viernes 27 de enero de 2012

Una foto pirata

Desde la biblioteca municipal de Villafranca de los Caballeros me llega esta foto muy pirata. Uno no sabe (todavía) cuál es la propuesta, pero seguro que será maravillosa, Rosa siempre anda maquinando ideas geniales y atractivas para que los usuarios de la biblioteca acaben pegados a los libros.
Me ha hecho muy feliz encontrarme con Un loro en mi granja navegando por mares tan propicios para la lectura, llenos de islotes colmados de libros y playas de arena finísima ideales para soñar historias y cuentos.


Gracias por la foto. Sé que el loro estará muy bien atendido con vosotras y muy feliz de pasar allí los días, entre juegos y lecturas, entre cuentos y lectores.
Abrazos.

jueves 26 de enero de 2012

Soñando caminos entre árboles

Acaban de publicar en el blog Soñando cuentos, una entrada hablando de nuestro último álbum ilustrado: Los caminos de los árboles, con ilustraciones de Mariona Cabassa y publicado por Ediciones La Fragatina en su colección Lo Mullarero.
Os animo a que echéis un vistazo a la hermosa crítica que nos han hecho. Y ya que estáis, a que curioseéis por el blog, está lleno de recomendaciones estupendas y lecturas interesantes.
También he recuperado hoy esta recomendación que Julia, librera de Librería Antígona,  hace de Los caminos de los árboles para el programa Borradores. La recomendación empieza en el minuto 16,30.
Saludos

miércoles 25 de enero de 2012

El oficinista

Acabo de terminar de leer El oficinista, libro escrito por Guillermo Saccomanno y publicado por Seix Barral. Este libro ganó el Premio Biblioteca Breve de 2010 y pertenece al grupo de Libros de Resistencia que me envió Mariona desde Tamarite.


En un mundo de pesadilla en el que apenas se distingue el día de la noche, la violencia campa a sus anchas y las calles están tomadas por perros clonados, un oficinista de vida gris y gris trabajo se enamora de la secretaria de su jefe. En medio del Infierno un destello de amor, un amor al que el protagonista se aferra como una tabla de salvación, pero un amor que termina por naufragar, y en ese naufragio se ahoga, sin remisión, el oficinista.
Un libro oscuro que me ha hecho pensar en los grabados de Goya, oscuros, llenos hombres y mujeres con gestos deformes, plagados de monstruos de pesadilla. Igual es este libro, un cuadro futurista que podemos percibir como cercano (como una evolución "natural" de la sociedad en la que vivimos) con la violencia desatada y los sueños ahogados en lluvia ácida.
Leyendo este libro uno no puede dejar de pensar en Kafka (ya desde el título). Podría decirse que este libro es la reescritura de La metamorfosis pero a la inversa: no es el hombre el que ha cambiado, el que se ha convertido en un repugnante insecto, al despertarse para ir a la oficina. Es el mundo el que ha cambiado. Y a pesar de que se ha convertido en un Infierno en la tierra, el oficinista no deja de acudir a su trabajo: igual que el protagonista de Kafka no se pregunta por qué era ahora un insecto, sino que se preocupa porque no podrá llegar a tiempo a trabajar, exactamente igual sucede al oficinista de este libro, no se pregunta ni comenta nada sobre el mundo horrible en el que vive, sobre los días terribles que son sus días, se limita a vivir la rutina del trabajo a casa y de casa al trabajo... hasta que algo cambia. Un lío amoroso despierta en él esperanzas de una nueva vida. Y se aferra a ello como el náufrago que encuentra una boya en medio del océano.
Pero el amor es sólo un espejismo. Un artificio. Humo. Y él que por unos instantes ha levantado la cabeza y ha tenido la esperanza de una vida mejor, sucumbe a la pesadilla que le rodea.
Un libro desasosegante, duro, oscuro, afilado. Implacable. Una de esas lecturas que te llena la cabeza de imágenes turbias difíciles de olvidar y que da para pensar y conversar y recordar.
Una lectura ideal para esos días en los que quieres un hueso duro de roer para un caldo bien sabroso.
Saludos

martes 24 de enero de 2012

Debajo de la higuera no hay ningún tesoro

Acabo de releer Debajo de la higuera no hay ningún tesoro, un librito escrito por Pablo Albo e ilustrado por Miguel Ángel Díez, y publicado por Anaya en su colección Sopa de Libros. Sabéis que llevo unos cuantos días leyendo y releyendo libros de este autor que tiene ficha entre mis autores favoritos.


Debajo de la higuera no hay ningún tesoro nos cuenta la historia de una nieta precipitada que busca el tesoro de su abuelo. El abuelo es conocido como el apodo de pirata pero no se siente tal porque no hay pirata que se precie sin su mapa del tesoro.
Es esta una historia entretenida que se lee en un suspiro y que me interesa por varias razones.
Para empezar es un cuento con una estructura circular (se sale y se llega al mismo punto) pero, como en muchos otros libros de este autor, las estructuras que evocan a textos tradicionales (como lo es una estructura circular) son revisadas y remozadas por él, dándole nuevos matices que renuevan arquitecturas muy fijadas o aparentemente agotadas.
Para continuar, la idea de que el mapa es el tesoro es una hermosa manera de escribir sobre un tema recurrente de la literatura: el viaje como valor en sí más allá de si se alcanza o no la meta. Sí, este es un cuento acerca de un viaje (circular) en el que, a pesar de los errores y las dificultades, la niña consigue llegar al final del viaje; y el viaje (como todo viaje de crecimiento, de descubrimiento) transforma a la protagonista y cuando ella vuelve a ver al abuelo, lo ve, ahora, de otra manera. Y sus besos son recibidos de otra manera.
Y para terminar el cuento, también como sucede con otros textos de este autor, tiene un buen puñado de momentos humorísticos, diálogos divertidos, guiños del narrador... que hacen la lectura muy amena.
Las ilustraciones de Miguel Ángel Díez, suaves y fieles a la historia, acompañan perfectamente al texto.
Un cuento sencillo, hermoso, que será una lectura muy entretenida, ya sea leído en soledad o en compañía. Muy recomendable.
Saludos

lunes 23 de enero de 2012

Tres cuentines antes de dormir

Cuenta Mayte Esteban en su blog de El espejo de la entrada (que no es la primera vez que citamos aquí) cómo lo han pasado estos días en su casa compartiendo/contando tres cuentos míos que cogieron prestados de la biblioteca y leyeron por la noche, antes de que los niños se acostaran.
Puedes leer la entrada en el post aquí.
Siempre alegra recibir noticias de este tipo. Gracias Mayte.
Saludos

Hoy en la SER, seguimos con el miedo

La pasada semana hablé de miedo y literatura infantil y juvenil, y me comprometí a tocar de nuevo el tema hoy centrándome en libros inquietantes para adultos. Y como lo prometido es deuda, en el programa he hablado de libros que dan algo de miedo y repelús. Aquí el listado.

Para comenzar he citado una colección imprescindible, los cuentos fundacionales del género policiaco y de terror tal como hoy lo conocemos, se trata de los Cuentos (I y II) de Edgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar y publicados en dos volúmenes por Alianza Editorial. En su día, estos cuentos, crearon gran consternación porque, hasta ese momento, no se había leído nada parecido. No hace falta que hable mucho de este libro que, no por conocido, debemos dejar de leer. Quizás la sorpresa que provoca su lectura no es igual hace 150 años que ahora (es el precio de ser tan conocidos), pero siguen siendo unos cuentos estupendos para pasar estos atardeceres de invierno.


Para continuar he hablado de otro libro clásico, también muy conocido pero no por ello menos extraordinario, se trata de Drácula, de Bram Stoker, mi edición está traducida por Mario Montalbán y publicada por Plaza y Janés. Son muchas las ocasiones en las que se ha llevado este mito al cine y muchas también las que los vampiros han vuelto a campar por páginas de libros. Pero el texto original de Bram Stoker sigue siendo desasosegante, intenso y muy enganchoso: uno no puede dejar de leerlo y sentirse inquieto según avanza páginas. Para mí su lectura fue una gran sorpresa porque el libro original seguía descollando sobre todas las otras secuelas y películas que le merodeaban. Una lectura estupenda.


Uno de esos libros que nacieron a partir del texto de Stoker es Demeter. Cuaderno de bitácora, de la maravillosa ilustradora y escritora Ana Juan, publicado por Edicions del Ponent. Entramos con este libro en el género del álbum ilustrado para adultos y nos quedamos a un pie del cómic (que ahora mismo citaremos). Demeter es el nombre del barco en el que Drácula viaja de Transilvania a Inglaterra, y este libro ilustrado es un cuaderno de bitácora de este viaje en el que, misteriosamente, van desapareciendo marineros y el miedo atenaza a toda la tripulación. Hay algo terrorífico en el barco y no parece haber escapatoria... Un álbum completamente maravilloso y recomendable.


Nos adentramos en el cómic, género en el que el miedo y lo fantástico se acomoda perfectamente. Y para muestra he traído hoy a la radio Los mitos de Cthulhu, de Lovecraft, adaptados e ilustrados por Alberto Breccia, y publicados por Sins Entido. Dicen quienes saben de esto que con Lovecraft el género del terror alcanza una de sus cotas más altas. Yo, como he escrito y comentado ya en varias ocasiones, no soy muy lector de este género y por eso los cuentos de Lovecraft los voy sorbiendo de a poco. De cualquier manera este cómic en blanco y negro resulta inquietante y su lectura es promesa de un buen rato.


Para terminar vuelvo al cuento. En esta ocasión se trata de una antología de cuentos titulada Felices pesadillas. Los mejores relatos de terror aparecidos en Valdemar (1987-2003), publicado por la editorial Valdemar en su colección El Club Diógenes. Se trata de una estupenda antología de cuentos de terror de autores y estilos muy diversos. Esa variedad es una de sus ventajas, porque si unos cuentos no te interesan, otros seguro que sí lo hacen y, sobre todo, te puede ir dando pistas para futuras lecturas. Para mí ha sido uno de los mejores libros de cuentos de miedo que he leído.


Y esto es todo por hoy. Espero que disfrutéis de una semana llena de buenas lecturas.
[AUDIO:] Aquí está la grabación de mi paso por la emisora, se nota que no estoy muy cómodo con este tema, jejeje.
Saludos

Bajo mi cama, una estrella

Acabo de terminar de leer Bajo mi cama, una estrella, libro escrito por Pablo Albo, con ilustraciones de Anuska Allepuz y publicado por Oxford en su colección El árbol de la ciencia. Este autor tiene ficha entre mis autores favoritos.


Nos cuenta la historia de Miguel, un niño "valiente que sólo tiene miedo a lo desconocido". Una noche la Luna despierta a Miguel y le pide que le ayude porque una estrella se ha caído debajo de su cama. Miguel preferiría buscar la estrella de día, pues de día todo le resulta conocido y de noche las sombras ocultan misterios que él desconoce (y por tanto, que le dan miedo).
Con situaciones y diálogos muy divertidos el narrador nos mantiene entre el filo del miedo y el humor. Personajes como el monstruo debajo de la cama, el esqueleto del armario, el espectro del pasillo o el paseante nocturno van apareciendo y sumándose al cónclave nocturno que terminará por encontrar la estrella y devolverla a su sitio.
Y todo, como digo, con una cierta intriga, algo de oscuridad y buenas dosis de humor. Una combinación que este autor maneja a la perfección como hemos visto en otros cuentos suyos (por ejemplo, La peligrosa casa horrible). Un libro ideal para leer solo o en compañía, de día o, mejor, de noche.
Las ilustraciones de Anuska Allepuz me parecen algo flojas, he visto otros trabajos de esta ilustradora más interesantes.
Un libro estupendo y totalmente recomendable.
Saludos

domingo 22 de enero de 2012

Para hacer un pastel de manzana

Hoy por fin he podido conseguir un ejemplar de Para hacer un pastel de manzana, libro escrito por Pablo Albo e ilustrado por Mariona Cabassa, y publicado por Edelvives en su colección Ala Delta. Ya sabéis (si seguís este blog) que llevo unos cuantos días leyendo y releyendo libros de este autor que tiene ficha entre mis autores favoritos.


El librito nos cuenta las peripecias que un niño y su abuelo pasan con la excusa de hacer un pastel de manzana. Es un libro lleno de ternura y emoción, en el que lo que menos importa es el bendito pastel (que no llega nunca) y lo que de verdad llena los días y afianza la relación entre estos personajes son las pequeñas cosas que comparten: volar una cometa, sembrar en el huerto, ir al manzanal, salir con la barca... Uno de esos grandes pequeños libros, aparentemente sencillo pero lleno de hondura y sutileza. De esos libros que soportan lecturas y relecturas. Uno más de los maravillosos libros de Pablo.
Las ilustraciones de Mariona son hermosas, alegres, llenas de aire para que corra el texto ligero y también llenas de detalles que suman a la narración. Deliciosas ilustraciones, como no podía ser de otra manera.
En fin, un libro maravilloso y totalmente recomendable.
Saludos

El guardián de los sueños

Acabamos de ver la película El guardián de los sueños, dirigida por Steve Barron (en el enlace del título tenéis todos los datos sobre reparto y equipos). Este filme (de 2003) es una producción para televisión, por eso su duración es de casi tres horas. Fue Bonaí quien nos animó a que la viéramos (gracias por la recomendación).


La película nos cuenta el viaje que un abuelo (narrador de historias) y su nieto emprenden para ir a la reunión de las naciones indias, el Pow Wow. En el viaje, además de los diversos sucesos que acompañan a la trama principal, se narran muchas historias y hay momentos para la reflexión sobre el hecho de contar y la importancia de los cuentos contados para preservar y transmitir la cultura, lo que somos.
Como os podéis imaginar, y aunque sea sólo por la temática, la película nos ha gustado mucho.
Dice el abuelo: "hago este largo viaje porque la gente quiere seguir escuchando historias", y es que seguimos necesitando los cuentos, porque "un pueblo sin historias es como el viento sobre las praderas", vuela y vuelve a volar sobre los mismos sitios sin llegar a nada.
Contar es alimento para el alma, y si dejamos de contar "¿quién guardará nuestros sueños?"
Pues eso, no dejemos de contar y de escuchar cuentos: tienen mucho de lo que somos y son alimento imprescindible.
Saludos

sábado 21 de enero de 2012

Una historia en bicicleta

Acabo de terminar de leer Una historia en bicicleta, libro escrito por Ron McLarty, traducido por María José Delgado y publicado por Alfaguara. Es uno más de los Libros de Resistencia que me envió Mariona desde Tamarite.


El libro nos habla de un tipo bastante gordo, mayor, medio alcohólico, con una hermana enferma mental desaparecida hace años que, además, en un accidente de coche (en las primeras páginas), pierde a sus padres. El punto de partida, hay que reconocerlo, tiene su aquel: son muchos hilos para montar esta urdimbre. Sin embargo la novela se sostiene, funciona. Smithy Ide, el protagonista, un perdedor a fuerza de golpes, nos cae simpático desde el principio, su forma de pensar, de contar, de escuchar, su reencuentro gradual consigo mismo según avanzan las páginas, funciona, nos hace apreciarlo, comprenderlo y empatizar con él.
El libro, como muchos otros libros, es un viaje, un viaje de este a oeste, cruzando de costa a costa Estados Unidos, y también un viaje interior del protagonista que a fuerza de pedalear, escucharse, sentirse... va encontrándose. La verdad es que me ha gustado muchísimo ese viaje exterior e interior. Se puede sentir página a página cómo va desapareciendo el ruido y lo banal y cómo se va reforzando lo bueno que tiene el personaje. Cómo va recuperándose y creciendo. Smithy Ide es un tipo peculiar que vive situaciones peculiares, algunas muy divertidas y otras muy dolorosas.
Pero es que además este viaje nos muestra también un país complejo y, en muchos aspectos, enfermo. Un país en el que la gente se siente muy sola (y con necesidad de hablar y contarle a Smithy su vida: el cura, la artista, el camionero...) y con mucho miedo (y agresividad). Una sociedad llena de cosas, de ruido, de la que dice, por ejemplo:
"Enciendes la tele, te bebes una refrescante cervezas, te acomodas para fumar a gusto, ¿quién quiere ponerse a reflexionar?" (p. 83)
"Siempre que sentía que empezaba a crecer un pensamiento o algo así como una idea o un deseo entre mis cervezas y mis vodkas con naranja podía recurrir a encender la televisión y escapar de mí mismo." (p. 198)
"Hay algo en mi país que no te deja estar nunca verdaderamente cómodo, realmente a gusto." (p. 412)
Pero también un país en el que hay gente capaz de hacer cosas buenas por los demás, de acoger, de prestar ayuda, de acompañar.
Otro personaje muy interesante del libro es Norma, la vecina enamorada del protagonista desde la infancia. Este viaje es también un modo de acercar a los dos personajes (y bueno, no quiero desvelar el final, pero allí, en fin, el acercamiento es hasta muy cerquita; quizás demasiado peliculero, es lo único que me ha gustado menos, el final, pero tampoco está mal, eh).
Una última cita antes de terminar. El protagonista llevaba muchos años sin leer un libro (igual que sin coger la bicicleta) y, de pronto, comienza la lectura de Iggy, y dice:
"Leer es muy parecido a montar en bicicleta. Una vez que vuelves a ello, es fácil, es natural. Pero al principio, al igual que las punzadas profundas de dolor que se sienten en las piernas y en las caderas y en el estómago por la Raleigh [marca de la bici], las frases te crispan la cabeza. Leí once páginas esa tarde antes de que mi cerebro dijera basta." (p. 156)
E igual que le pasa con la bicicleta, la vuelta a los libros es gradual y placentera. Pero eso que lo descubra quien lo lea.
Este libro me ha gustado mucho, mucho de verdad. He disfrutado de sus personajes, de la historia, de las aventuras, de los ratos divertidos y de los amargos. Me ha impresionado la evolución del personaje, tan visible pero tan discreta. Me ha encantado el estilo aparentemente poco profundo: Smithy puede parecer cenizo, simple y huero, pero vamos descubriendo página a página que ¡está lleno de silencios elocuentes y pensamientos estimulantes, emocionantes!
Sí, esta es una estupenda lectura. Totalmente recomendable.
Saludos