lunes, 16 de septiembre de 2019

El Palacio de los Cuentos

El cuento que conté el pasado sábado en ESTO ME SUENA... A PUEBLO (RNE) está sacado de El Palacio de los Cuentos , una colección de 12 volúmenes de cuentos populares (de toda Europa) seleccionados y preparados por Ulf Diederichs, que publicó en 1996 la editorial Círculo de Lectores y que contó con las ilustraciones de Lucia Probst. El volumen 5 (el de mayo) que es de donde he sacado el cuento, tiene como traductores a José Miguel Rodríguez Clemente y Anna Venancio Castells.



LA COLECCIÓN
La idea de esta colección es fantástica. Tiene doce volúmenes (cada uno asignado a uno de los meses del año) y cada volumen tiene tantos cuentos como días tiene el mes: por lo tanto esta colección cuenta con tantos cuentos como días tiene el año. Obviamente resulta ideal para ser leía a lo largo de un año (un cuento al día).
Los cuentos provienen de todos los rincones de Europa y han sido contados y recogidos en 52 lenguas vivas del viejo continente, esto de por sí es ya un aliciente para tener esta interesante colección (hay muchas lugares de los que se han traducido muy pocos o ningún libro de cuentos populares en España, pienso por ejemplo en los cuentos albaneses, de los que en nuestro país se pueden conseguir apenas dos libros). Pero es que además la selección de cuentos es muy buena, tiene volúmenes en los que disfrutas cada una de sus páginas.
A todo esto hay que añadir que el formato de los libros es muy cómodo: tapa dura, papel con buen gramaje, cuerpo de letra grande, caja generosa, etc.
Todavía se pueden encontrar muchos de sus volúmenes (incluso la colección completa) en librerías de viejo. Yo no la dejaría escapar.
Por cierto, el autor, Ulf Diederichs, provenía de familia de editores y publicó unas cuantas colecciones similares de cuentos populares, es una verdadera lástima que no se puedan conseguir en español.

EL CUENTO
El cuento que conté el pasado sábado es el titulado "Juan Holgado y la Muerte", el asignado al 14 de mayo (centésimo trigésimo cuarto día del año), que está en la página 68 del quinto volumen (mayo). Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo, de verdad), el cuento lo tenéis a partir del minuto 16,00. O directamente aquí debajo (o aquí).



Son dos los motivos por los que elegí este cuento.
Por un lado una razón evidente: es una versión corta. Recordad que cuento apenas con cuatro minutos para contar el cuento y un cuento como este en su versión más conocida puede durar, apretando mucho, poco más del doble. Esta versión, sin embargo, pude contarla (con holgura, nunca mejor dicho) en unos seis minutos. Aun así me pasé de tiempo, pero creo que no me lo van a tener en cuenta: es un cuentazo.
Por otro lado esta es una versión poco conocida de un cuento popular bastante conocido: El ahijado de la Muerte. Si no habéis escuchado El ahijado de la Muerte os recomiendo que lo busquéis, lo leáis, lo contéis, lo escuchéis, es fabuloso. La versión más extendida tiene algunas notables diferencias con esta que he contado, al menos hay dos bastante reseñables: Juan Holgado acaba convertido en médico por su buena acción, mientras que en el ahijado de la Muerte sus padres buscan un padrino adecuado para su hijo (descartan a Dios y al Diablo –porque son a menudo injustos– y aceptan el ofrecimiento de la Muerte –porque es justa siempre, a todos llega por igual). Y la otra es el final (pero yo no os lo voy a destripar). Os animo a que busquéis, en verdad este cuento merece la pena.

Si tenéis oportunidad no dejéis de asomaros a este palacio maravilloso de cuentos. 
Espero que os haya gustado el cuento y os haya interesado el post. 
La próxima semana, más.
Saludos

martes, 10 de septiembre de 2019

II Seminario de Formación Continua

Este curso continuamos con una nueva edición del Seminario de Formación Continua, un proyecto que comenzó su andadura el curso pasado y que pretende ser un espacio para la formación, el trabajo en equipo y la reflexión. En esta segunda edición del Seminario estaremos seis meses trabajando con expertos de la talla de Daniel Goldin, Raquel López Royo, Ellen Duthie, Víctor Moreno, Michèle Petit y Lara Meana en los dos grupos de trabajo que se realizarán en La Puebla de Alfindén (Zaragoza) y Cabanillas del Campo (Guadalajara).
Podéis apuntaros para participar en todo el Seminario o podéis asistir a conferencias puntuales.
Te lo cuento con todo detalle aquí.


Saludos

lunes, 9 de septiembre de 2019

Cuentos al amor de la lumbre

El cuento que conté el pasado sábado en ESTO ME SUENA... A PUEBLO (RNE) está sacado de Cuentos al amor de la lumbre, un libro (en dos volúmenes) publicado por Antonio Rodríguez Almodóvar que reúne arquetipos de 135 cuentos populares españoles. La selección de los cuentos, la elaboración de los arquetipos y el estuduio introductorio está hecha por Almodóvar. Cuenta además con el prólogo de Caballero Bonald y las ilustraciones de Pepe Pla. El libro está publicado en Anaya.


LA COLECCIÓN
Es importante para mí inaugurar Cuentos de viejas con este libro, porque este es un libro de referencia para todos los que disfrutamos contando y escuchando cuentos. Os voy a explicar los motivos por los que me decidí a empezar con Cuentos al amor de la lumbre.
En primer lugar este libro, publicado en 1983, es un libro que popularizó de nuevo los cuentos contados, su publicación fue importante porque sirvió para recordar que teníamos un tesoro olvidado y que merecía la pena volver a darle lustre. En la década de los 80 del pasado siglo los cuentos contados y los cuentos populares recuperaron espacios en casas y corazones, pero también habilitaron nuevos lugares para ser contados: las aulas y las bibliotecas, y esta colección fue un importante revulsivo para esto que estaba ocurriendo.
Además este libro es de los pocos (si no el único) longseller que tenemos en España de cuentos populares, pues desde que se publicó en 1983 no ha dejado de reimprimirse y republicarse (y de venderse, regalarse, contarse, leerse...).
Tiene más bondades esta colección: la selección de textos nos da una visión amplia de lo que es la tradición oral española y de los cuentos que se han contado en nuestras casas durante generaciones.
Además el libro es muy particular porque no incluye versiones de cuentos, sino que son arquetipos de cuentos, es decir: Antonio Rodríguez Almodóvar seleccionó distintas variantes de un mismo cuento para elaborar un cuento ideal (que incluyera lo mejor de todas ellas), un cuento que quizás no se había contado antes (tan completo y con una estructura tan bien armada) pero que era, naturalmente, perfecto para ser contado. Esta es una gran ventaja de esta colección porque estos cuentos están directamente preparados para ser contados.
Incidiendo en esto último: el estilo es además muy pulcro, deja el texto limpio para que sea el narrador quien, una vez se haya apropiado del cuento, le dé el colorido que considere.
Y por último: el libro cuenta además con una valiosa introducción, fundamental para entender qué es la tradición oral, los cuentos contados, su estudio y su importancia.

EL CUENTO
El cuento que elegí para contar esta semana se titula "Yo dos y tú uno", es el número 84 de la colección (pp. 399-400 del vol. 2), un cuento bastante conocido. Aquí debajo tenéis el audio de la sección de Cuentos de viejas (también podéis escucharlo aquí).


Elegí este cuento, primero porque cumplía los requisitos de elección de cuentos para la radio; y segundo porque me permite hablar de un tema bien interesante para mí: las decisiones que tomamos los narradores antes de contar los textos de tradición oral. (Hoy me voy a extender un poco más con este tema para que entendáis cómo trabajo, prometo ser más breve en próximas semanas.)
Me explico. Los textos de tradición oral viven en variantes, no existe "el cuento de Caperucita Roja", existen tantos cuentos de Caperucita Roja como cuentistas lo cuentan, es más, como veces es contado, porque cada vez que se cuenta el cuento va sufriendo algunos cambios (a veces imperceptibles, otras veces muy evidentes). Lo que ocurre es que como muchos de esos cuentos ya no se cuentan, que se leen, pues tenemos textos fijados por escrito y pensamos que eso que está escrito es "el cuento" (cuando sería como comparar una foto de un bailarín con una danza en vivo).
Por eso decimos que los cuentos populares existen en variantes. Y por eso puede ocurrir que un mismo cuento pueda tener variantes que tengan un significado concreto y variantes que tengan un significado exactamente opuesto. Ojo, siendo siempre el mismo cuento.
Por eso hay dos pulsiones que laten en los cuentos populares: por un lado los cuentos no quieren cambiar (ni su forma ni su estructura) pero por otro lado quieren cambiar (para ir adaptándose a los tiempos que, obviamente, cambian). Y el equilibrio en esa doble tensión es lo que ha permitido que los cuentos populares hayan pervivido durante cientos de años tal como los conocemos.
En esta dinámica de no cambiar y cambiar juegan un papel fundamental los cuentistas. Los narradores hacemos cambios en los cuentos, en muchas ocasiones de manera inconsciente, pues los que narramos no memorizamos texto, memorizamos estructuras, y eso nos permite contar a nuestra manera las historias (adaptando vocabulario, dando un estilo propio a la historia, contextualizándola...) y en ese proceso de apropiación también puede haber cambios más profundos (estructuras que se olvidan y son reconstruidas de otra manera, por ejemplo). Pero también hacemos cambios de forma consciente.
Y por eso elegí este cuento para mostrar cómo son esos cambios conscientes. Porque muchas veces ante un texto de tradición oral no sabemos qué hacer si, por ejemplo, no termina de convencernos. En situaciones así sólo hay tres opciones: (1) contarlo tal como está recogido, (2) no contarlo o (3) hacer algunos cambios hasta que nos convenza. Las tres plantean problemas:
  • (1) contarlo como está recogido plantea problemas porque al contar nosotros el cuento somos responsables de lo que dice. Le damos voz. Y eso con un texto que no nos convence (o que dice cosas con las que no estamos de acuerdo) puede darnos unos cuantos dolores de cabeza.
  • (2) La opción segunda, no contar tradición oral, es uno de los motivos fundamentales por los que se están dejando de contar cuentos populares (tanto en espacios públicos como privados).
  • (3) Hacer cambios conscientes hasta que nos encontremos cómodos con el cuento también plantea problemas: porque muchas veces los cambios desbaratan los cuentos y los hacen totalmente prescindibles. Una vez más es importante recordar que en el mundo de los cuentos populares el camino al olvido está lleno de buenas intenciones.
De todo esto iré hablando a lo largo de este año, seguro, y lo vais a entender muy bien escuchando el cuento y teniendo el texto escrito del cuento delante. Porque como narrador considero que puedo tocar los textos de tradición oral, eso sí, he de hacerlo con respeto, con mucho cuidado y tratando siempre que el cuento gane en el proceso.

En el cuento que conté el pasado sábado tomé dos decisiones conscientes que no alteraron en nada a la estructura del cuento pero que sí afectaron al significado del mismo. Las dos decisiones fueron:
  • En mi versión oral del cuento es la mujer la que decide actuar para lograr que cambien las cosas (no el hombre, tal como está en el texto escrito, que es quien se hace el muerto para que nada cambie). Ni siquiera es una cuestión de machismo o feminismo, es una simple razón de verosimilitud: para mí lo verosímil es que quien quiere que algo cambie a su favor es quien se pone en movimiento. Así contado para mí resulta mucho más verosímil.
  • El segundo cambio consciente que hice es cambiar el argumento de "autoridad" por el de "costumbre". No creo que en una relación de igualdad en una pareja pueda haber un argumento de autoridad, pero sí puede utilizarse la costumbre como argumento. Como veis, es también una simple cuestión de verosimilitud.

Sin más (que ya va siendo largo el post) os animo a que disfrutéis de esta colección maravillosa de Cuentos al amor de la lumbre. Espero que os haya gustado el cuento y os haya interesado el post. La próxima semana, más.
Y recordad, no dejéis de contar y escuchar cuentos.
Saludos

viernes, 6 de septiembre de 2019

De cuentos populares en RNE

Como algunos de vosotros y vosotras ya sabéis, desde el 7 de septiembre de 2019 colaboro con el programa ESTO ME SUENA... A PUEBLO que presenta y dirige Ciudadano García y que se emite en RNE de 13,00 a 13,30. Como podéis ver el programa es de solo media hora y, obviamente, no habrá mucho tiempo destinado para contar cuentos; de hecho mi sección completa dura un máximo de 5 minutos (y los cuentos han de durar un máximo de 4 minutos).


Quienes me conocéis o me habéis escuchado contar sabéis que habitualmente cuento cuentos bastante largos (de entre 10/15 minutos los más cortos y 40/60 minutos los más largos), por lo tanto no hace falta ser un genio de las matemáticas para ver que las cuentas no salen, así que me he tomado esta participación en la radio como un reto. Aquí os cuento qué me planteo hacer.
  • No hace falta decirlo pero por si a alguien le entra alguna duda: serán cuentos contados, no leídos.
  • Los cuentos que más se van alargando (de manera natural, sin que yo ponga voluntad en que así ocurra) son cuentos que conozco bien y, obviamente, que cuento. Por eso me he propuesto que los cuentos que voy a contar en la radio sean cuentos (o versiones de cuentos) que no he contado nunca en público.
  • Además quiero que sean cuentos que no estén nada fijados, lo que les dará frescura y, también, algún que otro equívoco y alguna arista (que espero que no se me atragante frente al micro).
  • Sólo voy a contar cuentos tradicionales. No hizo falta hablar de ello cuando me invitaron al programa, pero creo que este tipo de cuentos encajan perfectamente en la propuesta radiofónica.
  • Obviamente tienen que ser cuentos cortos, así que muchos de los grandes y extraordinarios cuentos maravillosos no voy a poder contarlos (no me imagino contando Los tres pelos del Diablo, por ejemplo).
  • Por otro lado me he propuesto también que cada cuento salga de una colección de cuentos tradicionales distinta para ir citando a lo largo del año unas cuantas decenas de buenos libros a los que acudir para encontrar viejos cuentos (si alguien tiene interés, claro). Por eso cada semana incluiré en este blog una entrada hablando de esa colección (todas tendrán una misma etiqueta para que sea fácil dar con ellas).
  • En esa entrada además quiero enlazar el audio del programa para que podáis escuchar el cuento elegido y también comentaré cualquier cosa que considere de interés sobre la versión que he contado o sobre sobre si he decidido hacer algún cambio de lo escrito a lo dicho (y por qué ese cambio).
Dicho todo esto, os comento también que la sección se va a llamar "Cuentos de viejas". Fue en el libro Ensayos sobre la cultura popular española de Julio Caro Baroja donde leí que existía en nuestra lengua esa expresión de "Cuentos de viejas" porque "la mujer anciana personifica la tradición y es la que igual hoy que ayer se considera como la más apta para contar: así es incluso popular, aunque despectiva, la expresión de "cuentos de viejas". Su vejez garantiza que lo que cuentan viene arrastrado de épocas también fabulosamente antiguas" (p. 46 en ed. Dosbe). 
En cuanto a eso que comenta sobre su significado despectivo está, claro, vinculado a las acepciones 5 y 6 que aparecen en el DRAE en la palabra cuento: chisme, embuste, enredo... Este sentido despectivo ha alcanzado a palabras como cuentista (en sus apecpciones 1 y 3 que cuenta enredos, chismes, embustes, que exagera...). Hoy en el DRAE el "Cuento de viejas" es una "Noticia o relación que se cree falsa o fabulosa". Ahora, además, en RNE, los "Cuentos de viejas" es un momento para volver a escuchar los buenos viejos cuentos tradicionales que nos llevan acompañando generaciones.
Ojalá os resulte de interés. 
Saludos

lunes, 2 de septiembre de 2019

Cuentos populares rusos

Otra de mis relecturas de este verano han sido los tres tomos de los Cuentos populares rusos que A. N. Afanásiev publicó en el s. XIX y que Anaya publicó en su colección en la década de los 80 del pasado siglo con tradución de Isabel Vicente (traducción que le valió el Premio Nacional de traducción LIJ). Estos libros cuentan además con las deliciosas ilustraciones de Iván Y. Bilibin.


Había leído muchos de estos cuentos sueltos, especialmente cuando ando a la búsqueda de distintas versiones de un mismo cuento, pero no había leído todos, ni tampoco los había leído seguidos. Y ha resultado ser toda una experiencia, porque la lectura continuada de esta maravillosa colección de cuentos ha sido como zambullirse en puras tierras de ficción, perderse por el mapa de sus bosques, caminos y personajes, de sus tramas e historias deslumbrantes. Son estos cuentos muy poderosos, con un lenguaje propio (simbólico y literal) y una fuerza que te atrapa desde las primeras páginas. Algunos son cuentos larguísimos (se me hacía la boca agua leyéndolos y pensando en cómo los contaría).
Creo que estos cuentos resultan irresistibles para los cuentistas, al menos así ha sido para mí, por lo que habrá alguno (o algunos) que pasen a mi repertorio vivo. Ya veréis. Ya escucharéis.
Un par de cosas más.
Me gusta mucho esta colección de cuentos, es muy resistente (tapa dura, buen gramaje del papel) y tiene la letra grande, fácil de leer. Con los años voy valorando cada vez más estos detalles.
Y por último, seguro que sabéis (y si no lo sabéis os lo cuento) que existe un cuarto volumen que Afanásiev no pudo publicar en Rusia (eran cuentos muy obscenos) y acabó publicado en Suiza. Para lectores registrados tengo una ficha de ese libro: Cuentos prohibidos rusos en mi Infierno.
Saludos

miércoles, 24 de julio de 2019

El despertar de la belleza

Estos días de verano estoy aprovechando para volver a releer (y, en algunos casos, para leer por primera vez) cuentos populares de las colecciones de referencia que tengo en mi despacho de trabajo. Está siendo una gozada. Han pasado en algunos casos muchos años desde que leí esos libros (o algunos no los leí completos y sólo los he utilizado para consultar variantes de cuentos que me interesaban) y creo que mi mirada se ha afinado y eso hace que el disfrute leyendo estos libros sea mayor si cabe que en otras ocasiones.
Entre los libros que he elegido para mis días de descanso se encuentra El despertar de la belleza, una selección de la antropóloga Marita de Sterck sententa cuentos populares recogidos en los cinco continentes y cuyo tema central es la condición femenina. El libro está traducido por Goedele de Sterck y publicado por la editorial Siruela en su colección "Biblioteca de Cuentos Populares" que codirigían Michi Strausfeld y Ana Griott. No me cansaré de insistir en la calidad de esta colección que, en mi caso, se ha convertido en una de mis imprescindibles a la hora de buscar cuentos de la tradición oral para contar.


Elegí este libro porque en la conferencia inaugural de la V Jornada sobre narración oral y lectura que organizó AEDA dentro de su VI Escuela de verano, conferencia que dio el querido y admirado José Manuel de Prada Samper, se citó en un par de ocasiones. Fue en ese momento cuando volví a anotar en mi cabeza que lo tenía pendiente de relectura. No hacía mucho que había salido este título en un par de conversaciones, alguna de ellas al hilo de este breve artículo que publicó en la web de AEDA la estudiosa Caterina Valriu y que tituló Todo está en los cuentos, haciendo una defensa del cuento tradicional en estos tiempos procelosos de censuras y miradas sesgadas (os recomiendo que lo leáis, es bien interesante).
Así pues en estos días de descanso me he zampado el libro: prólogo, cuentos, epílogo, referencias, bibliografía e índice temático. Ha sido un paseo fantástico por la mirada de la condición femenina en diversas culturas y tradiciones.
Pienso además que son necesarios más libros como este que sirvan para reforzar la idea que Caterina Valriu defiende en su artículo y que no es otra que la que enuncia el título: todo está en los cuentos, el machismo y la igualdad, la violencia y el amor, la alegría y el sufrimiento. Muchos de los problemas que hay actualmente con respecto a esa mirada sesgada acerca de los cuentos populares es debido, en mi opinión, al gran desconocimiento que hay sobre estos textos orales.
Como muestra para explicar esto que afirmo os cuentos que en muchas ocasiones, cuando voy a dar alguna charla a profesorado y empiezo a preguntar, suele ocurrir que en un grupo de unos 30 profesores no conseguimos reunir más de 20 títulos de cuentos populares, algo así como el 0,8 % de la cantidad de tipos de cuentos populares que aparecen en el catálogo folclórico (en el ATU), es decir, muchos de esos prejuicios se basan sencillamente en el desconocimiento. Si hay 2.500 tipos de cuentos (catalogados, que hay muchos otros cuentos que no han sido aún encajados en ningún tipo y que podrían dar lugar a nuevos tipos) y emitimos un juicio de valor con respecto a 20 cuentos... en fin, apaga y vámonos.
Volviendo al libro. Me ha encantado la variedad de miradas, la riqueza de motivos, la presencia de mujeres de todo tipo y de situaciones (que afectan a las mujeres) también de todo tipo. El mismo título "El despertar de la belleza", hace referencia a la primera regla y al cambio de niña a mujer, tema que aparece en muchos cuentos.
En lo personal disfruto también cuando sé que algunos de estos buenos cuentos están de nuevo en tierras orales, sé de varias compañeras y compañeros (porque lo hemos hablado, porque se los he escuchado contar) que incluyen cuentos de este libro en su repertorio y eso, como os podéis imaginar, me llena de gozo. Aun así hay todavía un buen puñado de cuentos a la espera de la voz que les quiera dar aliento, así que os animo a todos y todas a acercaros a este libro fantástico, a leerlo, compartirlo, disfrutarlo y, si algún cuento os interpela, a contarlo.
Ah, opino que este libro es también una fantástica lectura para todo tipo de lectores, pero como sugiere la autora, seguramente interese especialmente al público adolescente.
Un libro que os recomiendo.
Saludos

domingo, 21 de julio de 2019

La isla de Abel

El otro día devoré un librito delicioso, se trata de La isla de Abel, de William Steig (¿cómo es posible que este autor todavía no esté en mi lista de favoritos?), traducido por María Luisa Balseiro y publicado por la editorial Blackie Books con el cariño y la calidad que le caracterizan.


Un pequeño ratón que vive en un entorno privilegiado es sorprendido durante un pícnic por un vendaval que lo arrastra hasta una isla desierta de la que no resulta nada fácil salir.
La historia está tan bien contada, resulta tan verosímil, es tan hermosa (y dura y poderosa) que uno entra en las páginas de este libro y no puede escapar hasta llegar al final. Este animoso roedor Robinson se enfrenta a la vida en soledad, a las dificultades del invierno, a los depredadores naturales de los ratones, a la infranqueable barrera de la corriente de agua... con ánimo (y también con desesperación en ocasiones). Me ha encantado la evolución del protagonista, cómo logra adaptarse, cómo se va desprendiendo de algunas cosas, cómo va encontrando otras distintas y, también, cómo permanecen en él, con firmeza, otras. He disfrutado también mucho de cómo está contado, de la sencillez y riqueza de su historia, de la trama (insisto: sencilla y, al mismo tiempo, honda), de los personajes que aparecen y de la resolución de la historia. En fin, sí, como podéis sospechar este libro me ha encantado.
La isla de Abel es una lectura que os recomiendo encarecidamente.
Saludos

domingo, 30 de junio de 2019

En la contra del Diario del AltoAragón

En estos días se ha publicado en la contra del Diario del AltoAragón esta entrevista que me hicieron y en la que hablé de narración oral y oficio con motivo de la Escuela de verano de AEDA que se celebró en Huesca. Muchas gracias a J. Naya por la entrevista y a Pablo Segura por la foto (no se nota el madrugón ni las horas de kilómetros). Y muchas gracias también a Mario Cosculluela por hacerme llegar la foto y, en general, por el empeño para que la Escuela tenga repercusión en prensa y sume a la visibilidad de este oficio, de este colectivo.
Por cierto, en la última línea hay un error muy divertido: donde dice "cientos de miles de años" debe decir "cientos, miles de años", estábamos en el momento de la llegada a la Jornada y en la sala había bastante jaleo, seguramente no se "oiga" bien la coma en el audio.
[Haz clic sobre la imagen para verla en grande]


Saludos

martes, 18 de junio de 2019

Los asquerosos

La pasada semana volví, tras un viaje relámpago, de Paraguay. Aproveché las largas horas en avión para zamparme un libro fabuloso. El libro en cuestión se titula Los asquerosos, está escrito por Santiago Lorenzo y publicado por Blackie Books.


El protagonista, Manuel, se encuentra en una situación muy comprometida un día mientras sale de su casa (que no voy a desvelarla para no restar sorpresa). Esto hace que se decida a escapar de la gran ciudad y huir a un pequeño pueblo abandonado (de la España vacía). La novela de pronto se transforma en una especie de manual de supervivencia para náufragos (y prófugos) y va tomando, página a página, espesor en las reflexiones y comentarios que se derivan de esta situación insólita. De pronto nos reencontramos con el tiempo, el silencio, la vida. Hasta que, de nuevo, algo (o más bien alguien) viene a alterar el equilibro alcanzado.
El narrador (el tío del protagonista) nos va acompañando en esta trama, (aparentemente) estática y (bien) poderosa, en la que nos adentramos página a página.
Una semana después de la lectura sigo pensando en muchos momentos y reflexiones que aparecen en el libro. Sí, es sin duda una de esas lecturas que interpela directamente a los lectores. Una lectura con un poso bien rico.
Un libro que os recomiendo
Saludos

lunes, 20 de mayo de 2019

Cuentos prohibidos noruegos

En estos días he disfrutado con la lectura de los Cuentos prohibidos noruegos, recogidos por Asbjornsen, Moe y Nauthella, traducidos por Mariano González Campos y publicados por la editorial Libros de las Malas Compañías. El libro cuenta con unas procaces ilustraciones de Mortimer.


En todas las culturas (al menos que yo sepa) hay cuentos de tradición oral que son procaces, obscenos, sicalípticos, vergonzantes... son cuentos que han estado muy vivos y que en el proceso de recogida (y su preservación en las colecciones de cuentos publicadas en libro) han sufrido avatares muy diversos. Para empezar muchos de estos cuentos no se contaban a los folcloristas (por vergüenza o porque no se consideraban, por parte de los informantes, de interés); para continuar, los pocos cuentos que se recogieron, en muchos casos, fueron considerados impublicables (como ocurrió con los cuentos rusos que, en el S. XIX, acabaron publicándose en Suiza. O como sucedió con muchos libros en los que, directamente, no se incluyeron); también hubo casos en los que esas colecciones de cuentos recogidos de la tradición oral se pasaron al papel pero se mantenían por cauces privados (libros manuscritos no dados a la imprenta y que se copiaban ejemplar a ejemplar como los amanuenses medievales, o libros que se publicaban fuera de los cauces oficiales –por ejemplo, libros sin ISBN– y eran de muy difícil acceso). Sólo por estas complicaciones que contado (y por otras muchas que no he contado) ya merece la pena hacerse con esta pequeña colección de cuentos obscenos noruegos que la editorial Libros de las Malas Compañías ha publicado.
Ocurre que muchos de estos 50 cuentos son reconocibles, se parecen a cuentos ya recogidos en otras colecciones similares, pero aun así cuentan con variantes que son bien interesantes. Variantes que dan un colorido propio a la colección. Hay además algunos cuentecillos que para mí eran desconocidos, así que miel sobre hojuelas.
A todo esto tenemos que sumar las desvergonzadas ilustraciones que Mortimer ha realizado para esta edición. Unos bellos dibujos, directos y sin artificios, que suman a la atmósfera libertina y relajada que campa a sus anchas por este libro.
Un libro que es un tesorillo y que os recomiendo.
Saludos