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sábado, 6 de abril de 2019

Hablar con un personaje

Hoy termino esta primera semana de gira contando cuentos por Cantabria (la próxima semana, más). Han sido unos días muy gozosos, con muchos momentos estupendos, con llenos de público en todas las funciones (público del lugar pero también público de sitios cercanos ¡o lejanos! Ayer una pareja vino de un lugar a hora y media de distancia para escuchar ¡y ya echan el final de semana por aquí!). En todas las funciones he tenido momentos memorables, pero es que ayer pasó una cosa en Mazcuerras que fue insólita. A ver cómo os lo explico.

Foto de la sesión. María Jesús Recuero

Estaba contando para público adulto y entre el público había tres mujeres que intervenían de vez en cuando, comentando en voz alta entre ellas, conmigo... en fin. Ya os he dicho muchas veces que los cuentos no son monólogos, son diálogos, y estas cosas que ocurren (con menor o mayor intensidad) uno no deja de incorporarlas al relato (tratando que el relato no quede diluido entre glosas y diálogo escénico), porque lo primordial es el cuento (al menos, así opino yo). Ayer estas tres mujeres rozaban el límite, un poco más y podrían haber entorpecido el cuento, y la verdad es que me tuve que emplear a fondo con ellas para lograr mantener el equilibrio y que sus intervenciones fueran sumando al cuento, en vez de ir restando. Creo que salí airoso y la función fue muy divertida, y que el trabajo con estas tres mujeres funcionó bien (por lo que me contaron después algunas personas del público: ¡qué juego te han dado esas tres!, me decían; sí, sí, pensaba yo, pero si me pillan hace diez o quince años lo mismo me tumban el cuento o me cabrean ahí en escena, que la cosa no es tan sencilla).
Bueno, pero esto no es lo fascinante de ayer, lo fascinante es que en un momento de este toma y daca, estos saltos de vallas mientras iba yo corriendo el cuento, una de las tres mujeres no se dirigió directamente a mí, sino que se puso a hablar con uno de los personajes del cuento. Yo estaba contando una parte del cuento en el que había ordenado espacialmente la secuencia para que la gente supiera dónde estaba uno, dónde estaba otra, en fin, apenas una pincelada, y como si el personaje hubiera adquirido corporeidad y se hubiera hecho presente ahí a mi lado, esta mujer se puso a hablar con él (mirando en la dirección donde estaba, concretamente a mi derecha) intentando que hiciera otras cosas distintas a lo que tenía que hacer para que el cuento siguiera su curso natural. Fue absolutamente fascinante, sorprendente, maravilloso. Obviamente paré el cuento y me puse a comentar lo que estaba sucediendo (a metacontar, quienes me conocéis sabéis que es algo que disfruto mucho), porque esta mujer no era consciente de lo que estaba haciendo y en ese instante, cuando me pongo a explicar lo que está intentando todos nos quedamos maravillados. Intentó saltar por encima de mi narrador y el cuentista que soy y que fue consciente tomó la voz para explicarlo (si no entendéis la diferencia entre narrador y cuentista os enlazo a la teoría de los desdobles).

El público da carne a los personajes de los cuentos, da materia a los escenarios, viste la voz (palabra, aliento, sonido, prosodia) de color, volumen, tacto, olor... y en el instante mismo en el que un cuento es contado todo está sucediendo de verdad. Es más que si estuvieran viendo una película, es un viaje asombroso, es estar ahí, dentro de un lugar donde suceden cosas maravillosas (o divertidas, o tristes, o sorprendentes...) y donde incluso, de vez en cuando, alguien del público se atreve a levantarse de su discreto rincón de oyente/mirón y conversa con los personajes o cambia un jarrón de lugar o se entretiene mirando para otra parte... y eso a pesar de que el narrador es el que está articulando y sosteniendo ese mundo que se superpone a este.
Me recordó a Niebla, de Unamuno (salvando las distancias, por favor), pero quizás esto es un paso más allá, pues no es el narrador ni el cuentista quien es interpelado por el personaje, es como si un lector pudiera conversar directamente con el personaje pasando por encima del escritor. Eso fue lo que pasó ayer.
En fin, cosas que pasan cuando uno cuenta. Hallazgos. Momentos insólitos.
Saludos

viernes, 19 de junio de 2015

Contar cuentos mínimos

La afición que tengo por los cuentos mínimos viene de lejos (esto que sigue ahora es un preámbulo). Tuve la fortuna de estudiar Filología Hispánica con muchos buenos profesores, pero entre ellos destacó uno con el que acabé teniendo algún que otro proyecto común (ay, Borges) y buena amistad, se trata de Antonio Fernández Ferrer. Antonio fue el editor de uno de los primeros libros (si no el primero) publicados en España con una poderosa antología de cuentos mínimos, se trata de La mano de la hormiga (publicado en Ediciones Fugaz), un título agotadísimo. Por aquel entonces yo andaba enredado escribiendo un cuento semanal en la revista local El Decano de Guadalajara y no pocas de aquellas entregas semanales, más que un cuento, eran varios pequeños cuentos (hasta diez) en apenas un folio y medio. El veneno del cuento breve estaba cada vez más presente en mi sangre y, en noviembre de 2002, asistí al II Congreso Internacional de Minificción en Salamanca, donde conocí a maestros de la brevedad literaria como Zavala, Shua, Neuman, Epple, etc.
Allí aprendí mucho, pero sobre todo algo que me resultó de grandísima utilidad en esto de contar cuentos breves: el cuento breve se sirve de recursos más cercanos a los que utiliza la poesía (en su creación y funcionamiento) que a los que utiliza la prosa. (Fin del preámbulo).

Dicho todo esto los cuentos contados también han tenido muchas estancias dedicadas a la brevedad (y no hablo de retahílas y cancioncillas tradicionales, que ahí habría hasta agotar), hablo de cuentos tradicionales como son, por ejemplo, todos los cuentos de nunca acabar, un claro ejemplo de cuento breve de la tradición oral. Pero hay muchos más: sólo tenemos que remontarnos a los colecciones primigenias como el Panchatantra o las Fábulas de Esopo para ver que muchos cuentos que se contaban hace cientos (si no miles) de años, eran breves o brevísimos. En el caso de las fábulas de Esopo la idea que tenemos es que son cuentecitos algo más largos, pero si uno mira la recopilación de Gredos (es mi manual esópico) se da cuenta de que la gran mayoría no pasan de apenas cuatro o cinco líneas.
Sin embargo los textos en la oralidad tienden a estirarse, a crecer, a incluir pasajes autoconclusivos sin perder su esencia (como tan bien explica Héctor en La narración fractal). Así las cosas un cuento breve al ser contado (y por lo tanto al utilizar recursos de oralidad) tiende a dejar de ser breve. Os voy a poner un ejemplo que conozco bien. Allá por 2002 comencé a contar un cuentecito breve recogido en en Cuentos populares británicos, ed. Katharine M. Briggs, publicado por Siruela; el cuento venía a decir, más o menos, así: "Nunca hagas caso de una voz que te susurra en medio de la noche, le susurró una voz en medio de la noche". Quería probar hasta cuánto podía crecer un cuento de este tamaño si le permitía alas al contarlo, si no ceñía bridas, si dejaba que se alimentara con la emoción del público y del juego de ir desplegando sus rincones. He ido contando este cuento durante años, muchos años, y muchas veces (con certeza más de 500 veces). Hoy en día este cuento dura una hora y media, sigo contándolo, de hecho en muchos institutos hago una versión reducida de unos 50 minutos, y a partir de este cuento tengo desarrolladas unas cuatro horas de narración. Fascinante, eh. Bien es verdad que este es el ejemplo extremo que puedo daros, tengo otros cuentos breves que han permanecido breves durante años porque me he obligado a mantener su extensión en un número de minutos que consideraba pertinente (porque, al fin y al cabo, también es necesario tener unos cuantos cuentos breves en repertorio).
Visto esto parece claro que si un cuento breve abandona los parámetros y rudimentos poéticos y se adentra en la prosa oral (asumiendo por tanto los recursos de la oralidad) corre el peligro de dejar de ser breve. Por eso, si se quieren contar cuentos breves (de verdad breves) hay que fijar el texto y dar el peso preciso a cada una de sus (contadas) palabras: pues ese peso específico es significativo en lo que se cuenta (como ocurre en un poema donde una palabra no puede ser cambiada por otra sin alterar todo el significado). Pero esto ha de ser posible en territorios de oralidad (por lo tanto hemos de tener un margen, aunque sea pequeño, de juego para que el texto respire).
Contar cuentos mínimos se convierte por lo tanto en un equilibro complejo entre prosa y poesía, entre escritura y oralidad, un territorio ideal para el reto y el juego. ¿Quién puede resistirse?

Imaginemos un espectáculo de narración oral en el que, a lo largo de una hora, se contaran unos cien cuentos. El problema que esto plantea es que la intensidad de estos textos: con los fogonazos de sus finales, los juegos de palabras que a veces precisan unas décimas de segundo para llegar, la doble atención que requieren (por ser prosa, por ser poesía, por ser breves y condensados, etc.)... se parecería más a una sesión de poemas contados (a lo largo de una hora) que a una sesión de cuentos. En este sentido quizás lo más parecido que he visto ha sido la sesión de Estrella Ortiz de "Cuentopoemas de amor", en verdad una hora y pico de gran intensidad.
Esta intensidad de los cuentos mínimos puede provocar una sensación de agotamiento en el público no entrenado (por esa exigencia de atención), por eso hemos de intentar que haya variación de cuentos, temas y recursos. Esto es lo que sucede en la hora de "Cuentos mínimos" que desde hace varios años se celebra dentro del Maratón de los Cuentos de Guadalajara en la noche del sábado al domingo (de cinco a seis de la mañana). En algo más de una hora decenas de narradores y narradoras cuentan unos 120 cuentos breves, es una traca de cuentos, un fuego de artificio en medio de la noche. Al alternar voces y estilos resulta muy interesante de seguir y disfrutar. Es una experiencia que os recomiendo. Aun así, en esa hora excepcional de cuentos mínimos durante el Maratón también se pueden apreciar algunos de los problemas que contar estos cuentos plantean, aquí van un tres ejemplos:
  • Confundir cuento breve con chiste, con coplilla, con un cantar, con una broma... con "cualquier cosa breve vale".
  • Contar textos sin una estructura clara de cuento oral (y sin ningún interés para un público de cuentos contados).
  • Parece que resulta difícil citar la autoría de los textos (debe ser una cuestión de ritmo, pero no entiendo que tan difícil sea citar a la fuente del microcuento contado).
De cualquier manera esa hora de mínimos es una fiesta por el intercambio de voces, la variación de las propuestas, los enganches entre textos (y entre cuentistas), los hallazgos... Y sobre todo cuentos que son alardes de brevedad en los que uno puede disfrutar con un principio, un nudo y un desenlace en apenas un golpe de aliento. Una delicia.
Sobre esto de la estructura de cuento merece la pena hacer un alto. Un cuento contado suele tener principio, nudo y desenlace, pero hay algunas de estas partes que pueden elidirse: si quitamos el desenlace podría ser un final abierto (cosa que no es muy del gusto de la oralidad pero sí de los textos literarios), si quitamos el principio puede deducirse de las otras dos partes. Incluso se podría elidir principio y nudo si se consigue que el desenlace nos permita reconstruirlos (como pasa con el famoso cuento de Monterroso: "El dinosaurio"). Lo que pasa es que los cuentos breves escritos (como por ejemplo los que escribo en tuíter) no solo son de este tipo con una estructura tan clara, algunos de ellos son imágenes que extrañan lo cotidiano o historias que se desdoblan gracias a juegos de palabras, por ejemplo; esto plantea un nuevo reto: el paso de estos recursos que tan bien funcionan en el texto escrito al territorio oral.
De momento hasta aquí estas reflexiones al hilo de contar cuentos breves, seguramente más adelante continuaré con esta cuestión en el blog porque me estoy planteando preparar un espectáculo de narración oral que incluya solo textos brevísimos. Ya os iré contando.
Saludos

domingo, 26 de abril de 2015

De la escucha

Raquel y Juanvi de A Mano Cultura me invitaron a participar con un artículo en el número que acaba de publicarse de la Revista de L., disponible en todas las librerías asociadas. El artículo es muy breve y habla sobre la escucha, y aunque en principio va dirigido a profesorado, padres y madres y, en general, adultos que suelen acompañar a sus hijos e hijas a los espectáculos familiares de narración oral, bien vale para cualquier adulto interesado en mejorar la atención de sus pequeñajos. Aquí os lo enlazo por si queréis echar un vistazo, es muy muy breve.

[La foto es de Inés Bengoa, me la hizo contando ayer en Alcalá Cuenta]

Saludos

miércoles, 28 de enero de 2015

Curso de repertorio en Gijón

A mediados de febrero tengo previsto ir unos días a la librería de El Bosque de la Maga Colibrí, en Gijón (Asturias). Son varias las actividades que tengo previstas: una sesión de cuentos para público familiar, un espectáculo de cuentos para adultos y un curso de Repertorio para narradores.
Este curso lo he impartido ya en Ezcaray (La Rioja), Valencia, Sevilla, Las Palmas de Gran Canaria y Barcelona, y está dirigido a personas que ya están contando (no es un curso de iniciación). Tenéis más información sobre el curso en este enlace.
Si conocéis a alguien que pueda estar interesado no dejéis de decírselo.


Para cualquier información podéis contactar con la librería o conmigo.
Saludos

viernes, 31 de octubre de 2014

Noche de Ánimas en Radiquero

En estos días de oscuridad y difuntos nada mejor que ir a contar cuentos de miedo a un lugar donde lo celebran de manera tan festiva. Mañana sábado contaré a las 20,30 en Radiquero (Huesca), un pequeño pueblo de unos cuarenta habitantes que para estas fechas recibe a cientos de visitantes, de hecho, para la sesión de cuentos ¡hay previsto un aforo de 500 personas!, ahí es nada.
Si andas cerca será un placer contaros.


Saludos

jueves, 30 de octubre de 2014

Crónica de los días pasados

Antes de que termine octubre escribo esta crónica de los días pasados para que quede constancia de algunos de los momentos estupendos y emocionantes que he pasado al calor de los cuentos este mes. No dejo de repetirme a menudo que soy afortunado por este trabajo maravilloso que tengo.

El mes no pudo empezar de mejor manera: llegó el nuevo libro recién salido de imprenta, vino alegre y con muchas ganas de fiesta, una estupenda noticia: Escarabajo en compañía, ilustrado por Rocío Martínez y publicado por Ekaré.


Las sesiones de cuentos del mes comenzaron en Tenerife, donde tuve la suerte de participar en las II Jornadas del PIALTE tan bien organizadas por David y su equipo. Allí impartí un taller, conté para adultos (Este cuento vino a mí, vino a mí, vino, a mí), me reencontré con buenos amigos e hice otros nuevos y, además me vine a casa con esta estupenda entrevista que me hizo Isa Robayna. Todo felicidad.


Bueno, hubo también algún momento para el relajo también (mira, con Elisa Yuste y LuisMi Cencerrado).


Otro momento muy especial fueron las dos sesiones de cuentos en Manzanares el Real, especialmente la de la noche. Os cuento: llovía a cántaros, desaforadamente, y no creímos que nadie se animara a venir a escuchar cuentos. Sin embargo la gente no dejó de venir a pesar de la tromba de agua que llevaba cayendo desde una hora antes. Fue uno de esos momentos emocionantes que te regala el oficio. Es un sitio bien especial este lugar para contar :-))


Además, para más inri, estrenaba cartel para la sesión de adultos (Viejos cuentos de nuevo), ay, ¡tan contento!


A mediados de mes fui de nuevo a Canarias a trabajar. En esta ocasión a Lanzarote donde participé de la II edición del Festival del Cuento Contado "Palabras al Vuelo". Siempre es maravilloso contar en las islas, pero en esta ocasión fue además muy especial: un gran equipo encabezado por Cristina Temprano pone en pie un festival de gran calidad y con muchas ganas de consolidarse y ser un habitual en la agenda de grandes eventos que celebran la palabra dicha en España. Da gusto trabajar en sitios donde se mima al cuento. Y una vez más fue estupendo reencontrarme con amigos y hacer nuevas amistades.


También de allí me vine con una crónica sobre el espectáculo de narración oral "Cuentos eróticos de la tradición oral" y con una sonrisa que todavía no se me ha borrado.


Y también allí estrené un taller nuevo para familias que me propuso la propia Cristina. Muy chulo :-))


Luego llegó una semana llena de kilómetros y cuentos: el viernes 24 de octubre se celebraba el Día de la Biblioteca y hubo mucho que celebrar. Conté cuentos en Cuenca dentro de la programación del BITA (adultos y niños) y de nuevo volví a encontrarme con un público maravilloso (que es capaz de ir a escuchar cuentos un lunes a las once de la noche en un lugar bien apartado).


También conté para adultos en Pozuelo de Alarcón, una biblioteca a la que no había ido y en la que disfruté de lo lindo. Conté en la provincia de Ciudad Real en Granátula de Calatrava (qué buen rato por favor, qué grupo más divertido de chavales) y en Alcázar de San Juan (¡hablando de mis libros!). Conté en las municipales de Toledo, donde tampoco había contado antes, a un público con muchas ganas de cuento. Y la guinda del pastel fue la sesión de cuentos para adultos en la biblioteca de Mora. Podéis echar un vistazo al álbum de fotografías que han colgado en féisbuc. Es una gran alegría volver a contar por tierras castellanomanchegas.


Pero este mes no ha sido sólo contar. También se han publicado algunos artículos míos que os enlazo por si os resultaran de interés: "Sobre las características del narrador oral" en la revista mexicana Oralidad y cultura; "De la función social del narrador oral" en la revista argentina Y digo yo...; y "Contar y animar a leer: el ejemplo de Las Rozas" en el boletín de octubre de AEDA; y "Confabulando", en este mismo blog.
El día ocho estuve en la reunión de evaluación del Grupo de Trabajo de la Escuela de Verano de AEDA, un currazo, como os podéis imaginar, pero siempre es fantástico encontrarse con los amigos y compañeros. Mira qué foto en medio de la tarea. Y aquí puedes leer la evaluación.


También participé en las Jornadas Internacionales "Tomo la palabra. Mujeres, voz y narración oral" moderando una mesa sobre "Narradoras y repertorio" que podéis ver completa en este enlace.
Ah, y antes de terminar, que no se me olvide deciros que en octubre hemos vuelto a retomar el espacio de libros y cuentos en SER Guadalajara con Juan Solo, y este año incluye algunas novedades: además de los libros recomiendo un artículo y llevo a un invitado para que cuente, y podéis escucharlos y leer toda la información en este mismo blog, concretamente aquí.

Y si esto os ha parecido mucho, sólo era que estaba tomando impulso porque noviembre tiene una agenda bien bien completita. Pero de eso ya hablaré más adelante.

martes, 30 de septiembre de 2014

Viejos cuentos de nuevo

Hace unos meses, y como parte de mis tareas para celebrar estos veinte años de cuento, traté de organizar, de una manera ordenada, los espectáculos de narración oral que tengo vivos en mi repertorio. Esta labor ha sido compleja porque muchos de estos espectáculos estaban perfectamente detallados para mí, pero no había prácticamente nada elaborado hacia afuera (sí, ahora lo sé, gran error).
Además de la falta de información y enlaces sobre los espectáculos, había una carencia notable en cuanto a los carteles para anunciar y difundir mis propuestas de narración oral. Es por eso que en estos últimos meses he tratado de suplir esta falta, y lo he intentado trabajando con algunos de los mejores ilustradores e ilustradoras del panorama actual, pues creo que trabajar con los mejores es también una forma de dignificar nuestro oficio.
Estoy feliz porque la galería de carteles de mis espectáculos de narración cuenta con nombres de la talla de Mariona Cabassa, Pablo Amargo, Elena Odriozola, Antonio Santos, Alberto Gamón, Raquel Marín, Roger Olmos y Jesús Aguado. Y ahora se incorpora un nuevo y hermoso cartel, el del espectáculo "Viejos cuentos de nuevo", hecho por Adolfo Serra, una maravilla.
Como podéis ver en la información sobre esta sesión incluye cuentos de colecciones clásicas y medievales, por eso la propuesta del cartel que ha hecho Adolfo tiene una estética que podemos reconocer como medieval (en cuanto a los colores, la disposición, la proporción, estilo...) y que, además, está llena de referencias a cuentos que cuento en este espectáculo.
Así era el boceto inicial del cartel.


Y así ha quedado una vez lleno de historias.


Podría dar por finalizada esta tarea autoimpuesta de organización y ordenación de los materiales de los diversos espectáculos de narración oral, pero aún quedan algunos detalles. De hecho queda por llegar un último cartel (este tardará bastante aún) y hay también un asunto importante que está por hacer: quiero incluir vídeos promocionales en algunos espectáculos; otro frente al que habrá que dedicar esfuerzo y tiempo.
Saludos

martes, 16 de septiembre de 2014

The house: la casa del forestal

El fotógrafo Miguel Ángel Langa (de FotoLanga.es) tiene un vídeo estupendo, un montaje de gran calidad, grabado en la casa que inspira la historia de "La casa del forestal", primera parte de La materia de Selas.
Podéis ver el vídeo aquí debajo o, en formato mayor, en este enlace. Espero que os guste.

The House Versión cine from Miguel Angel Langa on Vimeo.

Y no dejéis de asomaros a la web de este fotógrafo y a sus estupendos vídeos (como el de Un año en el Barranco de la Hoz).
Saludos

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Hacer pan con huesos molidos?

Hace un par de años que estrené la segunda sesión de cuentos de La materia de Selas titulada La Cándida y el molino viejo. Una de las historias de este espectáculo de narración habla de un molinero que adultera la harina con huesos viejos, texto que creé específicamente para este espectáculo tras informarme con bastante detalle (mira si no me crees). Sin embargo cuál no ha sido mi sorpresa al encontrarme con estos párrafos que os copio en un libro que estoy leyendo estos días y que voy a reseñar enseguida en el blog, se trata de En casa. Una breve historia de la vida privada, escrito por Bill Bryson y publicado por RBA. En este libro se habla de la sospecha, durante siglos, de que la harina era adulterada con, entre otras cosas, huesos viejos (en forma de ceniza o directamente molidos).
Aquí va el texto:

"El pan era un blanco especialmente popular. En su novela La expedición de Humphry Clinker (1771), Smollett caracterizaba el pan londinense como una mezcla venenosa de "tiza, alumbre y cenizas de hueso, insípido al gusto y destructivo para el organismo", cosas que eran de lo más normal por aquel entonces, y que seguramente llevaban ya un buen tiempo siéndolo, tal y como evidencia la frase del cuento Juan y las habichuelas mágicas: "Le aplastaré los huesos para hacerme el pan". La primera acusación formal de adulteración generalizada del pan la encontramos en un libro titulado Poison Detected: Or Frightful, escrito anónimamente en 1757 por Mi amigo, un médico, que revelaba "con autoridad muy creíble que "los panaderos utilizan con frecuencia sacos de huesos viejos" y que "los osarios de los muertos sufren saqueos para incorporar porquería al alimento de los vivos". Casi contemporáneo es otro libro, The Nature o Bread, Honestly and Dishonestly Made, del doctor Joseph Manning, que informaba de que era común entre los panaderos incorporar alubias, tiza, albayalde, cal muerta y cenizas de hueso a todas las barras de pan que cocían.
Estas aseveraciones se presentan de forma rutinaria como hechos incluso ahora, por mucho que Frederick A. Bilby, en su clásico Food Adulteration, demostrara de manera bastante concluyente hace unos setenta años que tales alegaciones no podían ser ciertas. Filby dio el paso de cocer él mismo las barras de pan incorporando los adulterantes en la forma y las proporciones apuntadas. En todos los casos, excepto en uno, el pan resultante era duro como el cemento o su masa no crecía, y prácticamente todas las barras obtenidas tenían un olor o un sabor repugnantes. Varias de ellas necesitaron más tiempo de cocción que las barras de pan convencionales, encareciendo en consecuencia su producción. Ninguna de las barras de pan adulteradas era comestible." (pp. 100-101)

Lo interesante, desde mi punto de vista, es que haya coincidido lo que yo inventé (o creí inventar) con un imaginario profundo y antiguo (estas cosas siempre me emocionan). Y lo segundo interesante del texto es ese matiz del autor: "En todos los casos excepto en uno", ¿acaso los huesos?
Saludos

viernes, 5 de abril de 2013

En la puñetera calle

Comienza la temporada de primavera organizada por la Asociación de Amigos del Moderno a las puertas del añorado Teatro Moderno. Una programación estupenda que da comienzo este sábado con la actuación de Quique Meléndez y en la que Begoña y yo nos asomaremos el 21 de abril (¡para celebrar el Día del Libro!). Un montón de buenas tardes de domingo: Comando Teatral, Payapeutas, Huaja Malabares, Ultramarinos de Lucas, Hermanos Cubero, Dr. Sapo & Orquesta Pinha. ¿Te las vas a perder?


Saludos

miércoles, 6 de febrero de 2013

Crónicas de días pasados

Ando estos días bien liado por la Comarca del Bajo Cinca contando cuentos en FragaCuenta, pero no quería dejar de escribir una breve nota de unas sesiones de cuentos que disfruté días atrás y que han sido muy muy especiales. Vamos con ellas.

El pasado 25 de enero estuve contando en Fuenlabrada, en la biblioteca pública municipal "Fernando de los Ríos", y tras la sesión de cuentos escribí esta breve nota en el muro de mi féisbuc, nota que transcribo aquí literal para que entendáis por qué fue una sesión especial: "La sensación que uno tiene cuando va a contar a Fuenlabrada es que la buena gestión de la cosa pública es posible: bibliotecarias profesionales que han previsto hasta el menor detalle, espacio adecuado y todo dispuesto para cuando llegas, sonido y técnico preparados, facilidades y ayuda en todo, público crítico y acostumbrado a los cuentos... Y cuando acabas, te pagan talón en mano. No es un sueño ni un anhelo ni un deseo que lanzo en una botella. Es Fuenlabrada."
Como podéis ver, un absoluto lujo.

Por otro lado los pasados 30 y 31 de enero estuve contando para bebés en dos bibliotecas municipales públicas de San Sebastián de los Reyes: la Claudio Rodríguez y la Central. Fueron cuatro sesiones de cuentos para bebés que disfruté muchísimo. La verdad es que empecé a contar a bebés cuando mis hijos entraron en el CAI de Cabanillas del Campo (hace trece años ya...) y, al menos una vez al año, iba a contar al centro. Luego he contado esporádicamente a esta franja de 0-2 años, pero no ha sido habitual (parece ser que tengo pinta de funcionar mejor con jóvenes y adultos), sin embargo las cuatro sesiones de bebés en estas bibliotecas fueron una fiesta, un reencuentro con un público al que conozco bien y con unos textos maravillosos que no dejan de alimentarme.

Cinco sesiones que son el motivo de que haya escrito esta breve nota en el blog. No quiero olvidarlas.
Saludos

martes, 13 de diciembre de 2011

Una mañana de cuento

La pasada semana estuve contando en varios colegios de Zaragoza, fueron unos días felices y plenos de trabajo. Para que veáis una pequeña muestra de lo que estuve haciendo aquí os enlazo esta entrada del blog del CEIP Parque Europa de Utebo en el que, como sabéis, habían preparado con anticipación mi visita (aquí y aquí), y ahora, además, han hecho una breve crónica de la mañana que pasé y disfruté allí.


Soy afortunado, tengo un trabajo extraordinario.
Saludos

lunes, 5 de diciembre de 2011

Peor con padres y madres

Marta, amiga y experta en comunicación infantil, me envía este enlace del blog De papas & de mamas, en concreto al post titulado Impresentables que ha escrito Clara Blanchar y que habla de una situación cada vez más habitual: cuando las sesiones de cuentos son familiares los niños y niñas suelen portarse peor que cuando van con la escuela.
El artículo es demoledor y nos muestra la mala o nula educación que reciben muchos niños y niñas en casa, donde no se valora un espectáculo, donde cualquier cosa puede interrumpirse sin problemas (gente que entra y sale, niños corriendo, teléfonos que suenan, niños comiendo...), donde nada importa (porque es gratis -falso, que lo pagamos con nuestros impuestos-, porque como ya he pagado, porque es infantil...), etc.
En este sentido hace años que en las sesiones de cuentos para público familiar trato de mantener un diálogo en dos planos distintos: con los adultos y con los niños. Explicando a madres y padres por qué cuento lo que cuento y la importancia de tal o cual tema o texto incluido en el repertorio. Son breves comentarios que despiertan el interés de los adultos. Incluso en cuestiones de humor, a veces ríen los adultos, a veces los niños y a veces todo el grupo.
Ha sido laborioso llegar a este punto, pero en sesiones con un público abarcable (de 30 a 80 personas) es posible organizar al público (incluso el que nunca había asistido antes a una sesión) para que comparta y disfrute plenamente del espectáculo.
En fin, una situación complicada que el post antes citado refleja a la perfección, que tiene mucho que ver con el tipo de vida que vivimos y con la educación que están recibiendo nuestros hijos e hijas (en casa). No dejéis de leer el post.
Saludos

jueves, 3 de noviembre de 2011

Contando en Agaete

Llevo unos cuantos días contando por esta isla magnífica. Hoy Sandra y Sonia, las bibliotecarias de Agaete, me han mandado estas fotografías de la sesión de cuentos del pasado lunes. Las voy a compartir en el blog porque no todos los días uno puede decir que ha estado contando en una biblioteca que tiene un árbol plantado en medio. Es una pena porque no se ve a toda la gente de los lados ni a la que estaba sentada detrás, pero ¡sí se ve el árbol!


Aquí una vista desde la planta de arriba.


Al final de la sesión, hablando con Begoña, la narradora que lleva conmigo unos años en esta aventura del aprendizaje mentor-aprendiz (o en este otro enlace), charlando sobre uno de los cuentos contados (y los problemas que planteaba el libro).


Saludos

sábado, 2 de julio de 2011

Maratón de Cuentos en Mota del Cuervo

Hoy estaré contando en el Maratón de Cuentos de Mota del Cuervo (puedes ver el programa aquí), es la última salida antes del verano. Tras la sesión de hoy (que promete ser, en verdad, maratoniana) podré ponerme de lleno a escribir y leer nuevos textos, tarea que suelo dejar siempre para estos meses y que me alimenta para el resto del año.


Si estáis cerca de Mota, no dejéis de acercaros.
Saludos

martes, 14 de junio de 2011

Contar en una Cripta

Si merodeáis de vez en cuando por el féisbuc o la web sabréis que ando muy impresionado por la sesión de cuentos del pasado sábado en la Cripta de los Mendoza (Iglesia de San Francisco), dentro de la actividad de los MonuCuentos englobada en el programa del XX Maratón de los Cuentos de Guadalajara.
De aquella sesión, además de los recuerdos y momentos emocionantes han quedado unas cuantas fotos maravillosas hechas por Paúl Rojas. Os dejo aquí una, pero podéis ver el álbum completo aquí.


Saludos

Un cuento de Eraclio Zepeda

A través del féisbuc de Martha Escudero he llegado a este enlace en el que Eraclio Zepeda dejó grabado uno de los cuentos que contó este sábado pasado en el Festival del Moderno que se celebró durante el XX Maratón de Cuentos.

sábado, 4 de junio de 2011

XX Maratón de los Cuentos de Guadalajara

No se me ocurre mejor título para la entrada número 500 de este blog que tiene algo más de un año y medio de existencia y más de 28500 visitas. Gracias por estar ahí, le dais sentido al blog.
Pero vayamos al lío.
Ayer estuve contando en los Maratones Viajeros de Azuqueca de Henares (con los amigos Manuel y Carmen, de Légolas) y de Cabanillas del Campo (allí estaba Juan Malabar, al que no conocía y cuyas propuestas con títeres gustaron mucho), ¡qué bien lo pasé en los dos sitios!
Los Maratones Viajeros son el anticipo, el aperitivo, el inicio de la cuesta-abajo-y-sin-frenos que termina por llegar al Maratón de los Cuentos de Guadalajara.


Sí, sé que falta todavía una semana (una semana muy especial para mí que estaré en Toledo, en el IV FEST), pero el aire sabe a cuento y la palabra va tomando posiciones. Ya siento ese revoloteo de mariposas en el estómago. El Maratón de los Cuentos es una fiesta que, si te gustan los cuentos, debes conocer, y si ya has estado en alguna ocasión, repites, siempre repites, porque el Maratón de los Cuentos es algo especial, insólito, una Fiesta de la Palabra como no hay otra igual.
Si os acercáis seguro que nos veremos, paso bastantes horas escuchando cuentos y paseando por sus espacios. Además este año contaré en la Cripta de los Mendoza, en la iglesia de San Francisco, el sábado por la mañana, para adultos.
Saludos

sábado, 21 de mayo de 2011

Ya en casa

Después de dos días intensos en las XV Jornadas de La Almunia dedicadas a LA ORALIDAD, ya estoy en casa. Han sido unos días estupendos en los que me he reencontrado con amigos que conozco hace mucho tiempo (Carmen, Paco, Marina...), he vuelto a ver a Federico Martín en acción, y sobre todo, en los que he conocido a un montón de gente estupenda (la comunidad educativa de Alpartir, la gente del CPR -Judit, Gabriel, etc.-, otros ponentes -Beatriz Pitarch, Pilar Ledesma, José Orna, Santiago Herrera, etc.-, y un montón de docentes con muchas, muchas ganas de trabajar e innovar).
Me vuelvo a casa feliz, agotado pero feliz, y con las alforjas llenas de palabras, ideas, sueños, cuentos... y alguna cosa más. En la foto podéis ver los regalos que me hicieron los niños del CEIP Ramón y Cajal de Alpartir ¡porque sabían que acababa de cumplir años!


Saludos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

En Valsequillo

La pasada semana estuve contando cuentos en Gran Canaria. Lo pasé estupendamente desde el primer momento (en la Biblioteca Insular y Los cuentos eróticos por los rincones) hasta el último (el XI Maratón de Cuentos), pasando por todas las bibliotecas y asociaciones que hubo en medio.
Acabo de recibir este enlace en el que hacen una breve crónica de la sesión de cuentos en la Biblioteca de Valsequillo, uno de los municipios a los que siempre da mucho gusto volver a contar. Os lo dejo enlazado para echéis un vistazo.
Saludos