sábado, 13 de octubre de 2012

Juan, Miguel y sus cortos

Desde hace tiempo mis hijos están muy interesados en la técnica audiovisual de StopMotion, de hecho hace dos años Juan y Tash hicieron este pequeño corto como regalo de cumpleaños para Miguel, ¡menuda sorpresa!
Desde entonces no han dejado de probar, jugar y aprender, pero no ha sido hasta este verano (en el que Juan, tras dos años ahorrando, pudo comprarse su propio ordenador) que han podido dedicar algo más de tiempo a esta cuestión.
Hoy han colgado en su blog una primera tanda de cuatro pequeños cortos de los hechos en los últimos meses. Aquí os dejo este que me gusta mucho.


Como os podéis imaginar, se me cae la baba...
Saludos

viernes, 12 de octubre de 2012

Papel carbón

Acabo de terminar de leer Papel carbón, un libro de cuentos de Fernando Iwasaki publicado en Páginas de Espuma. Compré el libro en el pasado Maratón de los Cuentos de Guadalajara y lo he tenido en mi mesilla todo este tiempo para que, esas noches en las que no tenía novelota o mucho tiempo para leer, desgranaba un cuento. Y hoy se me acabó.


El libro es una recuperación de cuentos escritos entre 1983 y 1993 por Iwasaki, tecleados a máquina (con copia en papel carbón, de ahí el título).
Por ser una colección de cuentos de una época tan larga se acentúa una cualidad de los libros recopilatorios de cuentos: los estilos y temas son variados. Además sucede que al ser cuentos primerizos tienen un sabor más intenso. Hay gente que disfruta con el café aguado, otros prefieren el café fuerte, y los hay quienes se quedan con un café en su punto, bien tirado, con su crema, y a la temperatura apropiada. Estos cuentos son tazas de buen café: algunos cuentos son algo más cargados, con sabor más fuerte y aroma cerrado, pero muchos de ellos, la gran mayoría, te permiten saborear una estupenda taza de café. Y ninguno me ha parecido aguado.
Estos cuentos primeros de Iwasaki nos anticipan y muestran al gran escritor que ya es. Algunos son algo angulosos y muestran la búsqueda del estilo depurado que este autor ha ido ganando con los años, con los libros. He disfrutado con muchos de estos cuentos, muchos, y algunos de ellos, como "A Troya, Helena", me han emocionado como pocos lo han conseguido.
Un buen libro para saborear a tazas y para disfrutar entero. Una lectura estupenda.
Saludos

jueves, 11 de octubre de 2012

Marcel Gros

Hemos ido al teatro a ver el espectáculo La gran A... ventura, escrito e interpretado por Marcel Gros, un reconocido payaso catalán que lleva más de veinte años empeñado en hacernos reír. Cosa que, por cierto, consigue.
La verdad es que me interesan, obviamente por cuestiones profesionales, los espectáculos (de gran y mediano formato) en el que un único personaje llena toda la escena. Podéis leer la reseña que escribí hace no mucho aquí sobre La Odisea, de El Brujo, aunque hace años que trato de asistir a espectáculos de este formato: algunos los he ido reseñando (como por ejemplo esta breve nota sobre David Larible), y otros no (como aquel inolvidable espectáculo al que pude asistir en Madrid de Marcel Marceau).


Pero volvamos a Marcel Gros y su propuesta de hoy: un viaje que nos permite disfrutar de unos cuantos gags estupendos (fantástico el del faquir), divertidos (el del barrendero lo es, y muy fino, por cierto) y emocionantes (como la historia del primer payaso), paródicos (genial con el mimo y el Cirque du Soleil), etc.
La tramoya es algo ruidosa, con más elementos de los que usa, y con una estética que no me ha parecido especialmente atractiva. De cualquier manera saca buen rendimiento de los objetos que utiliza (Las telas, la letra A, los desatascadores...).
Marcel Gros hace un buen trabajo: el guión tiene guiños para todos los públicos y gustos, desde humoradas más bastas a puntadas de hilo fino bien traídas al contexto del espectáculo y al momento actual de crisis. Los gags incluyen elementos tradicionales del payaso y se nutren de otras artes escénicas: hay guiños paródicos de danza contemporánea, mimo, magia, títeres... y también hay incluso momento para la narración oral (cuando nos cuenta la historia del primer payaso).
Creo que el trabajo actoral es bueno. Además la entrega es completa y el desgaste notable, pero no deja de echar gasolina para que la intensidad del espectáculo no decaiga. Marcel Gros tiene muchas tablas y se mueve perfectamente en escena, incluso cuando tiene que reordenar la tramoya lo hace de manera que no resulta ruidoso en el contexto del espectáculo.
Me ha encantado también que al terminar se fuera a la puerta del teatro para saludar al público. Cercanía y agradecimiento para con el público que es, no lo olvidemos, el verdadero protagonista del espectáculo.
Un verdadero placer haber disfrutado hoy de Marcel Gros en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara.
Saludos

PD: Unos cuantos vídeos de Marcel Gros. Y su web.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Próximos cursos de formación

Después de pensarlo varias semanas he aceptado la oferta que mi amigo Alfredo me hizo para impartir cursos en su academia. Serán dos cursos intensivos, de veinte horas, a realizar cada uno en un final de semana. Si la demanda superara las 15 plazas podría volver a realizar cada uno de ellos. Tenéis toda la información aquí:


Foto de Paula Martins. Curso de Animación a la Lectura impartido en Beja, Portugal, sept10
Si estás interesado en alguno de ellos no dudes en contactar conmigo.
Saludos

martes, 9 de octubre de 2012

El abanico de seda

Hace unas semanas que leí este libro (y recomendé en la SER) y hasta hoy no he tenido tiempo para escribir sobre él con algo de calma. Vamos con ello. Acabo de terminar de leer El abanico de seda, un libro escrito por Lisa See, traducido por Gemma Rovira Ortega y publicado por Salamandra. El libro me lo recomendó Vera.


El libro es una suerte de diario, o más bien, la revisión de la propia vida que la protagonista escribe en sus últimos años. A lo largo de sus páginas Lirio Blanco nos va desgranando sus días, llevándonos de la mano a la China del S. XIX, una sociedad compleja con unas costumbres y modos de vida muy estructurados, férreos en ocasiones. La protagonista nos habla sobre todo de su relación con Flor de Nieve, su laotong, una suerte de amiga íntima desde la infancia. El devenir de sus días (de la protagonista y de Flor de Nieve) es el eje central de la novela y, según avanzan las páginas, se va convirtiendo en una historia cada vez más emocionante, compleja, intensa, que además, en sus últimos capítulos, da un giro inesperado y explica el (verdadero) sentido del libro que Lirio Blanco está escribiendo.
El paseo en el tiempo es deslumbrante: las costumbres de la China del XIX, y especialmente el modo de vida de las mujeres (con su escritura propia, el nu shu), está contado de manera que, nada más abrir el libro nos transporta a ese momento y ese lugar. Con toda la belleza y la crudeza. En este sentido, la parte dedicada al vendado de los pies es increíble.
El libro me ha gustado mucho, he disfrutado a lo largo de toda su lectura y aunque venía sospechando que algo no funcionaba bien el giro de las últimas páginas (tras la muerte de Flor de Nieve) me pilló de sorpresa. Fue muy emocionante. Emocionante porque la narradora es capaz de llevarnos en todo momento por su vereda sin impedirnos ver a nuestro alrededor señales que muestran otros caminos, y nosotros, como lectores, no dejamos de reafirmarnos en la senda propuesta.
Además en este libro aparecen en muchas ocasiones referencias a los cuentos contados, aquí os dejo algunas:

"Comían, reían y recitaban cuentos de nu shu, como "El cuento de Sangu", que narra las peripecias de la hija de un hombre rico que permanece junto a su pobre esposo, soportando innumerables penurias, hasta que ambos son recompensados por su fidelidad convirtiéndose en mandarines; o "La carpa encantanda", en la que un pez se transforma en una hermosa doncella que se enamora de un funcionario de alto rango, pero acaba recuperando su forma original."(p. 52)

[Este párrafo es algo más largo pero merece la pena pues nos muestra cómo eran contados-cantados algunos cuentos de manera coral. Una absoluta delicia (aunque el cuento es brutal). También es muy revelador el párrafo final: del valor de los cuentos para entretener y enseñar.]
"Su cuento preferido era "La historia de la mujer que tenía tres hermanos". Las niñas no lo sabían entero y pidieron a mi madre que dirigiera las preguntas y respuestas, aunque ella había memorizado casi todo el texto. En cambio, suplicaron a mi tía que las guiara a lo largo del relato. Luna Hermosa y yo nos unimos a sus ruegos, porque el cuento -fascinante y verídico, trágico y cómico al mismo tiempo- era una buena manera de practicar los cantos relacionados con nuestra escritura secreta. (...)
-Érase una vez una mujer que tenía tres hermanos -comenzó mi tía-. Todos tenían esposa, pero ella no estaba casada. Pese a que era virtuosa y trabajadora, sus hermanos no querían ofrecer una dote. ¡Qué desgraciada se sentía! ¿Qué podía hacer?
Mi madre contestó:
-Está tan triste que sale al jardín y se ahorca en un árbol.
Luna Hermosa, mis dos hermanas, las hermanas de juramento y yo entonamos a coro:
-El hermano mayor recorre el jardín y finge no verla. El hermano mediano recorre el jardín y finge no ver que su hermana está muerta. El hermano pequeño la ve, rompe a llorar y se lleva el cadáver a casa.
Desde el otro lado de la habitación mi madre levantó la cabeza y me sorprendió observándola. Encontes sonrió, satisfecha quizá de que no me hubiera dejado ninguna palabra.
Mi tía continuó con la historia:
-Érase una vez una mujer que tenía tres hermanos. Cuando murió, nadie quiso ocuparse de su cadáver. Pese a que había sido virtuosa y trabajadora, sus hermanos no cuidaron de ella. ¡Qué crueldad! ¿Qué ocurrirá?
-La desatienden cuando está muerta igual que cuando estaba viva, hasta que su cadáver empieza a oler mal -dijo mi madre.
Una vez más, las niñas recitamos las frases que sabíamos de memoria:
-El hermano mayor da un trozo de tela para tapar su cadáver. El hermano mediano da dos trozos de tela. El hermano pequeño la envuelve con toda la ropa que encuentra para que no pase frío en el más allá.
-Érase una vez una mujer que tenía tres hermanos -prosiguió mi tía-. Ya está vestida para el más allá pero sus hermanos no quieren gastar dinero en un ataúd. Ella era virtuosa y trabajadora, pero sus hermanos son tacaños. ¡Qué injusticia! ¿Encontrará algún día descanso la mujer?
-Sola, completamente sola -entonó mi madre-, errará convertida en fantasma. (...)
-El hermano mayor dice: No hace falta que la enterremos en un ataúd. Ya está bien como está. El hermano mediano dice: Podríamos enterrarla en esa caja vieja que hay en el cobertizo. El hermano menor dice: Este es todo el dinero que tengo. Con él compraré un ataúd.
Cuando nos acercamos al final el ritmo de la historia cambió. Mi tía cantó:
-Érase una vez una mujer que tenía tres hermanos. Esto es lo que han hecho, pero ¿qué será de la hermana ahora? El hermano mayor es malo; el hermano mediano, cruel; pero el amor podría prender en el hermano menor.
Las hermanas de juramento dejaron que Luna Hermosa y yo termináramos el cuento:
-El hermano mayor dice: Enterrémosla aquí, junto al camino de los carabaos. (Donde la pisotearían eternamente.) El hermano mediano dice: Enterrémosla bajo el puente. (Donde el agua se la llevaría.) El hermano menor, el único que tiene buen corazón, dice: La enterraremos detrás de la casa para que todos la recuerden. Al final la hermana, que había tenido una vida desgraciada, halló gran felicidad en el más allá.
Me encantaba esta historia. Era divertida recitarla con mi madre y las demás, pero después de la muerte de mi abuela y mi hermana entendía mejor los mensajes que encerraba. El relato me enseñaba que una muchacha -o una mujer- podía tener un valor diferente para cada persona. También ofrecía instrucciones prácticas sobre cómo atender a los difuntos. (...)" (pp. 52-54)

[En esta ocasión una única narradora cuenta un cuento:]
"Una tarde, mientras yo bordaba el cinturón con que me ceñiría el traje de boda, la señora Wang vino a distraernos con "La historia de la esposa Wang" (...) Cuando la señora Wang vio que todas estábamos esperando, removió el trasero sobre el taburete para ponerse cómoda y empezó su relato. (...) En los últimos años la señora Wang había engordado mucho, y por eso tanto sus relatos como sus movimientos eran más lentos. (...)
Pensé que la señora Wang había contado esa historia para hablarme de mi futuro." (pp. 127-28)

[Cuentos para ahuyentar el miedo:]
"Pese a lo cansados que estábamos, teníamos tanto miedo que no podíamos dormir;  ni siquiera nos atrevíamos a cerrar los ojos. Y teníamos hambre y sed. En el pequeño corro alrededor de la hoguera, las mujeres aliviaron nuestros temores cantando una historia." (p. 238)

[De las enseñanzas de los cuentos:]
"Lo que sucedió me recordaba a la fábula que mi tía solía cantar acerca de la muchacha que tenía tres hermanos. Ahora comprendo que nos enseñaban esas canciones y esos cuentos no sólo para que aprendiéramos cómo debíamos comportarnos, sino también porque íbamos a vivir versiones parecidas de esas historias una y otra vez a lo largo de la vida." (p.296)

En suma, una lectura muy entretenida. Un libro estupendo que os recomiendo.
Saludos

lunes, 8 de octubre de 2012

Hoy en la SER

Es lunes y toca ir a la SER. Hoy había muchos temas de los que hablar y por eso casi no hemos tenido tiempo para las recomendaciones de libros, casi. El grueso de la intervención se la llevó charlar sobre la concentración del pasado viernes en las puertas del Teatro Moderno, Blanca Calvo tuvo la gentileza de intervenir telefónicamente para comentarlo con nosotros. Solo por eso ya merece la pena que escuchéis el audio de hoy ;-))

Después hablé de dos libros, muy brevemente.
El primero es un álbum titulado La vaca Condesa, escrito por Juan A. Belmontes e ilustrado por Evelyn Daviddi y publicado por OQO. Una historia con una estructura interna que nos recuerda a los cuentos tradicionales y que se resuelve de manera que todo ajusta.


Traje también otro libro fantástico de Sergio Tofano, más conocido como Sto, titulado Sin pies ni cabeza, publicado por Siruela. Un libro de cuentos alegres, divertidos, muy entretenidos y con un punto surrealista genial. Una lectura maravillosa, inteligente y sorprendente. Ideal para todos los públicos, para leer solo o acompañado. Una lectura gozosa. Feliz.


Para terminar, la fábula de Esopo. Hoy tocó El águila, el grajo y el pastor. Una delicia.


Feliz semana llena de cuentos y buenas lecturas.
Saludos

sábado, 6 de octubre de 2012

600 socios

Ayer estuvimos haciendo cola en la puerta del Teatro Moderno, ese teatro vinculado al nacimiento del Ateneo en el último tercio del siglo XIX por iniciativa popular. Un teatro que nace desde el pueblo y que el pueblo quiere recuperar. Y digo que quiere recuperar porque los gestores de lo público, los administradores de lo de todos, los políticos de Castilla La Mancha, han cerrado el teatro como paso previo para su privatización. Un escalón más en su empeño de desmontaje y venta del Estado de Bienestar, y con él, desmontaje y venta de sueños, logros y anhelos que, en muchos casos, han sido muy costosos de conseguir.
Obviamente, para lograr la sumisión y resignación de las gentes, es fundamental desarmar un Sistema Educativo Público de calidad y acabar con todo lo que pueda suponer Cultura no oficial: al Estado que nuestros políticos actuales sueñan le interesa carne de fábrica y no mentes críticas.
La cultura es la alegría de las gentes, pero también es una invitación a la reflexión: un empeño por entender lo que somos, recordar lo que fuimos y soñar lo que podríamos ser.
Pero volvamos a las puertas del Teatro Moderno, vean esta crónica de Óscar Cuevas para Canal19:


Quizás no fuéramos miles de personas, pero desde luego éramos muchos, muchos. Y de ámbitos e ideologías muy diversas. Y familias, y jóvenes, y personas mayores... Por todo esto el éxito de la convocatoria de ayer haciendo cola en la puerta del Teatro Moderno ("Que empiece ya que el público sí está") es un éxito del pueblo, de la gente. Una excelente noticia porque no nos resignamos.
Y hay más. Una excelente noticia porque ayer se habló de una vía alternativa para recuperar el Teatro Moderno: si se consigue que la recién nacida "Asociación de Amigos del Moderno" llegue a los 600 socios se podrían cubrir los gastos del teatro y se podría optar a su gestión. 600 socios como 600 pequeños grandes mecenas.
Sería un modo fantástico de que el Teatro volviera al pueblo, a las gentes de Guadalajara, a la ciudadanía. Y así mantener vivo un espacio para la cultura, la reflexión, el entretenimiento... en suma, para el crecimiento de las personas y los pueblos.
Estad pendientes para cuando nos inviten a asociarnos en el blog de la plataforma. [Yo también lo difundiré en este blog y por todos los medios a mi alcance].
No hará falta llegar a los 600 socios, con 596 más será suficiente. Porque en esta casa mía vivimos dos adultos y dos niños. Y los cuatro seremos socios.
Saludos

viernes, 5 de octubre de 2012

Cuentos en familia

La pasada semana estuve contando en la Biblioteca Gloria Fuertes de Fuenlabrada, allí pude conocer en persona a Carlos Lapeña Morón, admirado poeta, con quien compartí agradable conversación y cervecica post cuentum. Tuve también la fortuna de que me regalara un ejemplar de su libro Cuentos en familia, que he leído esta mañana y cuya breve reseña es la que sigue.


Acabo de terminar de leer Cuentos en familia, de Carlos Lapeña Morón, con ilustraciones de David Pintor, y publicado por Anaya en su colección El Duende Verde. Este libro fue merecedor del segundo premio en el XXIV Concurso de narrativa infantil Villa D'Ibi.
El libro tiene una estructura muy sencilla y eficaz: un edificio habitado por seis familias nos cuenta una aventura de cada una de ellas. Cada aventurita es un pequeño cuento. 
El libro es agradable de leer, ligero, y sus historias de la vida cotidiana resultarán muy cercanas, muy familiares, a los pequeños lectores y, dadlo por seguro, a los padres de los pequeños lectores. Como sucede con todo libro de cuentos, la versatilidad del género permite tocar temas diversos: un poquito de suspense, algo de intriga, mucho de vida cotidiana y de humor... 
Creo que la que más me ha gustado ha sido la historia del 2ºB, titulada "Un regalo para los dos", bien encajada y resuelta. Y también he disfrutado mucho con "Natalia Miralcielo", la niña del 3ºB, sobre todo por cuestiones formales que no voy a desvelar ;-))
En suma, un librito alegre, ligero, ideal para leer en familia, como su propio título indica.
Saludos

miércoles, 3 de octubre de 2012

Maratón de imágenes

Me he topado en la red con las fotografías que los amigos de la Asociación Fotográfica de Guadalajara hacen durante el Maratón de los Cuentos. He pasado un rato bien entretenido disfrutando y recordando buenos momentos y cuentos. Y claro, también me he encontrado por ahí contando. Os dejo alguna foto que me ha gustado especialmente.
Todas las fotografías las podéis ver aquí. Tenéis para entreteneros un buen rato.
Aquí está la serie de siete fotografías (deslumbrante) de mi cuento contado en el Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo dentro de "la ruta del misterio". Los fotógrafos son Paul Rojas Roche, Juan Carlos Aragonés y Míriam Martínez Salaices.

foto de Míriam Martínez Salaices

También os dejo esta otra foto de cuando conté en los mínimos (qué bien lo pasé, caramba, hacía años que no podía ir a los mínimos).

Foto de Pedro San Andrés

En fin. Una vez más muchas gracias a la AFGu por su generosidad y a la gente del SLIJGu y la BPE de Guadalajara por organizar esta maravillosa fiesta.
Saludos

lunes, 1 de octubre de 2012

Hoy en la SER

Hoy es lunes y, como en pasadas temporadas, comienzo mi colaboración semanal con la SER de Guadalajara. Juan Solo y Daniel Rodríguez son los estupendos profesionales (y amigos) que llevan las riendas del programa y quienes me invitan a colaborar con libros y cuentos.
Este año, además de los libros recomendados, voy a intentar contar todos los días un cuentito de Esopo.
Pero dejemos ya los preámbulos y vayamos al lío.


Para comenzar traigo hoy una novelita estupenda que la pasada semana me recomendó Vera (vía guasap... qué cosas) titulada El abanico de seda, de Lisa See, traducido por Gemma Rovira Ortega y publicado por Salamandra.
El libro nos cuenta la vida y tribulaciones de dos muchachas chinas de mediados del siglo XIX, dos laotong en una sociedad compleja, muy estructurada y de costumbres férreas, en la que parece que apenas hay espacios para vivir una amistad. Sin embargo Lirio Blanco y Flor de Nieve encuentran resquicios para compartir sueños y vida.
Me ha gustado esta novelita en la que, además de ubicarnos en la China del XIX (uno puede cerrar los ojos y sentir que está allí, en el cuarto de las mujeres) tiene una trama intensa y enganchosa, que además en las últimas páginas da un giro lleno de emoción.
Creo que más adelante os hablaré con más detalle de la novela: el nu shu, los lotos dorados, etc.
Un libro que es un verdadero placer, un viaje en el tiempo y una lectura que no podrás olvidar.


Traigo también a la emisora un álbum muy especial, se trata de El cazo de Lorenzo, de Isabelle Carrier, traducido por Élodiea Bourgeois y publicado por Editorial Juventud. Y digo que es muy especial porque tiene una clara intencionalidad: contarnos que hay niños y niñas que son diferentes; por lo tanto es un álbum fantástico para explicar la discapacidad a los más pequeños (extraordinarios la fuerza y el resultado de la simbología del cazo). Y aunque es un álbum con esta evidente intencionalidad didáctica (todos los cuentos llevan una carga didáctica en sus tripas más o menos disimulada) la historia está muy bien contada, fluye perfectamente y entretiene. Es verdad que se puede utilizar el cuento para hablar de las discapacidades. Pero también es verdad que, sencillamente, se puede disfrutar de la buena historia que nos cuenta. Un álbum estupendo. Un regalo.

En cuanto al cuentito de Esopo, si os parece bien, hoy os cuento la fábula de La comadreja médica y las gallinas.


Feliz semana de cuentos.
Saludos