jueves, 25 de abril de 2013

Por los caminos de la tierra oral (III)

Ayer miércoles fue un día bien intenso. Nos levantamos a las 5 de la mañana para estar a las 9 en las puertas del CEIP Virgen de la Vega de Haro (La Rioja). Allí nos esperaban cinco sesiones seguidas de cuentos con grupos de edades diversas (6º, 3º y 4º de primaria, y 3 y 5 años de infantil). En todas las sesiones salvo en la primera Begoña pudo contar cuentos.

He de decir que las sesiones de cuentos han sido excepcionales. Los grupos venían muy bien preparados y se nota que hay un equipo de profesores muy implicados en que este centro (de una enorme diversidad y con muchos alumnos) funcione maravillosamente.
Todas las sesiones han sido, en verdad, estupendas. En todas los chavales, los profes y nosotros hemos podido disfrutar de los cuentos. Es más, alguna de estas sesiones me la guardo como imprescindible para mis recuerdos felices.
Igual que es bueno que Begoña se tenga que enfrentar a un grupo difícil es también bueno que cuente con grupos como estos que son balsas de aceite en los que puede dejar fluir el cuento con mayor naturalidad y permitir que éste crezca a su sabor.
Por eso no es extraño que los cuentos que contó esta mañana Begoña resultaran tan gozosos (inolvidable el que contó para cinco años).

Hemos seguido trabajando las líneas que abrimos el otro día:
  • Por un lado los cuentos para los más pequeños. Begoña va metiendo más repertorio al saco y, al mismo tiempo, va contando cuentos a los más pequeños para así comprender y asumir los centros de interés por edades y el funcionamiento de los diversos públicos.
  • Por otro lado hemos trabajado algo con álbumes, muy poco, la verdad, y hace falta tocar más este tema.
  • También hemos seguido con la dinámica de los cuentos contados: la idea de que sobre el esqueleto del cuento la carne contada puede ser más o menos en función del público y el momento. Dejar que el cuento fluya por un cauce más cerrado o permitir que se expanda inundando otros campos inexplorados. Muy feliz el resultado con el cuento que Begoña contó para cinco años y algo seco el resultado con álbum para más mayores. Muy interesante este asunto de hacer partícipe al público de lo que está sucediendo: tenemos que trabajar todavía más y mejores recursos para la dinamización del grupo (que participe y/o que escuche cuando deba hacerlo)... creo que hay cosas que no sé cómo enseñar. Pero Begoña entiende perfectamente qué ando buscando y ella se ha enredado también en esta búsqueda.
Por otro lado hemos tocado nuevos palillos (no nos va a dar tiempo a meternos en muchas harinas con solo unos pocos días, pero seguimos trabajando).
  • Repertorio y repertorio. Uno de los pilares fundamentales de este oficio. Hoy hemos analizado algunos de los cuentos para adultos que Begoña traía seleccionados para contar. Interesantes los diversos puntos de vista y las opiniones que han suscitado. Interesante el desmenuzamiento de los textos para llegar al corazón y saber qué tenemos en lengua.
  • Igualmente Begoña sigue seleccionando nuevos títulos para su repertorio con los más pequeños. Quizás en estos días le dé tiempo a estrenar algún cuento.
Por la noche hemos contado en un café en el que nunca antes se habían contado cuentos. La primera parte de la sesión fue algo más complicada (siempre lo es cuando se trata de abrir y desbrozar camino), pero después del intermedio Begoña subió a contar un cuento erótico estupendo con el que logró meterse al público en el bolsillo. Una fiesta. 
Muy muy contento con el resultado.
Y ahora a descansar que mañana hay más lío.
Saludos

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