sábado, 19 de septiembre de 2015

Contando en Buenos Aires

Ya estoy en España. Si habéis seguido la gira por Argentina y Chile en redes sociales sabréis que faltan las crónicas de los últimos quince días (Buenos Aires y Córdoba). El motivo de esta falta es sencillo: no llevaba cuatro días en la capital argentina cuando alguien entró en mi habitación del hotel con una llave maestra y me robó la computadora y el dinero que ya había recibido como pago de mi trabajo y de la venta de libros (algo más de la mitad del total). Este asunto todavía no está zanjado, sigo esperando a que el hotel se haga cargo al menos de la resposición de mi portátil, pero las gestiones en la distancia no son sencillas. De cualquier manera os iré contando cualquier novedad al respecto.
Es la primera vez que me roban en mi vida, he viajado por muchos países y siempre solo y nunca, hasta ahora, me habían robado, pero, insisto (tal como ya dije en las redes), no me ha robado un país o una ciudad, me ha robado un patán que entró en mi habitación de ese hotel. Este hecho triste no hace que mi enamoramiento de Argentina en general y de Buenos Aires en particular no sea menor, estoy todavía emocionado por el ambiente cultural de la ciudad: sus librerías, sus teatros, sus conversaciones en cualquier momento sobre cuestiones de la cultura... me hacen sentir que Buenos Aires bien pueda ser considerada una (si no la mayor) de las capitales culturales del mundo hispano.
Dicho todo esto, retomemos la crónica del viaje en el punto en el que se quedó.

El lunes 31 de agosto llegamos a Buenos Aires en vuelo directo desde Neuquén, allí me recogieron para ir a una reunión en el Centro Cultural de España en Buenos Aires donde se interesaron por este oficio artístico nuestro tan poco visible y por la experiencia que estaba suponiendo la gira.
El martes 1 de septiembre por la mañana tuve cuatro funciones para niños de 1 a 5 años en una escuelita estupenda. Acabé muy cansado pero también muy contento.

foto de Gabi Aguad

Por la tarde participé en una mesa redonda que se celebró en el Centro Cultural de España en Buenos Aires centrada en el tema de los cuentos, la educación, los valores... Quedó grabada en la web del CCEBA, así que podéis verla completa en este enlace.
El miércoles 2 de septiembre estuve en el Instituto Superior de Formación Docente n.º 50 impartiendo un taller sobre animación a la lectura a futuro profesorado, fue una mañana de mucho trabajo pero muy linda.


fotos de Gisele Rataus

Y por la tarde se inauguró el Festival Internacional de Cuentacuentos "Palabras Más, Palabras Menos" en el Teatro El Pasillo con una función colectiva de unos cuantos de los ¡54 narradores! participantes.

foto de Claudio Pansera

Luego fuimos a cenar a un lugar bien interesante, donde comías y se te afinaba la línea ;-))


El jueves 3 de septiembre di un breve taller sobre trabajo con libro álbum para narradores y narradoras (y promoción a la lectura) y por la tarde salimos a Morón a la inauguración del festival en el ConUrbano (el cinturón urbano alrededor de Buenos Aires). No tengo fotos del teatro de Morón (que tenía casi el aforo completo) pero sí del grupo de cuentistas que asistió al taller.


El viernes 4 estuve contando en Martínez (así se llama el pueblo) con un grupo de colegas de Neuquén (Hache, la Flaka, Patricia...) a chavales de primaria y primer año de secundaria, fue una interesante experiencia esta de compartir distintas voces, aunque uno no termina de acostumbrarse a las funciones colectivas.
Por la noche conté en el auditorio Kraft, en Buenos Aires. Tampoco tengo fotografías de esta función que fue, sin lugar a dudas, la peor que hice en toda la gira. Personalmente no terminé de sentirme cómodo en un espacio tan grande con tan poca gente (apenas 30 personas para más de 150 butacas), en un escenario altísimo y muy lejos del público (que estaba en un lateral de la platea); y todo a pesar de que había pasado una tarde estupenda descansando y paseando por parques de Palermo. Me contaba Carolina que era como si me estuviera deshinchando (ella que me ha visto contar tantas veces a lo largo de esta gira) y que, casualmente, mientras yo estaba contando alguien me estaba robando en el hotel. En fin, son cosas que pasan.
Después de la función fuimos a pasear por San Telmo (y a saludar a unos buenos viejos amigos)


y cuando llegué al hotel me encontré con el asunto del robo. Tras venir la gerente del hotel e ir junto con Leda (otra compañera a la que también le robaron) a comisaría, a eso de las cinco de la mañana pude irme por fin a dormir. Desolado.
El sábado conté por la tarde en Lomas de Zamora. Tras la función y el robo del día anterior necesitaba algo que me reconfortara: ¿qué mejor que contar a un buen público? Y eso fue lo que me pasó. Nada más llegar a Lomas, tras ajustar luces y sonido, vimos con alegría una larga cola de gente esperando para entrar en el teatro. Las cosas parecían tener otro cariz distinto al día anterior. Mirad, aquí estoy esperando en el hall del teatro a que se abran las puertas (no parece que viniera de una noche dura, eh).


foto de Claudio Pansera

Y sucedió lo que necesitaba: la función fue una delicia (divertida, emocionante, alegre... con un público implicado) y al terminar el público se puso en pie para aplaudir, cosa que no es habitual que suceda y menos en un espectáculo de narración de cuentos (al menos a mí no me ocurre a menudo). La foto no es muy buena, pero es un documento gráfico de lo que sucedió.

foto de Claudio Pansera

El domingo 6 de septiembre se clausuró el festival con una nueva función colectiva (de la que no tengo fotos).
El lunes impartí un breve taller (apenas tres horas) de repertorio para narradores (ay, también sin foto), pero antes tuve la oportunidad de almorzar con Isol, con la que me reencontré 16 años después, todo un regalo.


El martes 8 estuve todo el día en Alejandro Korn (así se llama la ciudad), primero contando y luego impartiendo un taller para futuro profesorado (la foto es del taller).

foto de Fabio

Lo pasé estupendamente con ese grupo que tenía tantas ganas de aprender (y qué profesora tan implicada). El martes por la noche subí al autobús que me llevaría a Córdoba donde iba a terminar la gira, pero eso ya es motivo de otro post.
Saludos

PD: Uy, esta es la entrada 1500 del blog :-)))

jueves, 17 de septiembre de 2015

VII Jornadas de Animación a la lectura

Recién aterrizado tras la gira de 45 días por Argentina y Chile empiezo a recuperar el ritmo de mis días acá. Además de un par de funciones de cuentos que tengo previstas en este septiembre voy a participar en las VII Jornadas de Animación a la Lectura que organiza la Biblioteca Pública Municipal de Azuqueca de Henares, todo un regalo. El programa es estupendo y podéis consultarlo completo aquí.


Saludos

miércoles, 16 de septiembre de 2015

SETE FALARES 2015

Recién llegado de Argentina (y todavía con algunas crónicas pendientes de colgar tras el robo de mi portátil) me encuentro este completo vídeo resumen de la pasada edición del festival SETE FALARES, una delicia que os comparto.


Saludos

jueves, 3 de septiembre de 2015

Contando en Neuquén, Roca y Cipolletti

De Bariloche fuimos a Neuquén donde pasamos varios días contando, en la propia ciudad y en dos que están bastante cerca: Cipolletti y Roca. Fueron días de mucha intensidad (y mucho trabajo) y también de un buen puñado de buenos momentos.
A Neuquén llegamos un miércoles por la noche, allí nos estaba esperando Hache (Hugo Herrera), el director del festival HABLALAPALABRA. Jueves y viernes estuvimos contando en varios institutos de secundaria (aquí os dejo alguna fotografía).

Contando a primero y segundo de secundaria.

Después de contar a los más mayores.

La noche del viernes contamos en el Teatro de la Estación, en Roca, un espacio escénico que es una de las sedes de la Escuela Patagónica de Narración Oral. Allí contamos los cuatro (la foto es de Gazel Zayad).


El sábado por la mañana impartí un pequeño taller sobre narración oral y animación a la lectura (y, especialmente, sobre trabajo con libros álbum) en el propio Neuquén (bastante concurrido el taller).


Y por la tarde tuvimos función para público familiar (aquí me tenéis contando uno de mis cuentos favoritos últimamente)


y, más tarde, para público adulto: me encanta esta foto en la que se puede ver al público, me gusta porque las fotos en las que se te ve contando no se atiende a la mirada del público, a su escucha, a su respiración. Un lujo esta foto de Gazel.


El domingo por la noche actuamos en Cipolletti, en un teatrito muy cuco que se llama La Caja Mágica. Esa fue nuestra última función juntos los cuatro, pues al día siguiente Gazel y Jackelinne partían para sus respectivas casas y Carolina y yo continuábamos 15 días más de ruta. Ya os estamos echando de menos compañeros. Estas dos fotos nos las hicimos en el camerino justo antes de salir a contar.



Al día siguiente bien temprano fuimos a Buenos Aires, donde llevo unos días de mucho trabajo y desde el que os estoy escribiendo este post.
Saludos

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Entrevista en Página|12

La periodista Silvina Friera nos envió unas preguntas a Carolina Rueda, Pía Córdova y a un servidor para elaborar este reportaje sobre narración oral para la revista Página|12 que os dejo aquí (pinchad en la imagen para verlo más grande o llevadlo al escritorio para ampliarlo). Lo podéis leer más cómodamente en la web del periódico.


Saludos cordiales

martes, 1 de septiembre de 2015

Cuentos y Derechos Humanos

Hoy participo en una mesa redonda sobre Cuentos y Derechos Humanos con Lili Meier y María Héguiz que se retransmite por streaming. La hora prevista de inicio es las 18,00 (en Argentina), es decir, las 23,00 (en la Península). Si alguien tiene interés puede seguirlo directamente en este enlace: http://www.ustream.tv/channel/cceba
Tenéis toda la información en el afiche de aquí debajo.


Saludos

viernes, 28 de agosto de 2015

Contando en San Luis (y II)

Tal como os contaba hace un par de semanas en este post, uno de los primeros festivales de esta gira por el Sur de América fue el Festival Internacional de la Palabra en Escena. Terminaba la entrada con una foto de la que os prometí que os hablaría más adelante. Ha llegado el momento.
Una de las cosas que hice en San Luis fue contar a un nutrido grupo de alumnos de secundaria. Serían unos doscientos los que llegaron al anfiteatro de la universidad con esa cara con la que llegan los adolescentes a los espectáculos de cuentos ("a mi edad y con cuentos..."). Sin embargo fue empezar a contar La Cándida y el molino viejo y en apenas tres minutos el grupo al completo respiraba (respirábamos) unánime cada palabra. Fue esta una de las sesiones más gozosas de toda la gira americana que voy realizando a lo largo de estos 45 días. Emocionante de verdad. He vuelto a contar este espectáculo y el de La casa del forestal en estos días (he contado mucho a secundaria y poco a primaria y apenas nada a infantil), y ambos espectáculos han propiciado siempre buenos momentos con el público (son dos textos que funcionan perfectamente con estas edades). Pero esta función fue especialmente emocionante, especialmente alegre, especialmente feliz.
El equipo que organizó el festival (Daiana, Sandra y Vatto) contó con la ayuda de una estupenda fotógrafa, Yamila Yam, quien pudo hacer algunas fotos para recordar ese espectáculo. De hecho le pedí a Yamila que me hiciera alguna foto desde atrás para que se pudiera ver también al público. Creo que han quedado unas fotos estupendas, aquí os las dejo (si hacéis click en ellas podréis verlas más grandes).

Sandra está dando la bienvenida y presentándome.

Comienzo a contar.

La historia va avanzando.

Tan relajado contando.

Al terminar, con agua y asiento, conversando con los chavales.

Qué publico maravilloso. Qué función gozosa. Qué buen recuerdo.
Saludos

Contando por Puerto Montt y Bariloche

Escribo desde Neuquén (ya en Argentina) para contar brevemente los pasados (intensos) días de cuento. A estas alturas del viaje empiezo a sentirme algo cansado pero también contento
Pero retomemos el hilo donde lo dejamos en la última entrada del blog. Tras pasar un par de días contando e impartiendo talleres en Calbuco fuimos a Puerto Montt donde contamos (Carolina, Gazel, Jackelinne y yo) en dos escuelas y, por la tarde en la Biblioteca Regional (donde estoy contando en esta foto que me hizo Gazel).


Después, a eso de las once de la noche, contamos en El Balcón, un bar bien amigo de las artes. El público que asistió a esa función (y que llenó el local) era, en muchos casos, la primera vez que escuchaba cuentos para adultos. Y parece que la cosa les gustó. En la foto que hizo Katerina podéis verme en acción.


Y con esta última función nos despedimos del Festival Internacional de Narradores Orales Sur de Chile - Bosque Mágico y de esta tierra y estas gentes que nos encantaron.
Al día siguiente bien temprano salimos para Bariloche. Un viaje largo (de casi ocho horas) en autobús con unos paisajes bien hermosos, sobre todo el momento de cruzar la cordillera de Los Andes (mira mira).


Llegamos a Bariloche a tiempo de contar en la inauguración del festival Dicen Que Dicen (en su segunda edición) con un buen puñado de compañeros.
En Bariloche di un par de talleres a profesores, bibliotecarias y narradores (alguna en medio del bosque casi) y también conté cuentos en escuelas de secundaria (aquí van un par de fotos que me hizo Carolina),



y en el espacio escénico de La casita azul (donde me puedes ver contando en esta foto que hizo Pía Fondeville).


Nos despedimos de Bariloche y siguiendo el río Limay fuimos hasta Neuquén (algo más de seis horas de autobús), el primer tramo del viaje disfrutamos de unos paisajes bien hermosos. El segundo tramo... caímos profundamente dormidos.


Hoy despertamos en Neuquén donde el periódico anunciaba la sexta edición del Festival de Narradores Orales HABLALAPALABRA con este artículo ilustrado con una foto, en fin, que me ha alegrado el día.


Pasamos la tarde contando a varios grupos de secundaria, pero de eso ya os hablo en un próximo post. Ah, os recuerdo que en mi cuenta de Instagram voy colgando fotografías de este viaje, por si queréis ver más.
Saludos

jueves, 20 de agosto de 2015

Contando en Chile

Estos días sigo contando por Chile. Desde Santiago fuimos a Valparaíso donde contamos por lugares de la zona (Quilpué, San Antonio y Limache), fueron tres días de mucho viaje y de mucho cuento, también de encuentros y reencuentros con gente estupenda.
Aquí os dejo este par de fotos en San Antonio donde conté con Jackelinne Rico en este teatrito delicioso con un público bien entregado.



Luego fuimos a Valparaíso donde estuvimos cerrando el festival Valparaíso es un cuento con una función a cuatro voces: Jackelinne, Carolina Rueda, Gazel Zayad y yo mismo.
Aquí os dejo una foto del momento en el que conté.


Por la tarde Carolina y yo dimos una clínica con unos veinte narradores locales (y venidos de Santiago). Fue muy interesante y también allí pudimos reencontrarnos con amigos como Demian y Joceline.


El lunes volvimos a Santiago de Chile donde pudimos disfrutar de un regalo: Adolfo nos invitó a visitar las bodegas Concha y Toro. En la foto estamos con él y con Edel Arriagada, nuestra maravillosa anfitriona en ese momento de la gira.


No lo pasamos mal, no. Gracias Adolfo.


Tras el paseo tuvimos función por la noche con un público maravilloso y al día siguiente estuvimos contando para el grupo de voluntarias narradoras de Lo Barnechea con quienes, después, compartimos un conversatorio bien interesante.


Por la tarde, antes de salir de viaje, pude reencontrarme con Bernardita Cruz, amiga y redactora de la revista chilena de LIJ Había una vez, con quien pude, al fin, ir a ver librerías (y a comprar algunos libros, claro). En esta foto estoy en la librería de Ekaré Sur con ella y con Lola Larra, autora de uno de los mejores libros que he leído últimamente.


Hoy miércoles estuvimos con Carla Catepillan y Katerina Molina contando en Calbuco, una hermosa isla cuyo nombre significa, en la lengua de los pueblos originarios "la isla de aguas azules". Allí contamos los cuatro a alumnos de secundaria (os dejo una foto).


Y por cierto, desde la ventana de la biblioteca se veía el volcán que lleva el mismo nombre de la isla y que está activo desde hace unos meses. Os dejo esta foto para que veáis qué impresionante.


En cuanto pueda, más.
Saludos

jueves, 13 de agosto de 2015

Contando en Santiago de Chile

Ayer por fin llegamos a Santiago de Chile después de varios días en Mendoza esperando para poder cruzar el paso por la cordillera entre Argentina y Chile. Como el temporal no cesaba (y la nieve no dejaba de complicar la carretera) el paso estaba cortado y finalmente tuvimos que volver a Buenos Aires (toda la noche en autobús) donde tomamos un avión hacia Santiago de Chile. Después de unas 20 horas de viaje llegamos a Chile.
Desde el avión vimos la cordillera toda nevada, fue un paisaje inolvidable.


[Más fotografías del viaje en mi cuenta de Instagram]

Después de comer con la querida Édel Arriagada fuimos a descansar en un hotelito delicioso (ay, la maravilla) para estar al ciento por cien para la función de la noche en el Mesón Nerudiano, donde contábamos Carolina Rueda, Jackelinne Rico y yo.


Es la tercera vez que voy a Santiago de Chile y siempre acabo recalando en este mesón que, gracias al buen hacer de Édel, mima la narración oral. Contar allí fue una fiesta, en todas las ocasiones que he estado lo ha sido. Cada uno de nosotros dispuso de unos cuarenta minutos para contar con tranquilidad casi espectáculos completos (algo que echo mucho de menos en este periplo americano, pero otro día os hablaré de ello con más calma en el blog).
Aquí os dejo algunas fotos que hizo Patricia Giménez (una vez más, una pena que no se vea al público y el lleno completo que hubo).




Después disfrutamos de una agradable cena con los compañeros y amigos.


Hoy por la mañana estuvimos Jackelinne y yo contando en el Centro Cultural de Lo Barrenechea, también en Santiago, a un grupo de alumnos de primaria y a otro de alumnos de secundaria. Lo hemos pasado estupendamente con este público tan entregado.


Y por fin, esta tarde, Carolina y yo andaremos impartiendo un taller sobre narración a un grupo de cuenteros. Mañana a las ocho de la mañana salimos hacia Valparaíso donde nos incorporamos a la programación de Valparaíso es un cuento.
Os sigo contando.
Saludos