jueves, 19 de noviembre de 2015

La isla

Ante las declaraciones de políticos y politicuchos en estos días (tras los atentados de París y en tiempos de llegada de tantos refugiados provenientes de Siria) es urgente y necesario traer a este blog un libro álbum clásico (a pesar de ser de 2002) que toca este tema sin tapujos, se trata de La isla, de Armin Greder, un libro cuya segunda edición acaba de publicar Lóguez. Una excelente noticia.


A esta isla llega alguien desconocido y diferente a sus habitantes (las ilustraciones son muy elocuentes en este sentido: los isleños tan gordos y vestidos, el que llega en los puros huesos y desnudo. He aquí las diferencias). Estos, asustados, piensan que tal vez sea lo mejor devolver al mar a este náufrago pero el pescador les recuerda que sería condenarlo a una muerte segura. Deciden pues llevar al otro a un lugar deshabitado de la isla y encerrarlo en un establo de cabras. Y olvidarse de él. (De nuevo los dibujos son muy elocuentes: esos niños jugando a desterrar). Pero el otro tiene hambre: acogerlo significa también ser responsable de su subsitencia (aunque sea compartiendo las sobras que comen los cerdos). Es en este punto donde el miedo se entrevera con el egoísmo: el otro anda entre nosotros, el diferente es un lastre. Es en este momento cuando la historia se pone fea. Pero yo prefieron no contaros y que lo veáis vosotros mismos.
Y digo que es urgente contar con un libro como este que nos pone frente a la tragedia y que lleva el miedo, la ignorancia y, sobre todo, el egoísmo, hasta sus últimas consecuencias.
Uno no puede dejar de pensar en esta vieja Europa amurallándose y cerrando puertas y ventanas ante los otros que quieren llegar y que, cuando algunos de estos consiguen llegar, son despreciados o escondidos o tratados como diferentes (en derechos y en deberes), tratados como menos que el resto. Uno no puede dejar de avergonzarse de esta Europa con políticos (en parlamentos, hoy, cobrando de lo público) que afirman que la culpa de la tragedia de París está en la multiculturalidad, con políticos que hablan de pegar un tiro a los refugiados, con políticos que quieren poner vallas y muros que impidan la llegada de los refugiados, esos que huyen de las guerras que el propio Occidente alienta y alimenta.
Sí, hoy es urgente recomendar libros como La isla para mirarnos en el espejo de sus páginas y para cuestionarnos si queremos formar parte de esta terrible historia o si decidimos rebelarnos para cambiar el curso de la historia, de la Historia.
Un libro imprescindible que hoy, una vez más, hay que conocer, contar, leer, regalar, difundir.
Saludos

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