viernes, 17 de enero de 2014

Demasiada felicidad

Acabo de terminar de leer Demasiada felicidad, un libro de cuentos de la última Nobel de Literatura Alice Munro, traducido por Flora Casas y publicado por la editorial DeBolsillo. Gracias al premio recibido estoy descubriendo a esta fantástica autora (mira aquí, por ejemplo).


Este es el primer libro de cuentos de Alice Munro que he leído. Está compuesto por diez cuentos largos con personajes, contextos y situaciones muy variadas. Pero en todos ellos hay una voz muy personal contando la historia, un estilo pulcro, sutil, que describe desapasionadamente (al menos eso aparenta) y avanza con firmeza, sin desaliento, hasta el punto final. Deslumbra la manera como todo está contado, de esa forma en la que todo parece sencillo pero que no deja escapar el más mínimo detalle. Se queda uno también rumiando personajes y tramas.
Algunos de los cuentos me han recordado a textos de otros autores, pero sin lugar a dudas el escritor que he tenido más presente leyendo este libro ha sido Raymond Carver, posiblemente uno de los grandes escritores de cuentos del siglo XX, ¿cuándo?, por ejemplo con el brutal desenlace de "Juego de niños", implacable, demoledor. Pero donde el juego de espejos con Carver me ha resultado más irresistible es con el último cuento, "Demasiada felicidad", el que da título al libro: es imposible leer este cuento y no evocar "Tres rosas amarillas". Mientras Carver nos cuenta los últimos días de Chejov, Munro nos relata las últimas jornadas de Sofia Kovalevski, importante matemática rusa, novelista y la primera mujer que consiguió una plaza como profesora en la universidad en Europa (más información).
Más allá del estilo, más allá de las tramas, es extraordinario el catálogo de personajes recogidos en el libro y resulta irresistible contemplar cómo van cambiando según avanzan las páginas. Algunos de ellos, os lo aseguro, son inolvidables.
En suma, un libro maravilloso, una lectura estupenda que os recomiendo.
Saludos

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada