lunes, 26 de octubre de 2015

Para siempre

Leo y releo en estos días un hermosísimo libro álbum de Kai Lüftner y Katja Gehrmann titulado Para siempre, traducido del alemán por Lorenzo Rodríguez y publicado por la editorial Lóguez con el cuidado que es habitual en ellos.


En este libro álbum el niño protagonista nos va contando qué sucede ahora que su padre ha muerto: todo sigue igual pero ya nada es igual, porque ha ocurrido algo que es para siempre, un cambio que afecta a los días, o más bien a la mirada que uno tiene sobre los días. Y es que ese para siempre tiene una dimensión profunda a la que uno se puede asomar apenas en algunas ocasiones, como cuando se asoma al hueco que deja la tierra para que entre un ataúd.
Un hermosísimo texto abrazado a unas ilustraciones exquisitas que nos permiten ahondar en múltiples planos de significado: desde la tenacidad de lo cotidiano (ahora de alguna manera extrañado, nuevo, tras la pérdida) hasta la pervivencia de quienes se han marchado pero que, al mismo tiempo, quedan en nosotros. O interpretaciones también en el plano simbólico como el que propicia el objeto de la cometa (leve y volátil, como el alma; roja, intensa, como el recuerdo vivo), una cometa hecha por un padre y un hijo y, acaso, volada también por ambos.
Un texto rico, sencillo, emocionante y muy elocuente también en sus silencios. Y unas ilustraciones, insisto, de una belleza y de una delicadeza deslumbrantes. Un maridaje perfecto para un libro álbum inolvidable que os recomiendo encarecidamente.
Saludos

PS. Otros libros de la pérdida: esta entrada en el blog. Otros títulos sueltos: Bolsillo y Jack y la Muerte. Esta entrada en el blog de mi mujer.

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