Ayer tocó tarde de lectura. Entre otros libros disfruté de Los versos del libro tonto, libro escrito por Beatriz Giménez de Ory, con ilustraciones de Paloma Valdivia, publicado por Faktoría K de Libros en su colección de poesía. Por cierto, este libro fue merecedor del Premio Ciudad de Orihuela de Poesía para niños en 2010.
Me ha interesado de este libro el juego que hay con el objeto (libro) y con su contenido (los versos) y cómo éstos son versos libres (en su doble posible acepción) y se escapan del libro (que en verdad es algo tonto pero, igualmente, se hace querer). He disfrutado muchos de sus poemas, ritmos, rimas, imágenes, juegos caligramáticos, combinación de estrofas... y las historias que va contando con ellos. Me ha parecido que tiene algunos poemas que son verdaderos tesorillos y que se pueden disfrutar sueltos a pesar de que todo el libro tiene una estructura unitaria, un hilo conductor del que van colgando los poemas (con esto quiero decir: se puede disfrutar del libro al completo y se pueden disfrutar, fuera de (con)texto, de muchos de sus poemas).
Las ilustraciones de Paloma Valdivia son muy hermosas (como suele) y resuelven de manera sencilla (ojo, seguro que no ha sido nada fácil llegar a ellas) algunas cuestiones nada fáciles que plantea el texto.
He disfrutado mucho leyéndolo, anímate y asómate al libro tonto, verás que se hace querer.
Saludos
domingo, 16 de octubre de 2016
sábado, 15 de octubre de 2016
Entrevista en Albacete
El 3 de octubre de 2016 estuve contando en el Centro Cultural José Saramago, en Albacete, dentro de la programación de SoloPalabra 2016. Por este motivo me hicieron una entrevista para el canal del propio centro cultural, podéis leer el artículo y ver el vídeo en su web. También tenéis aquí debajo el vídeo.
Saludos
Saludos
viernes, 14 de octubre de 2016
Jazzistas de la palabra
Pienso que existen algunos paralelismos entre la música de jazz y la narración oral, y de eso va este post que ahora comienzas a leer y que he escrito sin ninguna intención más allá de pensar sobre estas dos pasiones que disfruto. He desarrollado estos cinco puntos, ojalá os resulten de interés.
1
El jazz en sus inicios (y actualmente) es una música que se desenvuelve cómodamente en pequeños espacios y aforos no muy grandes. Es verdad que también hay grandes conciertos de jazz con músicos estrella ante auditorios muy numerosos, pero no es lo habitual. Normalmente es en locales pequeños donde este tipo de música se encuentra a sus anchas.
Ocurre de manera similar con la narración oral, propuesta artística que se desarrolla, preferentemente, con aforos pequeños, muy cerca del público. Y, como en el jazz, también se pueden contar cuentos en espacios escénicos grandes dispuestos para la escucha de miles de personas, aunque esto no sea lo habitual.
2
Esta cercanía quizás esté relacionada con la idea de swing, esa sensación rítmica, visceral, que emana del músico y que contagia al público, esa interacción que hace de público y músicos parte de una misma experiencia musical, que sucede en ese momento (y por tanto irrepetible de la misma manera). Mi hermano dice que el swing es, simplemente, el charles de la batería, y dice eso porque cuando escuchas jazz es normal llevar el ritmo del charles con la mano, o el pie, o la cabeza... y no poder dejar de hacerlo. El swing es ese ritmo contagioso, imposible de ignorar, que te hace vibrar cuando escuchas jazz.
De manera muy parecida encontramos una característica similar en la narración oral: el narrador está pendiente del cuento pero también está muy pendiente del público (existe, por un lado, la escucha activa del público hacia el narrador, pero también la escucha del narrador hacia el público) hasta tal punto que la narración oral es un diálogo (y no un monólogo). Esa escucha activa en ambas direcciones propicia la interacción (del público y del narrador, entre ambos y con el cuento). Y esa interacción con el público hace de la narración algo muy contextual, muy del momento, en el que quien cuenta y quien escucha palpitan, respiran, al ritmo de la historia. Creo, de hecho, que existe ese swing del narrador oral, ese ritmo (verbal, estructural, corporal) que trama la historia y aúna a quienes participan de ella; pero también esa capacidad de contagiar la emoción y de facilitar que el público "vea" la historia que el narrador cuenta.
3
Obviamente en el jazz son importantes las canciones elegidas (el repertorio) para tocar, pero resulta de especial relevancia el fraseo propio del intérprete, es decir, ese estilo personalísimo de interpretar las melodías. Hasta tal punto es esto así que si nos asomamos a cualquier libro de historia del jazz veremos que ésta se articula a partir de sus intérpretes, y no de sus compositores.
Creo que pasa igual con la narración oral donde no dejamos de hablar de la voz propia, esa manera personal de contar las historias y que permite a los cuentos habitar en variantes desarrolladas por cada narrador. La voz propia (o el cómo se cuenta) también cuenta, y da una impronta personal a cada historia que contamos. Es por eso que copiar historias escuchadas a otros narradores desdibuja la propia voz y no aporta nada a la suma de historias vivas en ese momento en el repertorio global; y también es por eso que cuando varios narradores llegan, cada uno por sus medios y su propio itinerario, a una misma historia, esa historia se enriquece de variantes particulares.
Creo que también una historia de la narración oral debería articularse a través de sus intérpretes, de los narradores y narradoras y sus particulares estilos (que devienen en variantes de los textos).
4
En el jazz hay un elemento de mucha relevancia, es la improvisación. Pero ojo, improvisar no se trata de tocar cualquier cosa de cualquier manera, para improvisar es preciso conocer las estructuras de las melodías y, obviamente, tener un gran conocimiento musical. La improvisación se articula sobre estructuras no improvisadas (pre-compuestas y pre-concertadas por los músicos): las de la melodía que se interpreta.
Exactamente igual ocurre con la narración, donde hay cabida para la improvisación (y los hallazgos, y los errores creativos, y los juegos de improvisación dentro de una misma narración...) respetando las estructuras internas del cuento (y la melodía que éste articula). Y tal como ocurre en la música de jazz, improvisar no es contar cualquier cosa de cualquier manera, sino que precisa previamente un conocimiento profundo del texto que vamos a narrar y de los espacios de juego que permite.
5
Por último merece la pena citar esa capacidad de mestizaje tan propia del jazz. Ya en sus orígenes este tipo de música surgió de la confluencia de tradiciones musicales diferentes, fundamentalmente la música que provenía de Europa y la que provenía de África; este punto de partida devino en una característica propia, en un rasgo identitario del jazz: la capacidad de acoger e incorporar distintos tipos de familias musicales (flamenco, salsa, etc.) y mezclarse con ellas.
La narración oral también es capaz de nutrirse de textos de orígenes diversos como los tradicionales (ya sean cuentos, mitos, leyendas...), de autor y propios, pero no solo, hay experiencias narrativas que cuentan hechos históricos, noticias, historias de vida, etc.
Y además de la posibilidad de acoger textos de orígenes diversos la narración oral es capaz de mezclarse con otros ámbitos o elementos artísticos para articular propuestas propias, por ejemplo: con música, clown, danza, títeres y objetos, malabares, libros...
Y esto es todo.
Saludos
1
El jazz en sus inicios (y actualmente) es una música que se desenvuelve cómodamente en pequeños espacios y aforos no muy grandes. Es verdad que también hay grandes conciertos de jazz con músicos estrella ante auditorios muy numerosos, pero no es lo habitual. Normalmente es en locales pequeños donde este tipo de música se encuentra a sus anchas.
Ocurre de manera similar con la narración oral, propuesta artística que se desarrolla, preferentemente, con aforos pequeños, muy cerca del público. Y, como en el jazz, también se pueden contar cuentos en espacios escénicos grandes dispuestos para la escucha de miles de personas, aunque esto no sea lo habitual.
2
Esta cercanía quizás esté relacionada con la idea de swing, esa sensación rítmica, visceral, que emana del músico y que contagia al público, esa interacción que hace de público y músicos parte de una misma experiencia musical, que sucede en ese momento (y por tanto irrepetible de la misma manera). Mi hermano dice que el swing es, simplemente, el charles de la batería, y dice eso porque cuando escuchas jazz es normal llevar el ritmo del charles con la mano, o el pie, o la cabeza... y no poder dejar de hacerlo. El swing es ese ritmo contagioso, imposible de ignorar, que te hace vibrar cuando escuchas jazz.
De manera muy parecida encontramos una característica similar en la narración oral: el narrador está pendiente del cuento pero también está muy pendiente del público (existe, por un lado, la escucha activa del público hacia el narrador, pero también la escucha del narrador hacia el público) hasta tal punto que la narración oral es un diálogo (y no un monólogo). Esa escucha activa en ambas direcciones propicia la interacción (del público y del narrador, entre ambos y con el cuento). Y esa interacción con el público hace de la narración algo muy contextual, muy del momento, en el que quien cuenta y quien escucha palpitan, respiran, al ritmo de la historia. Creo, de hecho, que existe ese swing del narrador oral, ese ritmo (verbal, estructural, corporal) que trama la historia y aúna a quienes participan de ella; pero también esa capacidad de contagiar la emoción y de facilitar que el público "vea" la historia que el narrador cuenta.
3
Obviamente en el jazz son importantes las canciones elegidas (el repertorio) para tocar, pero resulta de especial relevancia el fraseo propio del intérprete, es decir, ese estilo personalísimo de interpretar las melodías. Hasta tal punto es esto así que si nos asomamos a cualquier libro de historia del jazz veremos que ésta se articula a partir de sus intérpretes, y no de sus compositores.
Creo que pasa igual con la narración oral donde no dejamos de hablar de la voz propia, esa manera personal de contar las historias y que permite a los cuentos habitar en variantes desarrolladas por cada narrador. La voz propia (o el cómo se cuenta) también cuenta, y da una impronta personal a cada historia que contamos. Es por eso que copiar historias escuchadas a otros narradores desdibuja la propia voz y no aporta nada a la suma de historias vivas en ese momento en el repertorio global; y también es por eso que cuando varios narradores llegan, cada uno por sus medios y su propio itinerario, a una misma historia, esa historia se enriquece de variantes particulares.
Creo que también una historia de la narración oral debería articularse a través de sus intérpretes, de los narradores y narradoras y sus particulares estilos (que devienen en variantes de los textos).
4
En el jazz hay un elemento de mucha relevancia, es la improvisación. Pero ojo, improvisar no se trata de tocar cualquier cosa de cualquier manera, para improvisar es preciso conocer las estructuras de las melodías y, obviamente, tener un gran conocimiento musical. La improvisación se articula sobre estructuras no improvisadas (pre-compuestas y pre-concertadas por los músicos): las de la melodía que se interpreta.
Exactamente igual ocurre con la narración, donde hay cabida para la improvisación (y los hallazgos, y los errores creativos, y los juegos de improvisación dentro de una misma narración...) respetando las estructuras internas del cuento (y la melodía que éste articula). Y tal como ocurre en la música de jazz, improvisar no es contar cualquier cosa de cualquier manera, sino que precisa previamente un conocimiento profundo del texto que vamos a narrar y de los espacios de juego que permite.
5
Por último merece la pena citar esa capacidad de mestizaje tan propia del jazz. Ya en sus orígenes este tipo de música surgió de la confluencia de tradiciones musicales diferentes, fundamentalmente la música que provenía de Europa y la que provenía de África; este punto de partida devino en una característica propia, en un rasgo identitario del jazz: la capacidad de acoger e incorporar distintos tipos de familias musicales (flamenco, salsa, etc.) y mezclarse con ellas.
La narración oral también es capaz de nutrirse de textos de orígenes diversos como los tradicionales (ya sean cuentos, mitos, leyendas...), de autor y propios, pero no solo, hay experiencias narrativas que cuentan hechos históricos, noticias, historias de vida, etc.
Y además de la posibilidad de acoger textos de orígenes diversos la narración oral es capaz de mezclarse con otros ámbitos o elementos artísticos para articular propuestas propias, por ejemplo: con música, clown, danza, títeres y objetos, malabares, libros...
Y esto es todo.
Saludos
miércoles, 12 de octubre de 2016
El lunes en Radio Castilla La Mancha
El pasado lunes estuve en Las dos miradas, el programa de Radio Castilla La Mancha (Castilla La Mancha Media) con Juan Solo, hablando de libros y cuentos. Contamos además con visitas (como viene siendo costumbre esta temporada) que nos dieron mucho y bueno. Aquí va todo.
EL ARTÍCULO
Para empezar recomendé el artículo "¿De verdad el IVA cultural es el mayor problema de la cultura", de Paco Tomás en El Asombrario. Un artículo bien interesante que plantea muchos otros problemas (además del IVA cultural y del maltrato de este gobierno a la cultura), algunos de ellos endémicos. Leedlo (y si os apetece, escuchad el audio, donde también hablamos de ello).
LA BIBLIOTECARIA
En esta ocasión no fui muy lejos para buscar una bibliotecaria que nos recomendara libros, le pedí a Pilar de Isidro, la bibliotecaria del lugar donde vivo, Cabanillas del Campo, que se asomara a la emisora. Ella nos habló de algunos proyectos que tiene entre manos la biblioteca (como el concurso literario o El Andariego) y también nos recomendó dos libros estupendos:
LA CUENTISTA
El lunes además tuvimos la fortuna de poder contar con una estupenda narradora: Martha Escudero, cuentista mexicana que lleva muchos años viviendo en Barcelona. Ella, además de contar, está detrás de dos espacios privados en los que se cuentan cuentos, uno de ellos, el Harlem Jazz Club y sus Contes i cuentos, este año celebra 20 años de cuentos para adultos; y el otro, Dit i dit (en el que también está involucrado Arnau Vilardebò) es una experiencia atípica en ámbitos de narración. Escuchad el audio, os va a interesar.
Y aquí tenéis el audio del programa. Que lo disfrutéis.
Feliz semana de cuento
EL ARTÍCULO
Para empezar recomendé el artículo "¿De verdad el IVA cultural es el mayor problema de la cultura", de Paco Tomás en El Asombrario. Un artículo bien interesante que plantea muchos otros problemas (además del IVA cultural y del maltrato de este gobierno a la cultura), algunos de ellos endémicos. Leedlo (y si os apetece, escuchad el audio, donde también hablamos de ello).
LA BIBLIOTECARIA
En esta ocasión no fui muy lejos para buscar una bibliotecaria que nos recomendara libros, le pedí a Pilar de Isidro, la bibliotecaria del lugar donde vivo, Cabanillas del Campo, que se asomara a la emisora. Ella nos habló de algunos proyectos que tiene entre manos la biblioteca (como el concurso literario o El Andariego) y también nos recomendó dos libros estupendos:
- Shaun Tan, Emigrantes, en Bárbara Fiore editora. Ficha en la editorial – Nota en la web
- John Yeoman y Quentin Blake, Las lavanderas locas, Océano Travesía. Ficha en la editorial – Nota en el blog
LA CUENTISTA
El lunes además tuvimos la fortuna de poder contar con una estupenda narradora: Martha Escudero, cuentista mexicana que lleva muchos años viviendo en Barcelona. Ella, además de contar, está detrás de dos espacios privados en los que se cuentan cuentos, uno de ellos, el Harlem Jazz Club y sus Contes i cuentos, este año celebra 20 años de cuentos para adultos; y el otro, Dit i dit (en el que también está involucrado Arnau Vilardebò) es una experiencia atípica en ámbitos de narración. Escuchad el audio, os va a interesar.
Y aquí tenéis el audio del programa. Que lo disfrutéis.
Feliz semana de cuento
martes, 11 de octubre de 2016
De La siesta de los Enormes
La querida Dorleta Kortazar escribió esta nota de lectura de La siesta de los Enormes. La nota se publicó en el n.º 77 de la revista Puntua (del 7/10/2016), y está en euskera, así que ha tenido a bien hacer esta rapidísima traducción al castellano.
UN CUENTO GRANDE PARA GRANDE
Me disculparéis, pero no he podido evitar traer hasta este rincón mi libro favorito. En él se cuenta la historia de Los Enormes, una familia que va a pasar el día a la playa. Tras pasar toda la mañana saltando las olas, llega la hora de la comida y la siesta, pero ¡oh!, Padre no ha traído el “Libro de Cuentos para Enormes que duermen la siesta en la playa”, y sin cuento, no hay siesta. Así que Padre inventa una historia por cada pregunta que le hacen: ¿por qué las nubes tienen formas?, ¿por qué hay olas en el mar?, ¿por qué los peces son de colores?, ¿quién cura a los animales del mar? ¿por qué la arena de la playa esconde tantos castillos, montañas y figuras misteriosas? Y así, el escritor y narrador Pep Bruno va introduciendo cinco cuentos dentro de la historia principal, hilando un cuento con otro de forma magistral.
Sitúa los personajes, todos Gigantes, en una isla que está en medio del mar: el Gigante Marino que tiene una máquina para hacer olas; el Gigante Ronquido que ha perdido el sueño; La Giganta Mercromina, que es incapaz de curarse a sí misma; el Gigante Arenisca que va recogiendo arena de todo el mundo; y la vieja Giganta Fumarola.
Es un libro exquisito,dulce, que nos habla de la amistad, del placer, de la imaginación, de compartir, de los sueños, del descanso. Las palabras de Pep nos recuerdan esos días de playa en familia. Y sobre todo las bellísimas y diferentes ilustraciones de Natalie Pudalov, llenas de color y pequeños detalles nos acercan el mismo mar, sus criaturas, el color, la magia… la magia del mar en nuestras manos.
Porque los pequeños momentos son enormes… o decidme, ¿acaso hay algo más delicioso que tumbarse en la playa y que alguien te susurre un cuento?
UN CUENTO GRANDE PARA GRANDE
Me disculparéis, pero no he podido evitar traer hasta este rincón mi libro favorito. En él se cuenta la historia de Los Enormes, una familia que va a pasar el día a la playa. Tras pasar toda la mañana saltando las olas, llega la hora de la comida y la siesta, pero ¡oh!, Padre no ha traído el “Libro de Cuentos para Enormes que duermen la siesta en la playa”, y sin cuento, no hay siesta. Así que Padre inventa una historia por cada pregunta que le hacen: ¿por qué las nubes tienen formas?, ¿por qué hay olas en el mar?, ¿por qué los peces son de colores?, ¿quién cura a los animales del mar? ¿por qué la arena de la playa esconde tantos castillos, montañas y figuras misteriosas? Y así, el escritor y narrador Pep Bruno va introduciendo cinco cuentos dentro de la historia principal, hilando un cuento con otro de forma magistral.
Sitúa los personajes, todos Gigantes, en una isla que está en medio del mar: el Gigante Marino que tiene una máquina para hacer olas; el Gigante Ronquido que ha perdido el sueño; La Giganta Mercromina, que es incapaz de curarse a sí misma; el Gigante Arenisca que va recogiendo arena de todo el mundo; y la vieja Giganta Fumarola.
Es un libro exquisito,dulce, que nos habla de la amistad, del placer, de la imaginación, de compartir, de los sueños, del descanso. Las palabras de Pep nos recuerdan esos días de playa en familia. Y sobre todo las bellísimas y diferentes ilustraciones de Natalie Pudalov, llenas de color y pequeños detalles nos acercan el mismo mar, sus criaturas, el color, la magia… la magia del mar en nuestras manos.
Porque los pequeños momentos son enormes… o decidme, ¿acaso hay algo más delicioso que tumbarse en la playa y que alguien te susurre un cuento?
lunes, 10 de octubre de 2016
Curso en Cantabria
Hoy y mañana estoy en Santander impartiendo un curso para profesorado y bibliotecarias. Tenéis aquí toda la información. Está organizado por la Biblioteca Regional en colaboración con el CEP de Santander.
Qué alegría volver a Santander.
Allí nos vemos
Qué alegría volver a Santander.
Allí nos vemos
domingo, 9 de octubre de 2016
Entrevista en Bibliotecas Abiertas
El pasado viernes se publicó en Bibliotecas Abiertas la entrevista que me hizo Alfonso Massó Cobos, en ella hablo sobre mi propia trayectoria, narración oral, cultura... ah, incluye hasta cuatro cuentitos. Podéis leerla completa aquí.
Saludos
foto de Yohana Agudo
Saludos
viernes, 7 de octubre de 2016
Antología popular obscena
Acabo de leer (en un suspiro) la Antología popular obscena recogida por Amelia Díe y Jos Martín con prólogo de J. M. Caballero Bonald, ilustraciones de Aznar y publicada por Ediciones de La Torre (en 1978).
El libro recoge textos, retahílas, poemitas y cantares procaces que se solían decir, contar, cantar, jugar... en los años de Dictadura (como siempre, una vía de escape a la presión social). El libro contiene dos bloques: uno de textos de la infancia y la adolescencia y otro de textos de los estudiantes y la milicia.
Inevitablemente ha sido un viaje a mi infancia pues muchos de estos dichos, cantares... los cantábamos nosotros cuando jugábamos en la calle o en el patio de la escuela. De otros muchos sabía apenas un par de versos (o los desconocía por completo), así que ha sido un viaje del que vuelvo con la mochila llena.
Como toda antología de textos procaces será difícil dar con alguno políticamente correcto (qué alegría). Dicho esto me rechina mucho la mirada sobre la mujer y el lugar que ocupa en la mayoría de esos cantares, pero igual que me rechina me alegra el cambio que en ese sentido se está produciendo desde hace unos cuantos años (en general, pero también en los textos de tradición) y sospecho que si buscáramos hoy muchas de esas poesías o se han readaptado o habrán dejado de cantarse: es el sino de la tradición oral (más que el sino de los tiempos), conservarse como está y, al mismo tiempo, adaptarse a los nuevos contextos.
He encontrado materiales interesantes y sugerentes para incorporar al repertorio pero, sobre todo, me he dado un paseo por mi infancia. Un paseo alegre y siempre feliz.
Saludos
El libro recoge textos, retahílas, poemitas y cantares procaces que se solían decir, contar, cantar, jugar... en los años de Dictadura (como siempre, una vía de escape a la presión social). El libro contiene dos bloques: uno de textos de la infancia y la adolescencia y otro de textos de los estudiantes y la milicia.
Inevitablemente ha sido un viaje a mi infancia pues muchos de estos dichos, cantares... los cantábamos nosotros cuando jugábamos en la calle o en el patio de la escuela. De otros muchos sabía apenas un par de versos (o los desconocía por completo), así que ha sido un viaje del que vuelvo con la mochila llena.
Como toda antología de textos procaces será difícil dar con alguno políticamente correcto (qué alegría). Dicho esto me rechina mucho la mirada sobre la mujer y el lugar que ocupa en la mayoría de esos cantares, pero igual que me rechina me alegra el cambio que en ese sentido se está produciendo desde hace unos cuantos años (en general, pero también en los textos de tradición) y sospecho que si buscáramos hoy muchas de esas poesías o se han readaptado o habrán dejado de cantarse: es el sino de la tradición oral (más que el sino de los tiempos), conservarse como está y, al mismo tiempo, adaptarse a los nuevos contextos.
He encontrado materiales interesantes y sugerentes para incorporar al repertorio pero, sobre todo, me he dado un paseo por mi infancia. Un paseo alegre y siempre feliz.
Saludos
jueves, 6 de octubre de 2016
De gymkanas literarias en Radio 5
Reportaje de Antia André para el programa "¿Qué hay de lo mío" de Radio Nacional de España, Radio 5, en el que Nines (bibliotecaria de Yunquera de Henares) y yo hablamos de las gymkanas literarias.
Aquí podéis ver las gymkanas literarias que tengo colgadas en mi web.
Y aquí tenéis acceso a los podcast del programa de Radio 5 "¿Qué hay de lo mío?".
Saludos
Aquí podéis ver las gymkanas literarias que tengo colgadas en mi web.
Y aquí tenéis acceso a los podcast del programa de Radio 5 "¿Qué hay de lo mío?".
Saludos
miércoles, 5 de octubre de 2016
Jornadas sobre Oralidad y lectura
Hoy comienzan en Sevilla las V Jornadas Provinciales de Lectura y Bibliotecas Escolares, y esta edición tiene como tema "Oralidad y Lectura", las organiza el Centro del Profesorado de Sevilla y tengo la suerte de participar en el programa con una conferencia denominada "Veinte razones de cuento" (contado, obviamente). Seguramente también me dé tiempo para contar un cuentecito o dos.
Tenéis toda la información aquí. Y, si andáis cerca, por allí nos vemos.
Saludos
Tenéis toda la información aquí. Y, si andáis cerca, por allí nos vemos.
Saludos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





