lunes, 16 de septiembre de 2019

El Palacio de los Cuentos

El cuento que conté el pasado sábado en ESTO ME SUENA... A PUEBLO (RNE) está sacado de El Palacio de los Cuentos , una colección de 12 volúmenes de cuentos populares (de toda Europa) seleccionados y preparados por Ulf Diederichs, que publicó en 1996 la editorial Círculo de Lectores y que contó con las ilustraciones de Lucia Probst. El volumen 5 (el de mayo) que es de donde he sacado el cuento, tiene como traductores a José Miguel Rodríguez Clemente y Anna Venancio Castells.



LA COLECCIÓN
La idea de esta colección es fantástica. Tiene doce volúmenes (cada uno asignado a uno de los meses del año) y cada volumen tiene tantos cuentos como días tiene el mes: por lo tanto esta colección cuenta con tantos cuentos como días tiene el año. Obviamente resulta ideal para ser leía a lo largo de un año (un cuento al día).
Los cuentos provienen de todos los rincones de Europa y han sido contados y recogidos en 52 lenguas vivas del viejo continente, esto de por sí es ya un aliciente para tener esta interesante colección (hay muchas lugares de los que se han traducido muy pocos o ningún libro de cuentos populares en España, pienso por ejemplo en los cuentos albaneses, de los que en nuestro país se pueden conseguir apenas dos libros). Pero es que además la selección de cuentos es muy buena, tiene volúmenes en los que disfrutas cada una de sus páginas.
A todo esto hay que añadir que el formato de los libros es muy cómodo: tapa dura, papel con buen gramaje, cuerpo de letra grande, caja generosa, etc.
Todavía se pueden encontrar muchos de sus volúmenes (incluso la colección completa) en librerías de viejo. Yo no la dejaría escapar.
Por cierto, el autor, Ulf Diederichs, provenía de familia de editores y publicó unas cuantas colecciones similares de cuentos populares, es una verdadera lástima que no se puedan conseguir en español.

EL CUENTO
El cuento que conté el pasado sábado es el titulado "Juan Holgado y la Muerte", el asignado al 14 de mayo (centésimo trigésimo cuarto día del año), que está en la página 68 del quinto volumen (mayo). Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo, de verdad), el cuento lo tenéis a partir del minuto 16,00. O directamente aquí debajo (o aquí).



Son dos los motivos por los que elegí este cuento.
Por un lado una razón evidente: es una versión corta. Recordad que cuento apenas con cuatro minutos para contar el cuento y un cuento como este en su versión más conocida puede durar, apretando mucho, poco más del doble. Esta versión, sin embargo, pude contarla (con holgura, nunca mejor dicho) en unos seis minutos. Aun así me pasé de tiempo, pero creo que no me lo van a tener en cuenta: es un cuentazo.
Por otro lado esta es una versión poco conocida de un cuento popular bastante conocido: El ahijado de la Muerte. Si no habéis escuchado El ahijado de la Muerte os recomiendo que lo busquéis, lo leáis, lo contéis, lo escuchéis, es fabuloso. La versión más extendida tiene algunas notables diferencias con esta que he contado, al menos hay dos bastante reseñables: Juan Holgado acaba convertido en médico por su buena acción, mientras que en el ahijado de la Muerte sus padres buscan un padrino adecuado para su hijo (descartan a Dios y al Diablo –porque son a menudo injustos– y aceptan el ofrecimiento de la Muerte –porque es justa siempre, a todos llega por igual). Y la otra es el final (pero yo no os lo voy a destripar). Os animo a que busquéis, en verdad este cuento merece la pena.

Si tenéis oportunidad no dejéis de asomaros a este palacio maravilloso de cuentos. 
Espero que os haya gustado el cuento y os haya interesado el post. 
La próxima semana, más.
Saludos

martes, 10 de septiembre de 2019

II Seminario de Formación Continua

Este curso continuamos con una nueva edición del Seminario de Formación Continua, un proyecto que comenzó su andadura el curso pasado y que pretende ser un espacio para la formación, el trabajo en equipo y la reflexión. En esta segunda edición del Seminario estaremos seis meses trabajando con expertos de la talla de Daniel Goldin, Raquel López Royo, Ellen Duthie, Víctor Moreno, Michèle Petit y Lara Meana en los dos grupos de trabajo que se realizarán en La Puebla de Alfindén (Zaragoza) y Cabanillas del Campo (Guadalajara).
Podéis apuntaros para participar en todo el Seminario o podéis asistir a conferencias puntuales.
Te lo cuento con todo detalle aquí.


Saludos

lunes, 9 de septiembre de 2019

Cuentos al amor de la lumbre

El cuento que conté el pasado sábado en ESTO ME SUENA... A PUEBLO (RNE) está sacado de Cuentos al amor de la lumbre, un libro (en dos volúmenes) publicado por Antonio Rodríguez Almodóvar que reúne arquetipos de 135 cuentos populares españoles. La selección de los cuentos, la elaboración de los arquetipos y el estuduio introductorio está hecha por Almodóvar. Cuenta además con el prólogo de Caballero Bonald y las ilustraciones de Pepe Pla. El libro está publicado en Anaya.


LA COLECCIÓN
Es importante para mí inaugurar Cuentos de viejas con este libro, porque este es un libro de referencia para todos los que disfrutamos contando y escuchando cuentos. Os voy a explicar los motivos por los que me decidí a empezar con Cuentos al amor de la lumbre.
En primer lugar este libro, publicado en 1983, es un libro que popularizó de nuevo los cuentos contados, su publicación fue importante porque sirvió para recordar que teníamos un tesoro olvidado y que merecía la pena volver a darle lustre. En la década de los 80 del pasado siglo los cuentos contados y los cuentos populares recuperaron espacios en casas y corazones, pero también habilitaron nuevos lugares para ser contados: las aulas y las bibliotecas, y esta colección fue un importante revulsivo para esto que estaba ocurriendo.
Además este libro es de los pocos (si no el único) longseller que tenemos en España de cuentos populares, pues desde que se publicó en 1983 no ha dejado de reimprimirse y republicarse (y de venderse, regalarse, contarse, leerse...).
Tiene más bondades esta colección: la selección de textos nos da una visión amplia de lo que es la tradición oral española y de los cuentos que se han contado en nuestras casas durante generaciones.
Además el libro es muy particular porque no incluye versiones de cuentos, sino que son arquetipos de cuentos, es decir: Antonio Rodríguez Almodóvar seleccionó distintas variantes de un mismo cuento para elaborar un cuento ideal (que incluyera lo mejor de todas ellas), un cuento que quizás no se había contado antes (tan completo y con una estructura tan bien armada) pero que era, naturalmente, perfecto para ser contado. Esta es una gran ventaja de esta colección porque estos cuentos están directamente preparados para ser contados.
Incidiendo en esto último: el estilo es además muy pulcro, deja el texto limpio para que sea el narrador quien, una vez se haya apropiado del cuento, le dé el colorido que considere.
Y por último: el libro cuenta además con una valiosa introducción, fundamental para entender qué es la tradición oral, los cuentos contados, su estudio y su importancia.

EL CUENTO
El cuento que elegí para contar esta semana se titula "Yo dos y tú uno", es el número 84 de la colección (pp. 399-400 del vol. 2), un cuento bastante conocido. Aquí debajo tenéis el audio de la sección de Cuentos de viejas (también podéis escucharlo aquí).


Elegí este cuento, primero porque cumplía los requisitos de elección de cuentos para la radio; y segundo porque me permite hablar de un tema bien interesante para mí: las decisiones que tomamos los narradores antes de contar los textos de tradición oral. (Hoy me voy a extender un poco más con este tema para que entendáis cómo trabajo, prometo ser más breve en próximas semanas.)
Me explico. Los textos de tradición oral viven en variantes, no existe "el cuento de Caperucita Roja", existen tantos cuentos de Caperucita Roja como cuentistas lo cuentan, es más, como veces es contado, porque cada vez que se cuenta el cuento va sufriendo algunos cambios (a veces imperceptibles, otras veces muy evidentes). Lo que ocurre es que como muchos de esos cuentos ya no se cuentan, que se leen, pues tenemos textos fijados por escrito y pensamos que eso que está escrito es "el cuento" (cuando sería como comparar una foto de un bailarín con una danza en vivo).
Por eso decimos que los cuentos populares existen en variantes. Y por eso puede ocurrir que un mismo cuento pueda tener variantes que tengan un significado concreto y variantes que tengan un significado exactamente opuesto. Ojo, siendo siempre el mismo cuento.
Por eso hay dos pulsiones que laten en los cuentos populares: por un lado los cuentos no quieren cambiar (ni su forma ni su estructura) pero por otro lado quieren cambiar (para ir adaptándose a los tiempos que, obviamente, cambian). Y el equilibrio en esa doble tensión es lo que ha permitido que los cuentos populares hayan pervivido durante cientos de años tal como los conocemos.
En esta dinámica de no cambiar y cambiar juegan un papel fundamental los cuentistas. Los narradores hacemos cambios en los cuentos, en muchas ocasiones de manera inconsciente, pues los que narramos no memorizamos texto, memorizamos estructuras, y eso nos permite contar a nuestra manera las historias (adaptando vocabulario, dando un estilo propio a la historia, contextualizándola...) y en ese proceso de apropiación también puede haber cambios más profundos (estructuras que se olvidan y son reconstruidas de otra manera, por ejemplo). Pero también hacemos cambios de forma consciente.
Y por eso elegí este cuento para mostrar cómo son esos cambios conscientes. Porque muchas veces ante un texto de tradición oral no sabemos qué hacer si, por ejemplo, no termina de convencernos. En situaciones así sólo hay tres opciones: (1) contarlo tal como está recogido, (2) no contarlo o (3) hacer algunos cambios hasta que nos convenza. Las tres plantean problemas:
  • (1) contarlo como está recogido plantea problemas porque al contar nosotros el cuento somos responsables de lo que dice. Le damos voz. Y eso con un texto que no nos convence (o que dice cosas con las que no estamos de acuerdo) puede darnos unos cuantos dolores de cabeza.
  • (2) La opción segunda, no contar tradición oral, es uno de los motivos fundamentales por los que se están dejando de contar cuentos populares (tanto en espacios públicos como privados).
  • (3) Hacer cambios conscientes hasta que nos encontremos cómodos con el cuento también plantea problemas: porque muchas veces los cambios desbaratan los cuentos y los hacen totalmente prescindibles. Una vez más es importante recordar que en el mundo de los cuentos populares el camino al olvido está lleno de buenas intenciones.
De todo esto iré hablando a lo largo de este año, seguro, y lo vais a entender muy bien escuchando el cuento y teniendo el texto escrito del cuento delante. Porque como narrador considero que puedo tocar los textos de tradición oral, eso sí, he de hacerlo con respeto, con mucho cuidado y tratando siempre que el cuento gane en el proceso.

En el cuento que conté el pasado sábado tomé dos decisiones conscientes que no alteraron en nada a la estructura del cuento pero que sí afectaron al significado del mismo. Las dos decisiones fueron:
  • En mi versión oral del cuento es la mujer la que decide actuar para lograr que cambien las cosas (no el hombre, tal como está en el texto escrito, que es quien se hace el muerto para que nada cambie). Ni siquiera es una cuestión de machismo o feminismo, es una simple razón de verosimilitud: para mí lo verosímil es que quien quiere que algo cambie a su favor es quien se pone en movimiento. Así contado para mí resulta mucho más verosímil.
  • El segundo cambio consciente que hice es cambiar el argumento de "autoridad" por el de "costumbre". No creo que en una relación de igualdad en una pareja pueda haber un argumento de autoridad, pero sí puede utilizarse la costumbre como argumento. Como veis, es también una simple cuestión de verosimilitud.

Sin más (que ya va siendo largo el post) os animo a que disfrutéis de esta colección maravillosa de Cuentos al amor de la lumbre. Espero que os haya gustado el cuento y os haya interesado el post. La próxima semana, más.
Y recordad, no dejéis de contar y escuchar cuentos.
Saludos

viernes, 6 de septiembre de 2019

De cuentos populares en RNE

Como algunos de vosotros y vosotras ya sabéis, desde el 7 de septiembre de 2019 colaboro con el programa ESTO ME SUENA... A PUEBLO que presenta y dirige Ciudadano García y que se emite en RNE de 13,00 a 13,30. Como podéis ver el programa es de solo media hora y, obviamente, no habrá mucho tiempo destinado para contar cuentos; de hecho mi sección completa dura un máximo de 5 minutos (y los cuentos han de durar un máximo de 4 minutos).


Quienes me conocéis o me habéis escuchado contar sabéis que habitualmente cuento cuentos bastante largos (de entre 10/15 minutos los más cortos y 40/60 minutos los más largos), por lo tanto no hace falta ser un genio de las matemáticas para ver que las cuentas no salen, así que me he tomado esta participación en la radio como un reto. Aquí os cuento qué me planteo hacer.
  • No hace falta decirlo pero por si a alguien le entra alguna duda: serán cuentos contados, no leídos.
  • Los cuentos que más se van alargando (de manera natural, sin que yo ponga voluntad en que así ocurra) son cuentos que conozco bien y, obviamente, que cuento. Por eso me he propuesto que los cuentos que voy a contar en la radio sean cuentos (o versiones de cuentos) que no he contado nunca en público.
  • Además quiero que sean cuentos que no estén nada fijados, lo que les dará frescura y, también, algún que otro equívoco y alguna arista (que espero que no se me atragante frente al micro).
  • Sólo voy a contar cuentos tradicionales. No hizo falta hablar de ello cuando me invitaron al programa, pero creo que este tipo de cuentos encajan perfectamente en la propuesta radiofónica.
  • Obviamente tienen que ser cuentos cortos, así que muchos de los grandes y extraordinarios cuentos maravillosos no voy a poder contarlos (no me imagino contando Los tres pelos del Diablo, por ejemplo).
  • Por otro lado me he propuesto también que cada cuento salga de una colección de cuentos tradicionales distinta para ir citando a lo largo del año unas cuantas decenas de buenos libros a los que acudir para encontrar viejos cuentos (si alguien tiene interés, claro). Por eso cada semana incluiré en este blog una entrada hablando de esa colección (todas tendrán una misma etiqueta para que sea fácil dar con ellas).
  • En esa entrada además quiero enlazar el audio del programa para que podáis escuchar el cuento elegido y también comentaré cualquier cosa que considere de interés sobre la versión que he contado o sobre sobre si he decidido hacer algún cambio de lo escrito a lo dicho (y por qué ese cambio).
Dicho todo esto, os comento también que la sección se va a llamar "Cuentos de viejas". Fue en el libro Ensayos sobre la cultura popular española de Julio Caro Baroja donde leí que existía en nuestra lengua esa expresión de "Cuentos de viejas" porque "la mujer anciana personifica la tradición y es la que igual hoy que ayer se considera como la más apta para contar: así es incluso popular, aunque despectiva, la expresión de "cuentos de viejas". Su vejez garantiza que lo que cuentan viene arrastrado de épocas también fabulosamente antiguas" (p. 46 en ed. Dosbe). 
En cuanto a eso que comenta sobre su significado despectivo está, claro, vinculado a las acepciones 5 y 6 que aparecen en el DRAE en la palabra cuento: chisme, embuste, enredo... Este sentido despectivo ha alcanzado a palabras como cuentista (en sus apecpciones 1 y 3 que cuenta enredos, chismes, embustes, que exagera...). Hoy en el DRAE el "Cuento de viejas" es una "Noticia o relación que se cree falsa o fabulosa". Ahora, además, en RNE, los "Cuentos de viejas" es un momento para volver a escuchar los buenos viejos cuentos tradicionales que nos llevan acompañando generaciones.
Ojalá os resulte de interés. 
Saludos

lunes, 2 de septiembre de 2019

Cuentos populares rusos

Otra de mis relecturas de este verano han sido los tres tomos de los Cuentos populares rusos que A. N. Afanásiev publicó en el s. XIX y que Anaya publicó en su colección en la década de los 80 del pasado siglo con tradución de Isabel Vicente (traducción que le valió el Premio Nacional de traducción LIJ). Estos libros cuentan además con las deliciosas ilustraciones de Iván Y. Bilibin.


Había leído muchos de estos cuentos sueltos, especialmente cuando ando a la búsqueda de distintas versiones de un mismo cuento, pero no había leído todos, ni tampoco los había leído seguidos. Y ha resultado ser toda una experiencia, porque la lectura continuada de esta maravillosa colección de cuentos ha sido como zambullirse en puras tierras de ficción, perderse por el mapa de sus bosques, caminos y personajes, de sus tramas e historias deslumbrantes. Son estos cuentos muy poderosos, con un lenguaje propio (simbólico y literal) y una fuerza que te atrapa desde las primeras páginas. Algunos son cuentos larguísimos (se me hacía la boca agua leyéndolos y pensando en cómo los contaría).
Creo que estos cuentos resultan irresistibles para los cuentistas, al menos así ha sido para mí, por lo que habrá alguno (o algunos) que pasen a mi repertorio vivo. Ya veréis. Ya escucharéis.
Un par de cosas más.
Me gusta mucho esta colección de cuentos, es muy resistente (tapa dura, buen gramaje del papel) y tiene la letra grande, fácil de leer. Con los años voy valorando cada vez más estos detalles.
Y por último, seguro que sabéis (y si no lo sabéis os lo cuento) que existe un cuarto volumen que Afanásiev no pudo publicar en Rusia (eran cuentos muy obscenos) y acabó publicado en Suiza. Para lectores registrados tengo una ficha de ese libro: Cuentos prohibidos rusos en mi Infierno.
Saludos