jueves, 25 de noviembre de 2010

Por tierras de pan llevar

Una semana más, aquí estoy con mi ración de Juan Farias. Y sabéis que estoy empeñado en que se lea a este autor maravilloso y para demostrar mi interés estoy leyendo y releyendo todos los libros que tengo de él a mano.
Esta semana he leído Por tierras de pan llevar, publicado por ediciones Gaviota, y con ilustraciones de J. R. Alonso.
Una vez más, abrir un libro de Juan Farias y adentrarse en hermosos campos de ficción, son una misma cosa.
Este pequeño libro nos da noticia de una saga familiar, desde los abuelos hasta el nieto. Pero también nos cuenta una historia de superación, de lucha contra la miseria, contra la maledicencia, contra el destino que a veces parece estar escrito en las palmas de las manos.
El periodo de tiempo abarca la construcción y explotación del Canal de Castilla, una de las obras civiles de ingeniería más importantes de la España Ilustrada. Este canal tardó unos cien años en ser construido, y luego su explotación (rentable) duró poco tiempo: hasta que el tren llegó por sus fueros. [Más sobre el Canal de Castilla].
Una historia de tres generaciones golpeadas por la miseria pero que paso a paso, con paciencia y afán, logran medrar.
Parece asombroso cómo en tan pocas páginas el autor es capaz de contar tanto, cómo es posible meter tal cantidad de personajes (llenos de matices) y cómo consigue contar una historia tan rica con tanta economía de recursos.
Uno no deja de agradecer a los dioses que nos parieran un autor como éste, magistral en su prosa y en el manejo de las emociones. Un regalo para el ojo y para el alma.
No me resisto a poner una cita de la magia de las palabras:

"Ismael estaba enfadado. El Canal era un sitio mágico cuando se lo contaban, pero, al ser viajero, sólo era largo, interminable, un día y otro día, un montón de tiempo..." (p. 55)

Hay que leer a Juan Farias.
Saludos

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