Isabel, bibliotecaria de las municipales de Salamanca y amiga, me pidió que escribiera un artículo para el Boletín de la Red de Bibliotecas. No sé si conocéis a Isabel, ella y sus compañeras son un equipo de entusiastas lectoras, defensoras de lo público y militantes de la palabra y la reflexión. Es todo un honor colaborar con ellas en cualquier proyecto.
Así las cosas, tras el encargo, me puse a pensar (es lo que más tiempo me ocupa a la hora de escribir, pensar) y después de un par de semanas dándole vueltas al magín decidí que, de una vez por todas, iba a desvelar por qué leo, a explicar a las claras (y a las veras) por qué ocupo tanto tiempo de mi vida entre libros, palabras, ficciones y sueños.
Y me he atrevido. Lo he hecho. Lo he confesado.
Leo porque soy un militante de la Resistencia.
Leo porque vivo en continua Rebeldía.
Leo para alimentar la Revolución.
Y si no me creéis, aquí podéis leer el artículo en el que lo digo y lo explico y lo dejo por escrito.
Saludos.
miércoles, 11 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Los Enormes en SOL
El Boletín nº21 de SOL-e (la web de Servicio de Orientación a la Lectura auspiciada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez) incluye una hermosa reseña de La siesta de los Enormes. Es una grandísima alegría ser recomendado por profesionales que saben tanto de la lectura.
La reseña se encuentra en la página 12 del Boletín que podéis ver aquí.
Saludos
La reseña se encuentra en la página 12 del Boletín que podéis ver aquí.
Saludos
Entrevista en "Al Día" de Radio Arucas
Acabo de encontrar en ivoox otra entrevista (de 5 minutos) que me hicieron el pasado noviembre en Radio Arucas con motivo de mi visita al municipio para contar a niños y niñas de Educación Infantil. La sesión fue en la biblioteca (maravillosa) de Arucas, un lugar habituado a los cuentos contados y en el que he tenido el placer de contar en varias ocasiones.
Ese mismo día hice esta foto del drago de la biblioteca de que podéis ver aquí (¿es o no es preciosa la biblioteca?). También ese día perdí un fular que he recuperado hace dos días... pero eso es otra historia.
Saludos
Ese mismo día hice esta foto del drago de la biblioteca de que podéis ver aquí (¿es o no es preciosa la biblioteca?). También ese día perdí un fular que he recuperado hace dos días... pero eso es otra historia.
Saludos
AmaliaLu contando una de sus nanas negras
El próximo libro que publicaremos en Palabras del Candil será Vean ve, mis nanas negras, de AmaliaLu Posso Figueroa, un libro con unos cuentos extraordinarios. Y para que veáis qué chulos son los cuentos aquí os dejo un vídeo (editado por Orson Díaz) en el que podéis ver a AmaliaLu contando el cuento de "Limbania Pretel que tenía el ritmo en el susuné".
¡Que lo disfrutéis!
¡Que lo disfrutéis!
Saludos
lunes, 9 de enero de 2012
Una conversación en Radio Meseta
Hoy en la SER, libros que no he comprado
Es lunes, toca hablar de libros en la radio. Sé que me propuse un hilo conductor para cada intervención y el de hoy tal vez sea algo flojo... libros que no he comprado parece otra forma de decir libros que me han regalado, y más en estas fechas. Pues no, no es exactamente así. Se trata de dos libros que me han prestado (puedes ver aquí cómo y quién) y uno que me ha regalado José, el librero de La Ballena de los Cuentos (pero no por ser navidad ni nada de eso, sencillamente porque se topó con esta lectura hermosa y pensó que me gustaría). Son además tres lecturas muy recientes que están comentadas en el blog en este último mes, así que me limito a dejar los enlaces directos para que podáis informaros con más detalle de cada uno.
Aquí van los títulos:
Aquí van los títulos:
Los tres novelas son, en verdad, estupendas: la primera trepidante y bestial; la segunda literatura con mayúsculas; y la tercera una pequeña gran obra de arte, delicada y hermosísima. Totalmente recomendables las tres.
Un saludo y felices lecturas.
domingo, 8 de enero de 2012
Un artículo de Gustavo Martín Garzo
Quienes leemos a Gustavo Martín Garzo (e incluso tenemos la suerte de conocerlo y de haber asistido a varias charlas y conferencias suyas) sabemos que es un militante del cuento, de la palabra y la imaginación. Leer artículos suyos que merodean alrededor del cuento o que se adentran en el bosque de sus imágenes, símbolos y palabras, es siempre un placer y una lección.
Si no me creéis podéis comprobarlo vosotros mismos con este artículo que ha publicado hoy en El País: Una casa de palabras.
Maravilloso.
Saludos
Si no me creéis podéis comprobarlo vosotros mismos con este artículo que ha publicado hoy en El País: Una casa de palabras.
Maravilloso.
Saludos
sábado, 7 de enero de 2012
La Cripta de los Capuchinos
Acabo de terminar de leer La Cripta de los Capuchinos, una novela de Joseph Roth traducida por Jesús Pardo y publicada por Acantilado (col. Narrativa, nº 26). Este libro es uno más de los Libros de Resistencia que me envió Mariona desde Tamarite de Litera.
De este autor he leído no hace mucho un libro que me gustó: La leyenda del Santo Bebedor, un cuento hermoso que también os recomiendo.
La Cripta de los Capuchinos nos cuenta, a través de la vida de Francisco Fernando Trotta, el protagonista, los años previos a la primera Guerra Mundial, los años de guerra y los de posguerra, mostrándonos el declive de una sociedad y un modo de vida, o más bien, mostrándonos la desaparición de un mundo. El título es metáfora clara de lo que el libro cuenta (y no doy más pistas).
La historia está contada de manera magistral por este autor sabio y delicado. Tiene un ritmo aparentemente demorado pero que avanza implacable (como las olas que pacientemente socavan las piedras de los acantilados); además la narración está sostenida firmemente por una retahíla de personajes diversos, todos ellos interesantes y muy bien delineados; y por último, el estilo, la forma como está escrita, es preciosista, sutil, lleno de poesía y hallazgos, que no interrumpe para nada la narración de la historia.
Para entender esto que quiero decir de un estilo sutil (y sugerente, muchas veces deslumbrante), valga un ejemplo al azar tomado de la página 94: "Mi suegro vestía un traje oscuro y llevaba las manos, más que enguantadas, armadas de guantes".
Tiene además este libro un par de momentos en los que se cuentan cuentos e historias, los dos en contextos similares: viajando; el cuento como un recurso para hacer el tiempo más corto, para acercar a las personas, para rellenar el tiempo.
Vaya aquí un ejemplo:
"El camino de la estación a la ciudad era muy largo, y Manes Reisiger tuvo mucho tiempo para contarme todas las historias que le vino en gana." (p. 49).
En suma, un libro delicioso cuya lectura os recomiendo.
Saludos
De este autor he leído no hace mucho un libro que me gustó: La leyenda del Santo Bebedor, un cuento hermoso que también os recomiendo.
La Cripta de los Capuchinos nos cuenta, a través de la vida de Francisco Fernando Trotta, el protagonista, los años previos a la primera Guerra Mundial, los años de guerra y los de posguerra, mostrándonos el declive de una sociedad y un modo de vida, o más bien, mostrándonos la desaparición de un mundo. El título es metáfora clara de lo que el libro cuenta (y no doy más pistas).
La historia está contada de manera magistral por este autor sabio y delicado. Tiene un ritmo aparentemente demorado pero que avanza implacable (como las olas que pacientemente socavan las piedras de los acantilados); además la narración está sostenida firmemente por una retahíla de personajes diversos, todos ellos interesantes y muy bien delineados; y por último, el estilo, la forma como está escrita, es preciosista, sutil, lleno de poesía y hallazgos, que no interrumpe para nada la narración de la historia.
Para entender esto que quiero decir de un estilo sutil (y sugerente, muchas veces deslumbrante), valga un ejemplo al azar tomado de la página 94: "Mi suegro vestía un traje oscuro y llevaba las manos, más que enguantadas, armadas de guantes".
Tiene además este libro un par de momentos en los que se cuentan cuentos e historias, los dos en contextos similares: viajando; el cuento como un recurso para hacer el tiempo más corto, para acercar a las personas, para rellenar el tiempo.
Vaya aquí un ejemplo:
"El camino de la estación a la ciudad era muy largo, y Manes Reisiger tuvo mucho tiempo para contarme todas las historias que le vino en gana." (p. 49).
En suma, un libro delicioso cuya lectura os recomiendo.
Saludos
martes, 3 de enero de 2012
Plantando árboles
Hoy nos hemos escapado toda la familia al campo para plantar árboles. Hace exactamente dos navidades que cogimos 200 bellotas de un alcornoque estupendo de la zona. Aquellas bellotas pasaron su primer año plantadas en semilleros en casa de Juani y Raúl, dos buenos amigos que saben mucho de plantas (y naturaleza en general). Más tarde, la pasada semana santa, las volvimos a traer al pueblo (ya plantitas) y Mariaje las fue trasplantando a macetas (y cajas de tetrabrik) que ha ido mimando mi suegro a lo largo de estos meses.
Hoy, por fin, hemos llevado al monte los más de 100 arbolitos que han salido adelante, y los hemos plantado. El día ha sido ideal: había llovido y la tierra estaba húmeda, por lo tanto se dejaba cavar con facilidad, pero es que además ha hecho un sol espléndido.
Si no me creéis podéis ver estas fotos:
El día ha sido, en verdad, estupendo.
Aquí puedes ver uno de los pequeños alcornoques que hemos plantado.
Este es un tesorillo que se ha encontrado mi hijo pequeño, una camisa de serpiente.
Mi hijo me pide que haga la foto con algo más de detalle...
El día era tan bueno que ¡hasta hemos podido coger algunos espárragos!
En fin, foto de rigor para dejar constancia: aquí estoy con dos arbolitos justo antes de plantarlos.
Saludos
Hoy, por fin, hemos llevado al monte los más de 100 arbolitos que han salido adelante, y los hemos plantado. El día ha sido ideal: había llovido y la tierra estaba húmeda, por lo tanto se dejaba cavar con facilidad, pero es que además ha hecho un sol espléndido.
Si no me creéis podéis ver estas fotos:
El día ha sido, en verdad, estupendo.
Este es un tesorillo que se ha encontrado mi hijo pequeño, una camisa de serpiente.
El día era tan bueno que ¡hasta hemos podido coger algunos espárragos!
En fin, foto de rigor para dejar constancia: aquí estoy con dos arbolitos justo antes de plantarlos.
Saludos
lunes, 2 de enero de 2012
La fórmula preferida del profesor
El otro día estaba en La ballena de los cuentos, una de mis librerías de cabecera, comprando libros para regalar en estas fiestas, cuando José, el librero, se acercó con un libro en la mano y, tras una breve conversación, me lo regaló. Me contaba José que acababa de leerse el libro y que le había gustado mucho y que este libro le había llevado a otros títulos de esta autora y que también le habían gustado; y me decía que al terminar el libro pensó que podía regalármelo, que cada vez le costaba más encontrar libros para recomendarme pero que en esta ocasión lo tuvo tan claro que directamente quiso regalármelo. Así fue como me convertí en el regalador regalado, en el-que-compra-libros-para-regalar y sale de la librería con un libro regalado en las manos. Toda una sorpresa.
Así ha sido como ha llegado a mis manos La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa, traducido por Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer, y publicado por la editorial Funambulista.
El libro nos cuenta la historia de una asistenta (madre soltera) que comienza a trabajar en la casa de un matemático que sufrió un accidente de tráfico y tiene una memoria reciente de sólo los últimos ochenta minutos vividos. La relación que se establece entre el profesor y la asistenta y su hijo, compleja (por la enfermedad del profesor) y llena de ternura (especialmente entre el matemático y el niño), así como la presencia de las matemáticas a lo largo de toda la novela (de una manera natural y delicada), van trenzando una historia preciosa, intensa, muy bella. Sucede además que la presencia de las matemáticas no interrumpe para nada el ritmo de la narración de la historia (como sí ocurre con otros libros que he leído), es más, suma a sus posibles significados, pues en no pocas ocasiones está cargado de sentido metafórico, cuando no forma parte inextricable de la trama como sucede, por ejemplo, cuando aparece la fórmula preferida del profesor que da título al libro.
Uno de los mayores logros del libro es el personaje del profesor: delicado, sensible, lleno de ternura y, acaso, salvado por las matemáticas. La forma en la que este profesor (aparentemente huraño) se relaciona con el mundo (un mundo que no comprende a causa del accidente y su consecuente problema de memoria) es a través de las matemáticas (en este sentido, un momento memorable del libro es el partido de béisbol), y es también gracias a las matemáticas que la relación entre el profesor, la asistenta y el niño encuentra cauces para desarrollarse y afianzarse.
Este es un libro de una belleza extraordinaria, lleno de ternura y delicadeza. Una lectura maravillosa, feliz. Completamente recomendable.
Saludos
Así ha sido como ha llegado a mis manos La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa, traducido por Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer, y publicado por la editorial Funambulista.
El libro nos cuenta la historia de una asistenta (madre soltera) que comienza a trabajar en la casa de un matemático que sufrió un accidente de tráfico y tiene una memoria reciente de sólo los últimos ochenta minutos vividos. La relación que se establece entre el profesor y la asistenta y su hijo, compleja (por la enfermedad del profesor) y llena de ternura (especialmente entre el matemático y el niño), así como la presencia de las matemáticas a lo largo de toda la novela (de una manera natural y delicada), van trenzando una historia preciosa, intensa, muy bella. Sucede además que la presencia de las matemáticas no interrumpe para nada el ritmo de la narración de la historia (como sí ocurre con otros libros que he leído), es más, suma a sus posibles significados, pues en no pocas ocasiones está cargado de sentido metafórico, cuando no forma parte inextricable de la trama como sucede, por ejemplo, cuando aparece la fórmula preferida del profesor que da título al libro.
Uno de los mayores logros del libro es el personaje del profesor: delicado, sensible, lleno de ternura y, acaso, salvado por las matemáticas. La forma en la que este profesor (aparentemente huraño) se relaciona con el mundo (un mundo que no comprende a causa del accidente y su consecuente problema de memoria) es a través de las matemáticas (en este sentido, un momento memorable del libro es el partido de béisbol), y es también gracias a las matemáticas que la relación entre el profesor, la asistenta y el niño encuentra cauces para desarrollarse y afianzarse.
Este es un libro de una belleza extraordinaria, lleno de ternura y delicadeza. Una lectura maravillosa, feliz. Completamente recomendable.
Saludos
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