domingo, 13 de junio de 2021

Leyendas, cuentos y romances de Sanabria

En la madrugada de hoy lunes volví a RNE, al programa "Esto me cuentan", con Ciudadano García, Arola Poch, Javier Armentia y Carmen Fernández. Como podéis ver (o más bien, escuchar) es una hora bien entretenida de radio. En esta ocasión conté "El pobre y el demonio", una versión del conocido cuento "Blancaflor" recogida por Luis Cortés Vázquez en Leyendas, cuentos y romances de Sanabria.


LA COLECCIÓN
El libro Leyendas, cuentos y romances de Sanabria es una compilación de textos de la tradición oral recogidos por Luis Cortés Vázquez en Sanabria, tierra de encrucijada entre Galicia, León, Zamora y Portugal. Estos textos fueron recogidos en 1947 y publicados en 1976, sin embargo mi ejemplar es de la segunda edición (corregida y aumentada) de 1981. El libro incluye xilografías de pliegos de los siglos XV y XVI (como la que podéis ver en la portada).
El libro cuenta con un total de 85 textos, 24 de ellos recogidos en el área lingüística del leonés y el resto en el área lingüística del gallego. La variedad lingüística de la zona (donde se cruzan isoglosas del asturleonés, gallego, castellano y portugués) determina que algunos de los textos precisen una lectura muy atenta. En cualquier caso según avanzan las páginas el ojo se va haciendo y uno va disfrutando de lo lindo con la riqueza y la manera de contar. Además el libro incluye un vocabulario que facilita la comprensión de los términos propios.
El libro también incluye unos breves y muy valiosos comentarios de los textos recogidos.

EL CUENTO
El cuento contado se titula "El pobre y el demonio" (n.º 9 de la colección, pp. 32-36) y es una versión del conocido "Blancaflor" (ATU 313C). Si tienes el texto delante verás que la versión que yo conté incluye un par de fragmentos habituales en este cuento que en esta versión no estaban: los escupitajos (no me pude resistir) y el abrazo que provoca el olvido. El resto de la versión es tal cual aparece en el libro, incluyendo esa parte tan particular (que no había leído en otras variantes) de la escapada en la que en vez de dos caballos hay tres y en la que los descubre la madre (pero no te cuento más, escucha el audio y verás de lo que hablo). 
El cuento es bastante largo así que lo cuento a toda velocidad (casi montado en Pensamiento, oiga) para que pueda caber en el tramo de que dispongo en el programa.

Aquí tenéis el audio completo del programa (insisto, escuchadlo entero, es un ratito bien bueno), mi tramo comienza a partir del minuto 14:35. Aquí debajo podéis escuchar el cuento (o, directamente, aquí).

Ojalá os guste.
Pasad una buena semana.
Saludos

lunes, 7 de junio de 2021

Mis cuentos africanos

En la madrugada de hoy lunes volví a RNE, al programa "Esto me cuentan", con Ciudadano García, Arola Poch, Javier Armentia y Carmen Fernández. Como podéis ver (o más bien, escuchar) es una hora bien entretenida de radio. En esta ocasión conté "El lobo, el chacal y el tonel de mantequilla", un cuento seleccionado por Nelson Mandela para su libro Mis cuentos africanos.


LA COLECCIÓN
Mis cuentos africanos es una selección de 32 cuentos (tradicionales y de autor) realizada por Nelson Mandela. El libro está traducido por María Corniero y publicado con todo lujo por Siruela (es una cuidadosa edición de regalo) y cuenta con ilustraciones de 19 ilustradores e ilustradoras. Además de los 32 cuentos el libro incluye un prólogo de Nelson Mandela, información de los autores (en el caso de los cuentos de autor), información de compiladores y cuentistas siempre que es posible (en el caso de los cuentos tradicionales), información de los ilustradores, vocabulario específico y bibliografía.

EL CUENTO
Esta semana me dio tiempo a casi contar dos cuentitos. El primero, "El lobo, el chacal y el tonel de mantequilla" (ATU 15), es el cuento n.º 21 del libro (pp. 123-127), es un cuento muy conocido y que cuenta con muchas versiones (muy similares a la que conté) recogidas en España. El otro cuento que medio conté, apenas en un suspiro porque García me apremiaba (está tan resumido que más que contar es explicar cómo es, ay), se titula "El anillo del rey" (pp. 151-155), es el n.º 25 del libro y se trata de una versión realizada por Jay Heale con motivos populares aunque está reelaborado desde su propia mirada.

Aquí tenéis el audio completo del programa (insisto, escuchadlo entero, es un ratito bien bueno), mi tramo comienza a partir del minuto 11:50. Aquí debajo podéis escuchar el cuento (o, directamente, aquí).


Ojalá os guste.
Pasad una buena semana.
Saludos

martes, 1 de junio de 2021

Vamos a leer "Tristán e Iseo"

En el Club de Lectura Virtual "Alonso Quijano" acabamos de terminar de leer El libro de la almohada, de Sei Shonagon, y aún no hemos terminado de reposar esta lectura tan fascinante cuando nos embarcamos en un nuevo viaje, un libro magnífico: Tristán e Iseo.


La trágica historia de amor de Tristán y la reina Iseo se contó durante siglos en plazas, salones y tabernas de toda Europa durante la Edad Media y, posiblemente, ninguna otra obra medieval conoció un éxito similar. La combinación de aventura, tragedia, misterio… y, sobre todo, “el conflicto interno nacido de la doble inclinación del hombre: en cuanto individuo que busca su satisfacción personal y en cuanto miembro de un cuerpo socia del que no puede (ni quiere) renegar” –como tan bien explica la editora en la introducción al libro–, hace que esta leyenda no dejara de contarse y de escucharse.
De todas las versiones escritas que han llegado hasta nuestros días la estudiosa Alicia Yllera ha retejido la historia utilizando los poemas franceses del S. XII de Thomas y Beroul, además de otras versiones como las de Eilhart y Gottfried y en las adaptaciones de A. Mari y J. Bedier. El resultado es una leyenda viva, fresca, una novela que se lee como si alguien te la estuviera contando. 
Venid de viaje con nosotras y nosotros al corazón de la tragedia en tiempos de la Edad Media. Empezamos en unos días en el Club de Lectura “Alonso Quijano”, y recordad, es fácil, es gratis, es para ti. Podéis apuntaros aquí.
Saludos

Las tres pruebas del Emperador de China

Esta semana terminamos de leer en el Club de Lectura "Alonso Quijano" El libro de la almohada, de Sei Shonagon. El libro, tal como conté hace unas semanas en este mismo blog, está escrito a finales del siglo X y su lectura está siendo fascinante. El próximo jueves hablaremos en una Sala de audio de Twitter sobre este libro, el motivo de esta entrada es otro. Resulta que en el libro hay unas cuantas referencias al hecho de contar y escuchar cuentos, es más, es que hay un cuento incluido en uno de los capítulos, un cuento que se contaba en Japón en el siglo X. El cuento, que está en las páginas 145-147 de mi edición, podéis leerlo aquí:


"Érase una vez un Emperador a quien le gustaba la gente joven y que ordenó la ejecución de todos los viejos. Estos tuvieron que buscar refugio en provincias lejanas, dejando la capital a los jóvenes. Había un Capitán de la guardia cuyos padres estaban por cumplir setenta años. Estaban aterrados ya que si personas de cuarenta años habían sido proscriptas, su propia situación era muy precaria. El Capitán, un hijo muy devoto, que no podía vivir sin ver a sus padres dos veces cada día, no los dejó partir. Noche tras noche fue cavando una cueva bajo su casa y cuando la hubo concluido instaló ahí a sus padres, visitándolos a menudo e informó a las autoridades imperiales que habían desaparecido. 

(¿Qué razón puede haber tenido Su Majestad para obrar así? Al fin y al cabo no tenían por qué preocuparle personas que se quedaban en su casa y que no podían molestarlo.)

Ya que su hijo era Capitán de la guardia, pienso que su padre bien pudo ser un alto dignatario de la Corte o algo por el estilo. Sea lo que fuere era un señor anciano muy sabio y muy listo y el Capitán, pese a su juventud, era también capaz e inteligente. Su Majestad lo consideraba el más sobresaliente de los jóvenes. En aquel tiempo el Emperador de la China quería adueñarse de nuestro país, engañando a Su Majestad, y a ese propósito constantemente le enviaba problemas para poner a prueba su capacidad. En cierta ocasión, mandó un leño redondo, lustroso y hermosamente trabajado, de unos dos pies de largo y preguntó: 

–¿Cuál es su base y cuál es la parte superior?

Como no había manera de saberlo, Su Majestad estaba muy afligido y el joven Capitán, preocupado, le contó lo sucedido a su padre. Dijo el anciano:

–Basta ir hasta el río, mantener el leño derecho y tirarlo de lado a la corriente. Entonces girará sobre sí mismo y la punta que quede río abajo, será la parte superior. Marca el leño de acuerdo a esto y devuélvelo al Emperador de China.

El Capitán fue al Palacio y fingió haber arbitrado un medio y dijo a Su Majestad que trataría de resolver el problema. Acompañado por un grupo de gente se encaminó al río, arrojó el leño al agua y trazó una marca en el extremo que daba río abajo. El leño fue devuelto y se vio que estaba correctamente marcado.

En otra ocasión el Emperador de la China mandó un par de víboras idénticas, cada una de unos dos pies de largo, y el problema era decidir cuál era el macho y cuál la hembra. Como nadie tenía la menor idea, el Capitán volvió a consultar a su padre, quien le dijo que colocara las víboras una al lado de otra y que sostuviera una varita larga y recta cerca de las colas. Dijo: 

–La que mueva la cola, será la hembra. 

El hijo siguió ese consejo y, según lo previsto, una de las víboras se quedó quieta y la otra movió la cola. El Capitán las marcó debidamente y las envió al Emperador de la China.

Mucho tiempo después el Emperador de laChina envió a Su Majestad una pequeña joya con siete curvas unidas por un estrecho pasaje que estaba abierto en ambos extremos. Escribió: "Por favor pase un hilo que atraviese la joya. Esto es algo que todos los habitantes de este país saben hacer". Los más sobresalientes artífices fueron consultados, pero de nada les sirvió su destreza. Todos, incluso los dignatarios más altos, se declararon vencidos. De nuevo el Capitán fue a ver a su padre. El anciano le dijo: 

–Debes buscar dos grandes hormigas. Ajusta los hilos muy finos alrededor de sus cuerpos y une hebras algo más gruesas al final de los hilos. Pon un poco de miel en uno de los orificios y coloca a las hormigas en el otro. 

El Capitán dijo esto a Su Majestad y dos hormigas fueron debidamente colocadas en la boca del orificio. En cuanto olieron la miel empezaron a arrastrarse por el pasaje y emergieron rápidamente del otro lado. La joya con el hilo fue devuelta a la China donde comprendieron que, al finy al cabo, los habitantes del Japón eran muy inteligentes y era superfluo proponerles más pruebas.

Muy impresionado por las proezas del Capitán ,Su Majestad le preguntó qué podía hacer por él y qué rango quería. El joven dijo:

–Sólo te pido que permitas volver a los ancianos que se han marchado o se han escondido. Deben saber que pueden volver a salvo a la Capital.

El Emperador contestó: 

–Esto es algo muy fácil.

Los ancianos se regocijaron al saber la noticia y el Capitán fue ascendido a Primer Ministro. Sin lugar a duda el padre del Capitán se convirtió en un dios."