jueves, 18 de julio de 2013

El hombre que abrazaba a los árboles

Ayer disfruté de nuevo de un libro de Ignacio Sanz, un escritor, folclorista, narrador y amigo (entre otras muchas cosas) del que tengo ficha en mi web pues es uno de los pioneros de este oficio redivivo de contar en España y, pronto, contará con otra ficha entre mis autores favoritos, pues lo es.
Acabo de terminar de leer El hombre que abrazaba a los árboles, escrito por Ignacio, con ilustraciones de Ester García y publicado por Edelvives. Este libro fue merecedor del XXIV Premio Ala Delta.


El libro, narrado por una niña llamada Felicidad, nos cuenta las historias y momentos vividos con Marcial, un viejo leñador con las alforjas llenas de buenas historias.
Este libro hermoso huele a pino, a tierra, a nieve y aventuras. Sus personajes son entrañables, especialmente Marcial, y, como en muchos otros libros de este autor, la ficción desborda los márgenes de las páginas: se nota que Ignacio Sanz es un narrador con mucho oficio. Ocurre además que está escrito con un estilo nada ruidoso, ágil y muy limpio, que permite que la(s) historia(s) brille(n) con su propia luz.
Marcial es un narrador fantástico, y como todos los narradores, es memoria. Me ha interesado especialmente el final (algo triste) del libro pero que toca este asunto tan relevante para quienes, como yo, nos dedicamos a contar cuentos.
Una pequeña cita para el oficio: "Para un artista son fundamentales los años y el entrenamiento." (p. 28).
Un libro muy cercano, una lectura estupenda.
Saludos

1 comentario:

  1. Acabo de leer "El hombre que abrazaba a los arboles. Me ha encantado y espero que pronto llegue a Italia. Los niños nececitan cuentos asì. Me han gustado tambièn las ilustraciones. Es lo que yo llamo un buen libro.

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