lunes, 1 de octubre de 2012

Hoy en la SER

Hoy es lunes y, como en pasadas temporadas, comienzo mi colaboración semanal con la SER de Guadalajara. Juan Solo y Daniel Rodríguez son los estupendos profesionales (y amigos) que llevan las riendas del programa y quienes me invitan a colaborar con libros y cuentos.
Este año, además de los libros recomendados, voy a intentar contar todos los días un cuentito de Esopo.
Pero dejemos ya los preámbulos y vayamos al lío.


Para comenzar traigo hoy una novelita estupenda que la pasada semana me recomendó Vera (vía guasap... qué cosas) titulada El abanico de seda, de Lisa See, traducido por Gemma Rovira Ortega y publicado por Salamandra.
El libro nos cuenta la vida y tribulaciones de dos muchachas chinas de mediados del siglo XIX, dos laotong en una sociedad compleja, muy estructurada y de costumbres férreas, en la que parece que apenas hay espacios para vivir una amistad. Sin embargo Lirio Blanco y Flor de Nieve encuentran resquicios para compartir sueños y vida.
Me ha gustado esta novelita en la que, además de ubicarnos en la China del XIX (uno puede cerrar los ojos y sentir que está allí, en el cuarto de las mujeres) tiene una trama intensa y enganchosa, que además en las últimas páginas da un giro lleno de emoción.
Creo que más adelante os hablaré con más detalle de la novela: el nu shu, los lotos dorados, etc.
Un libro que es un verdadero placer, un viaje en el tiempo y una lectura que no podrás olvidar.


Traigo también a la emisora un álbum muy especial, se trata de El cazo de Lorenzo, de Isabelle Carrier, traducido por Élodiea Bourgeois y publicado por Editorial Juventud. Y digo que es muy especial porque tiene una clara intencionalidad: contarnos que hay niños y niñas que son diferentes; por lo tanto es un álbum fantástico para explicar la discapacidad a los más pequeños (extraordinarios la fuerza y el resultado de la simbología del cazo). Y aunque es un álbum con esta evidente intencionalidad didáctica (todos los cuentos llevan una carga didáctica en sus tripas más o menos disimulada) la historia está muy bien contada, fluye perfectamente y entretiene. Es verdad que se puede utilizar el cuento para hablar de las discapacidades. Pero también es verdad que, sencillamente, se puede disfrutar de la buena historia que nos cuenta. Un álbum estupendo. Un regalo.

En cuanto al cuentito de Esopo, si os parece bien, hoy os cuento la fábula de La comadreja médica y las gallinas.


Feliz semana de cuentos.
Saludos

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