domingo, 13 de diciembre de 2020

Morfología del cuento

En estos días leí Morfología del cuento, el estudio de referencia del cuento maravilloso que hizo Vladimir Propp y que fue publicado en 1928 (aunque no llegaría a occidente hasta que no se tradujo al inglés pasado 1950). Mi ejemplar está traducido por F. Díez del Corral y publicado por Akal. Este libro tiene, además de la Morfología del cuento propiamente dicha, dos extensos apéndices: "Las transformaciones de los cuentos maravilloso" (también de Propp) y "El estudio estructural y tipológico del cuento" (de Evguéni Mélétinski).

Este libro, como es sabido, revolucionó el estudio y el conocimiento de los cuentos maravillosos (o míticos, tal como propone Propp), pues fue capaz de encontrar los elementos que definían a dichos cuentos y que eran comunes a todos ellos.

Propp comienza comentando el grueso de los estudios que se habían escrito y publicado hasta ese momento, especialmente la propuesta de Aanti Aarne del catálogo tipológico del cuento folklórico a partir de los temas y motivos de los cuentos, analizando los problemas y errores que planteaba dicha propuesta. Posteriormente, y partiendo del estudio y análisis de cien cuentos maravillosos de la colección recogida por Afanásiev, llega a unas sorprendentes y determinantes conclusiones. 

El estudio del cuento maravilloso se puede realizar desde la propia estructura del mismo, dicha estructura se articula a partir de las acciones de los personajes, que son constantes y reiteradas en todos los cuentos. Este análisis incluye dos modelos estructurales:

  • Uno basado en la sucesión temporal de las acciones: hay un total de 31 funciones (acciones de los personajes) que se dan siempre en el mismo orden, no tienen por qué darse todas ellas en todos los cuentos, pero las que se dan siguen siempre un mismo orden de acción. Las funciones son: alejamiento, prohibición y transgresión, interrogación e información engaño y complejidad... y así hasta 31. 
  • Y otro basado en los personajes. Los personajes cumplen siete tipos de roles dentro del cuento (estos sí los voy a enumerar): el agresor (el malvado), el donante, el auxiliar, el mandatario (el ordenante), el héroe, el falso héroe y la princesa (o su padre). Cada uno de estos personajes posee su esfera de acción y una o varias funciones.

Y más adelante, cuando analiza el cuento como conjunto, Propp desarrolla cinco categorías de elementos que sirven para unir las partes de la estructura del cuento:

  • La primera son las funciones de los personajes (que es el grueso del estudio y que he comentado más arriba). Y las otras cuatro categorías son:
  • Los elementos de conexión
  • Las motivaciones
  • Las formas de aparición en escena de los personajes
  • Y los elementos o accesorios atributivos
Estas últimas cuatro categorías son fundamentales para afianzar la verosimilitud del cuento, por ejemplo: qué motiva a un personaje a tomar una decisión u otra y, por lo tanto, a hacer una acción u otra.
Siempre hablamos del cuento como una sucesión de acciones, pero nunca antes me pareció verlo tan claro como ahora tras la lectura de este libro. Es más, cuando más adelante Propp vuelve y retoma el asunto de los temas y los motivos dice: "Todo el contenido de un cuento puede enunciarse con cortas frases semejantes a estas: los padres se van al bosque, prohíben a los niños que salgan fuera, el dragón rapta a una joven, etc. Todos los predicados reflejan la estructura del cuento, todos los sujetos, los complementos y las demás partes del discurso definen el tema. Dicho con otras palabras, la misma composición puede constituir la base de temas diferentes."  (p. 152)
Hay también, a lo largo del estudio, referencias a otras muchas cuestiones como: la fractalidad y yuxtaposición de los cuentos, la variación de los cuentos, el papel del cuentista, etc. 
En fin, como os podéis imaginar el libro ha sido una lectura gozosa desde la primera a la última página.

Los otros dos ensayos al final del libro también son interesantes.
El primero, el firmado por Propp, anticipa parte del estudio que luego publicaría en un grueso libro: Las raíces históricas del cuento (ya lo tengo en mi mesa de trabajo, mi edición está traducida por José Martín Arancibia y publicada por la editorial Fundamentos).


Y en el segundo ensayo Mélétinski hace un recorrido sobre la repercusión que el la Morfología del cuento ha tenido en el estudio del cuento tradicional y en otras disciplinas, prestando especial atención a la polémica con Levi-Strauss y al análisis de Greimas.

Creo que este libro es fundamental para quienes trabajamos con cuentos contados, especialmente para quienes contamos cuentos maravillosos de la tradición oral. Pero igualmente creo que no anula sino que complementa el valioso trabajo de Aarne, Thompson y Uther con su estudio de temas y motivos de los cuentos a partir de los cuales se articula el catálogo tipológico del cuento folclórico que, para nosotros, es también un recurso impagable a la hora de trabajar con cuentos tradicionales.
Como os podéis imaginar es una lectura que he disfrutado mucho y que recomiendo encarecidamente a quien trabaje con los cuentos contados, especialmente con los de tradición oral.
Saludos

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