante, ahora vayamos con el lío.

ARTÍCULO
Hoy no traje artículo ninguno, estuvimos hablando del Maratón de Cuentos de Guadalajara y lo que me propuse enlazar fue esto: información sobre el maratón (historia, datos, artículos...) y la programación de esta edición. No dejéis de echar un vistazo.

LIBROS
El primero de los libros recomendados se titula Una sopa de piedra, de Anaïs Vaugelade, publicado por Corimbo. Hablo sobre este cuento y sobre este libro con mucho mucho detalle aquí.


A continuación traje Diente de León, de Mónica Rodríguez, publicado por Edelvives. Un libro que he disfrutado y que ya he comentado con más detalle también en este blog, echad un vistazo.


LA VOZ INVITADA
Hoy nos acompañó Sonia Carmona, narradora sevillana de origen gitano con amplia formación teatral que lleva muchos años contando cuentos de manera profesional (aquí podéis echar un vistazo a su página web). Hablamos con ella y luego nos contó un cuento gitano, no os lo perdáis.


Como no habéis podido escuchar el programa en la radio aquí os dejo el audio.


Feliz semana de cuento, mucho mucho cuento.
Saludos

De mi forma de contar

Casi por casualidad he dado con este post en el blog de Carolina Barreira (Lili Cuentacuentos) en el que habla sobre mi forma de contar después de haberme escuchado a lo largo de un día contando cuatro sesiones a edades diferentes. Carolina es muy amable y centra sus reflexiones en algo que me preocupa mucho: como contamos también cuenta.

con Carolina y Beatriz

Me ha gustado (y emocionado, sí), por eso lo traigo al blog, por si queréis echar un vistazo.
Saludos

viernes, 5 de junio de 2015

Juan Solo

Hoy, tras más de 25 años trabajando en SER Guadalajara, han despedido al amigo Juan Solo. Sin explicaciones ni motivos ni razón ninguna. En un quítame allá esas pajas. Adiós a 25 años de trabajo hecho con amor y profesionalidad. Adiós a 25 años siendo la voz más reconocible de esta provincia.
Si seguís este blog sabréis que llevo colaborando con él desde hace mucho tiempo, exactamente comencé a contar cuentos y a recomendar libros en la SER en octubre de 2004, es decir, llevo más de diez años en la emisora colaborando con Juan Solo. Esto me daba el honroso título del colaborador más antiguo en activo (de manera ininterrumpida) en la SER de Guadalajara, y digo me daba porque hoy que han despedido a Juan, obviamente, yo también me voy.


Lo he pasado muy bien trabajando con él, ya fuera en la colaboración semanal en "Hoy por hoy Guadalajara" como en las diarias (en la temporada de 2006-2007 conté un cuento diario). También fueron muy emocionantes las dos temporadas en las que estuve colaborando los finales de semana en SER Castilla La Mancha: los sábados deconstruyendo El Quijote y los domingos contando un mito clásico. Tengo uno de aquellos capítulos grabado aquí, escúchalo y entenderás por qué siempre es una fiesta trabajar con Juan.


En este mismo blog hay 161 entradas con la etiqueta SER, todas ellas son recomendaciones de libros, cuentos, cuentos contados, enlaces, artículos, conversaciones con narradores... y, en los dos últimos años, incluyendo los audios. Nadie nos pedía que hiciéramos este trabajo añadido, pero con gusto lo hacíamos para que todas estas recomendaciones llegaran al mayor número de personas posible. Esta es la entrada 162 y última que lleva dicha etiqueta.
Tengo grabado el programa que se iba a emitir el próximo lunes, un falso directo porque yo estaría volviendo en avión de Pontevedra (donde estoy estos días trabajando y desde donde escribo este post), tengo que hablar con Juan para ver si lo hacemos público o no.
Hoy se ha cerrado una puerta, pero ya se están abriendo otras. Pronto, seguro, habrá más que contar.
Un abrazo amigo Juan, y aquí me tienes para lo que haga falta.
Saludos