lunes, 23 de julio de 2012

La hija de Robert Poste

Hace unos días Rafa y Sandra pasaron por casa y traían (¡entre otras muchas cosas!) un librito para mí. No sabéis qué ilusión me hace recibir un libro como regalo. El libro en cuestión era La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons, traducido por José C. Vales y publicado por editorial Impedimenta. Como os habréis imaginado, acabo de terminar de leerlo.


El libro nos cuenta las visicitudes de Flora Poste cuando, tras la muerte de sus padres, decide abandonar Londres e ir a Cold Confort, una granja llena de curiosos y asilvestrados personajes. Una vez allí la protagonista asume que hay que hacer cambios y se pone manos a la obra para tratar de arreglar las vidas de los Starkadder.
Este libro, escrito en los años treinta del pasado siglo, es un clásico del humor inglés, un libro (sospecho) de difícil traducción (por los juegos de palabras y los guiños continuos que hace a otros libros y autores), aunque la esmerada traducción permite disfrutar de muchos juegos de palabras y vislumbrar muchas de las bromas originales.
Sin embargo, más allá de la cuestión formal, la caterva de personajes y los enredos, líos e historias de vodevil que viven (y padecen), propician situaciones divertidas, grotescas y, a ratos, hilarantes. La protagonista parece en algún momento una superwoman empeñada en rescatar a todos a su alrededor, cosa que finalmente consigue con las más diversas argucias y enredos. Un puzzle en el que todo encaja amablemente.
Un librito que se deja leer bien y que se disfruta con gusto. Una lectura ideal para estos días de verano.
Saludos.

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