domingo, 28 de abril de 2013

Por los caminos de la tierra oral (V)

Ayer estuvimos contando en Monreal del Campo (Teruel) y hoy en Aguilar de Campoo (Palencia). Aunque el cansancio va haciendo mella (muchos kilómetros y muchas sesiones de cuentos a estas alturas de semana), seguimos disfrutando de los buenos momentos que nos ofrecen los cuentos.

Del viernes merece ser reseñado que Begoña participó en todas las sesiones de cuentos salvo en la de 0-3 años. Era, de hecho, la primera vez que asistía a una de estas sesiones y resultó muy interesante. Pudo ver mi planteamiento de trabajo con estas edades y luego pudimos conversar largo y tendido sobre lo contado y los porqués de la selección de textos en cada momento.
También fue chulo que conociera a gente que me había oído hablar de ella (y de nuestro enredo de mentorado) y esta gente pudiera charlar con ella (esto pasó en una charla para profes).
Ayer me di cuenta de que hago algo que hasta ahora no hacía (supongo que por pudor): presumo de mentor de Begoña, me gusta como cuenta y me gusta que la gente sepa de este lío en el que andamos enredados.
Begoña contó muy bien en la sesión abierta de la tarde en la Casa de Cultura de Monreal. Quienes asistieron a los cuentos pagaron una entrada de tres euros. Creo que lo pasamos todos muy bien contando/escuchando cuentos. El contraste de las maneras de contar y de las voces es muy muy interesante y hemos empezado a pensar en la posibilidad de preparar una sesión de cuentos para adultos con dos voces narradores bien distintas. Maquinaciones fruto de muchas horas de coche y casi todas ellas llenas de cuentos ;-))

Del sábado, además de un insólito viaje ¡con nieve! (por si no me creéis pongo una foto más abajo) os diré que la gente de Aguilar de Campoo nos acogió con mucho cariño y estaban encantados con la posibilidad de poder escuchar también a Begoña.
En la sesión infantil prácticamente se llenó el aforo (del teatro de La Compasión) y, aunque fue una sesión con dos o tres niños algo difíciles, pudimos hacernos con ella y disfrutar de lo lindo. Begoña contó un cuentito corto que ha ido contando estos días y que tiene ya muy pulido (casi diría que perfecto).
Y en la sesión de adultos nos pasó algo que creo que debo anotar: sucede que la sesión de adultos que conté es un espectáculo de cuentos tradicionales que tengo muy rodado, que funciona perfectamente y en el que los cuentos encajan con absoluta precisión. Invitar a contar a Begoña en medio de ese hilo narrativo es complicado, porque ella no tiene (todavía) ningún cuento que encaje en medio de estos textos (lo ideal sería un cuento tradicional con humor/ironía y que tocara temas de pareja). Pero estoy empeñado en que cuente en todas las sesiones posibles y, a pesar de que ha supuesto una ruptura con lo que yo estaba contando, el cuento ha resultado muy bien: ¡ha sido como un pequeño descanso, como un momento para respirar de otra manera dentro del espectáculo!
Ah, una cosa más. Hemos seguido trabajando (largo el viaje) sobre el nuevo cuento para adultos de Bego, creo que la cosa está ya bastante afinada. A ver qué tal.


Mañana las dos últimas sesiones (en Valladolid) y vuelta a casa. Pero de eso os hablaré mañana.
Saludos

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