miércoles, 29 de junio de 2011

Historias de los señores Poc y Moc

Acabo de terminar de leer (de disfrutar, de degustar, de paladear) el libro Historias de los señores Moc y Poc, de Luis María Pescetti, publicado por Alfaguara.
Había leído algo de Pescetti, pero este libro me llegó recomendado a través del blog (gracias Fran Pintadera) en un comentario en el que hablaba sobre el humor.
Este libro pertenece a la rara familia de libros non-sense escritos en castellano, un libro extraño y maravilloso, armado con inteligencia y sabiduría, escrito con alegría y leído con absoluto placer. Tiene algunos pasajes extraordinarios que nos evocan directamente a los mejores diálogos de los Hermanos Marx, o de Tip y Coll, o de Faemino y Cansado, o a las llamadas telefónicas del gran Gila; y otros textos que nos han hecho recordar delicadas maravillas de Gómez de la Serna... sólo por las comparaciones creo que podréis haceros una idea de la joyita que es este libro que, a través del non-sense nos desvela que "El mundo es algo sorprendente" (p. 79)


Hay un texto especialmente maravilloso que se titula "Geografía" y que os recomiendo encarecidamente.
En suma, un librito delicioso, una pequeña joya que pasa a formar ya parte de mi biblioteca selecta. Un regalo para el ojo y el corazón.
Saludos

martes, 28 de junio de 2011

Cuentos negros

Acabo de terminar de leer el libro Cuentos negros, de Manuel Vázquez Montalbán, publicado por Círculo de lectores -- Galaxia Gutenberg.
La verdad es que el título me tenía engañado, creí que se trataría de unos cuantos cuentos policiacos del autor catalán, pero no es exactamente eso, es más bien una miscelánea de textos: una novela corta, cinco cuentos más o menos breves, y dos textos de poética carvalhiana... es decir, una antología, un libro en el que se recogen textos dispersos del autor.


Creo que es un libro ideal para seguidores o muy seguidores de Pepe Carvalho, el insólito detective-gourmet, y para el resto de lectores (como yo), pues quizás sea un libro algo más despegado.
A mí, desde luego, no me ha enganchado, quizás porque mis expectativas eran otras antes de abrir el libro, quizás porque no soy muy lector de Carvalho (habré leído cuatro o cinco títulos de los algo más de veinte que tiene entre novelas y recopilaciones de cuentos que protagoniza). Ahora bien, tampoco he sufrido nada leyéndolo, Manuel Vázquez Montalbán ha sido uno de los grandes escritores del pasado fin de siglo, y en algunos momentos las historias diversas me tenían de lo más entretenido.
Saludos

lunes, 27 de junio de 2011

Hoy en la SER

Sé que mucha gente hoy lunes estará pensando en fútbol más que en otra cosa, pero aun así me animo hoy a traer aquí un par de libros para recomendar para este verano y con ellos damos por terminada la temporada. Comienza el verano y con él el tiempo para renovar lecturas para el curso que está por llegar.


Para niños y niñas os quería recomendar las aventuras de Max Malabar, de Eoin Colfer, con ilustraciones de Tony Ross, y publicado en Montena. Al menos hay tres títulos (tres que yo sepa, vamos), y el primero os dará una idea de cómo es toda la saga, se titula La bibliotecaria monstruosa, ideal para primeros, segundos y terceros lectores. Un librito estupendo para pasar un buen rato.


Para adultos os quiero recomendar un libro fresco e intenso que leí hace algo más de un año en apenas una sentada, se titula Caídos del cielo, es de Ray Loriga y mi edición, de bolsillo, es de Plaza y Janés. Sobre este libro puedes encontrar más información aquí.
Si queréis lecturas recomendadas para este verano no dejéis de entrar en el blog de la biblioteca del CEIP La Senda, ya han empezado a recomendar libros y así seguirán a lo largo de este mes de julio.
Pues nada, lo dicho, aúpa Dépor y que paséis un verano lleno de felices momentos y lecturas gozosas.
Saludos

viernes, 24 de junio de 2011

San Juan... de la bellota

La noche de ayer es, desde lejos, una de las más especiales de todo el año (si no la más especial) y hoy es San Juan, día en el que, en casa, celebramos el santo de mi hijo, de mi hermano, de mi padre, de mi avi... todos Juanes en la familia (salvo algún Pep, jejeje).
Anoche estuvimos saltando las hogueras de San Juan, pequeñas hogueras de tomillo que se hacen en las calles del pueblo y que lo dejan todo ahumado con un intenso y agradable olor por calles y plazas. Si saltas la hoguerita con la retahíla: Por allí viene San Juan / yo no lo vi / sarna en ti / salud en mí... tendrás salud para todo el año que venga.
Hice algunas fotos (como ésta en la que podéis ver a la tía Elena preparando la lumbre delante de su puerta) y pasamos una noche muy agradable.


Pero hoy recordé este cantar que me enseñó Mariaje, mi mujer, un cantar de turno de columpio, y que me habréis oído cantar en algunas sesiones de cuentos para los más pequeños. Viene a cuento porque empieza con "San Juan de la bellota, que tiene la tripa rota..."
Saludos

jueves, 23 de junio de 2011

Los sueños de Pétala

Ayer por la noche, curioseando por internet, me topé con el féisbuc de Los sueños de Alenia, una librería de Avilés que llevan con mucho entusiasmo Alejandra y Sonia. Sucede que entre sus álbumes de fotos había uno titulado Taller Pétala y, claro, eché un vistazo. Y ahí estaba Pétala, el álbum, y Pétala, el juego, un mural precioso hecho por niños y niñas de entre 3 y 7 años.


Les escribí para pedirles permiso para enlazar el álbum y también para que me contaran de qué iba la propuesta, y aquí va parte de su correo de respuesta:

Hola Pep, somos dos chicas las que llevamos la librería Los Sueños de Alenia, Sonia (que soy yo) y mi socia Alejandra. La librería tiene un espacio en el cual llevamos a cabo los diferentes talleres que realizamos. Los sábados (salvo los meses de julio y agosto) realizamos Talleres de Promoción Lectora para niños de entre 3 a 7 años. En los talleres el actor principal es el libro y a partir de él construimos diferentes actividades: pintura, música, artesanía (barro, terracota...) expresión corporal... Alejandra es la que lleva toda la parte de talleres. Es una fantástica cuentacuentos, los niños se lo pasan genial con ella.
Decidimos trabajar
Pétala, a parte de porque el cuento nos gusta, porque fue a comienzos de la primavera y nos apetecía un álbum en el que salieran flores, agua, una ilustración con mucho color... O sea, Pétala. La actividad que propusimos fue un mural con diferentes ilustraciones del cuento para que los niños las pintaran con témpera. La verdad que quedó muy bonito, y lo mejor de todo es que el resultado final está hecho totalmente por nuestro pequeños artistas.

Saludos

miércoles, 22 de junio de 2011

Once maneras de sentirse solo

Hace unos días ya os hablaba de este libro: Once maneras de sentirse solo, de Richard Yates, publicado por RBA.
Richard Yates es un autor que me gusta mucho; ninguno de los libros que he leído de él me ha defraudado (podéis ver un par de reseñas que hizo el goliardo: Vía revolucionaria y Las hermanas Grimes).


En esta ocasión, este libro que os traigo hoy es una colección de extraordinarios cuentos escritos con ese estilo suyo tan pulcro, tan directo, tan admirable.
Yates es capaz de empujarnos muy adentro en los personajes que arma, de mostrarnos hasta lo más hondo, y de contarnos (siempre aproximándose a los abismos del alma) las inquietudes, las contradicciones, las desesperanzas... los personajes de Yates nos hacen percibir de forma magistral (en verdad magistral) la insuficiencia de la vida.
Me encanta Yates, me gusta su estilo directo, me admira la forma como construye las historias, me asombra cómo se fija en los pequeños detalles tan significativos, me atrapa desde la primera línea y me deja sin respiración tras la última.
Yates me sabe a Carver, a Auster, a Chejov, a Hemingway... todos ellos grandes maestros cuentistas, grandes maestros de la prosa, grandes maestros.
Leer a Yates es siempre un placer, zambullirse en sus textos, un lujo. No dejéis de leer estos cuentos extraordinarios, extraordinarios, extraordinarios.
Saludos

martes, 21 de junio de 2011

Sobre un taller que no salió

Me escribieron desde Buenos Aires para invitarme a contar allí y para que realizara un taller con profesionales de la narración oral argentinos. Aunque la propuesta no terminó de salir no me resisto a incluir aquí el texto de presentación del taller que es, en sí, una declaración de intenciones.

Título: El repertorio del narrador oral profesional. Cuestiones prácticas, técnicas y éticas.


Sobre este taller: A diferencia de los narradores orales tradicionales, los neonarradores o narradores orales profesionales han hecho de contar cuentos su oficio. Todo oficio, ya sea artístico o no, consta de rudimentos, herramientas, estrategias... El oficio de contar cuentos no es ajeno a estas cuestiones y tiene entre sus aspectos más relevantes el del repertorio: la búsqueda, la selección, la creación de historias para contar, la oralización y preparación de los nuevos textos, la consolidación y vitalidad del repertorio activo, la renovación y pervivencia de los cuentos que nos acompañan... son preocupaciones constantes del narrador profesional.

Muy relacionado con todo esto aparece una nueva cuestión: la ética del oficio. Contar cuentos es para nosotros una profesión, un trabajo (dentro y fuera del escenario) y, como tal, precisa de unas actitudes éticas que nos ayuden a promoverlo, valorizarlo y consolidarlo.

Sobre todas estas cuestiones me propongo reflexionar y debatir en el taller que nos ocupa. Además de los contenidos que aportaré, seguiremos una dinámica abierta y participativa que promueva el debate y la reflexión conjunta.


Saludos

lunes, 20 de junio de 2011

Hoy en la SER

Salgo en un ratillo para la emisora y llevo unos cuantos libros en la mochila, a ver si me da tiempo a comentar todos.
Para comenzar os recomendaré Zoo, de Suzy Lee, publicado en los Cuatro Azules, un álbum maravilloso en el que sucede algo que no se cuenta (al menos con palabras) y que gracias a la combinación de grises y colores se puede entender perfectamente. Un juego que también utilicé yo en La familia C. Mira aquí.


Para continuar, dos libritos de lectura muy ilustrados que son dos títulos rescatados (estaban agotados) de dos autores maravillosos. El primero es Tío Elefante, de Arnold Lobel, grande entre los grandes. Y el segundo Correo para el tigre, de Janosch, otro clásico imprescindible. De estos dos autores hemos hablado en bastantes ocasiones, por ejemplo de Janosch cuando se reeditó ¡Qué bonito es Panamá!, y de Lobel... siempre que puedo, pues es uno de mis autores favoritos (por ejemplo aquí o aquí o aquí o aquí).


Estos dos libros están llenos de ternura y sus historias, además de ser sencillas y muy atractivas para los niños, tienen una hondura extraordinaria que hace de ellas lecturas muy interesantes también para los adultos, os las recomiendo encarecidamente.


Para terminar, os recomendaré este libro que tenía reservado para el verano pero que cogí el otro día casi al despiste y me ha dejado completamente noqueado, se trata de Once maneras de sentirse solo, un libro de Richard Yates, publicado por RBA. Este escritor me gusta mucho (además seguro que te suena esta novela que fue llevada al cine con bastante éxito y esta otra, que he recomendado en alguna ocasión también).


Este es un libro extraordinario de cuentos en los que parece que hay poca acción, pero en los que no dejan de suceder muchas cosas y, sobre todo, en los que descubrimos lo más hondo de los personajes. Una delicia. Un libro imprescindible.
Que paséis una semana llena de buenas lecturas.
Saludos

Un lugar en cuatro lenguas

Fran Pintadera, uno de los artífices del asunto, me envía esta foto que os adjunto y que viene a cuento con Un lugar donde ser feliz, cuento que un grupo de cuatro narradores ha utilizado para contar a cuatro voces (castellano, árabe, wollof e inglés) y celebrar, de esta manera, el Día Mundial del Refugiado.


Saludos

viernes, 17 de junio de 2011

¿La hora del cuento?

Pintan bastos. Son tiempos duros (para la lírica y para la pura prosa). Estamos en crisis desde hace unos años y cada vez resulta más complicado llegar a final de mes. No nos pasa solo a quienes vivimos de contar cuentos: todo el mundo, quien más y quien menos, se está viendo afectado por la onda expansiva de la crisis.
Obviamente nuestro oficio también se resiente. Los cachés bajan, las presiones suben y hay muchos narradores que ya no llegan, incluso hay quienes se plantea dejar este oficio y tratar de buscarse la vida por otro lado. En verdad pintan bastos.
Pero también hay quienes están intentando aprovecharse del río revuelto para sacar buena ganancia. Pondré un ejemplo que me resulta harto doloroso.
La gestión de las Bibliotecas Municipales de Madrid, al menos en cuanto a las actividades de animación a la lectura, se privatiza. Podéis ver aquí la licitación general.
Las Bibliotecas Municipales de Madrid han sido históricamente un referente en esto de las actividades de animación a la lectura y, más concretamente, en la implantación/normalización de la narración oral dentro de la biblioteca.
Fue allí donde en los años treinta del pasado siglo Elena Fortún impartía sus charlas a las bibliotecarias sobre cómo contar cuentos: pues la hora del cuento empezó justo ahí, en las Bibliotecas Municipales de Madrid. Fue también allí donde en los años sesenta del pasado siglo Monserrat del Amo contaba cuentos y animaba a los niños y niñas a leer (todavía hoy se puede leer el prólogo a su libro La hora del cuento, firmado por Elena Amat la directora de las Bibliotecas Populares de Madrid* de la época).
También en los años ochenta, cuando la nueva generación de profesionales de la narración empezaban a contar, las Bibliotecas Municipales de Madrid de la mano de funcionarias muy laboriosas y excelentes gestoras se convirtieron en un motor que sirvió para afianzar este oficio y darle aliento.
Por eso hoy se siente uno especialmente preocupado. La gestión de las actividades culturales de las Bibliotecas Municipales de Madrid se privatiza siguiendo con las políticas más reaccionarias que se han ido instaurando en estos años y que van a seguir campando a sus anchas en estos tiempos. Ha llegado La hora del cuento, la hora de meterle mano también al cuento. Podéis ver, por ejemplo, las condiciones de contratación, y los cachés.
Viendo esto uno se asusta, porque estos cachés los cobrará la empresa contratante: ¿cuánto pagará a los narradores?, ¿qué porcentaje se quedará ella?, ¿qué profesional puede vivir con esto? Un narrador no cobra por la hora que está contando, cobra por los cientos de horas que pasa buscando, leyendo, preparando nuevos materiales, por todo ese trabajo de cocina que no se ve, y que luego el público degusta feliz: los cuentos no surgen de manera espontánea, hay mucho, mucho trabajo detrás.
Pero lo más triste, lo más triste de todo, es echar la vista atrás. La primera vez que yo cobré por contar cuentos, hace 17 años, en plena crisis también, cobré exactamente 150 euros (25mil pesetas de entonces). Hoy, 17 años después, sin saber qué porcentaje se quedará la empresa contratante, cobraría, como mucho, dos tercios de aquel primer dinero.
Dos tercios.
No conozco a nadie, a nadie, que cobre lo mismo que hace 17 años. Yo todavía tengo que seguir peleándome mis cachés a brazo partido, y en muchas ocasiones todavía tengo que oír que 150 euros es mucho dinero por contar unos cuentos ¡17 años después!
Pero lo que ya roza lo esperpéntico es que ahora quieran pagar un tercio menos, ahora, que el pan, la gasolina, el tren, la fruta, un libro, la ropa... vale muchísimo más que hace 17 años.
Sospecho que este año no me verán contando en las Bibliotecas Municipales de Madrid. Tampoco me extraña, a principio de año me suspendieron unas charlas en un CTIF (Centro de Profesores de Madrid) por no cotizar en esa Comunidad...
Obviamente, ha llegado la hora del cuento.

PD: Si quieres ver este tema con más profundidad (y conocimiento), te animo a que leas este artículo que enlazo del blog de referencia en España sobre narración oral: Los cuentos de la luna. Tienes también excelentes reflexiones sobre este asunto en el Blog de Légolas Colectivo Escénico, Manuel y Carmen. Y más en el blog de Palique, en un post firmado por Magda.
*Las red de Bibliotecas Populares también están en Madrid, pero hoy en día no son de titularidad municipal, son de la Comunidad.