viernes, 21 de marzo de 2014

La zapatilla roja

Acabo de terminar de releer un extraordinario libro álbum titulado La zapatilla roja escrito por Karin GruB e ilustrado por Tobias Krejtschi, traducido por L. Rodríguez López y publicado por la editorial Lóguez.


Se topa uno a veces con libros como éste que te miran directo a los ojos y te muestran la cara de los días en muchos lugares del mundo: días tiznados de tonos grises y negros en los que vemos una zapatilla roja como sangre vertida (o como recuerdo de otro mundo donde un niño juega al baloncesto). Días en los que el color apenas llega de lo imaginado porque la realidad, brutal, bestial, deshumanizada, llena de sombras los minutos.
El trabajo de un periodista que ha de cubrir una noticia terrible sirve de excusa a los autores de este libro álbum para mostrarnos el contraste tremendo de los distintos mundos que habitan este mundo: y sobre todo para mostrar las distintas vidas de los niños (inocentes ante el orden de las cosas) de estos días.
Poner delante de nosotros esta situación es una invitación a las preguntas. Quizás no tenemos respuestas porque somos adultos y ya estamos rendidos (impactante el inicio y el final, idéntico, en las guardas) y nos limitamos a fumar y dejar pasar los días intentando que no nos toquen. Pero tal vez el poder de la imaginación, el poder de los niños (y su futuro aún intocado) sea suficiente para dar color a este mundo incomprensiblemente injusto. ¿Cómo nos recordarán las futuras generaciones?, acaso cómo un tiempo en el que había conocimientos y recursos suficientes para que todos los habitantes del planeta viviéramos mejor y, sin embargo, donde proliferaban las injusticias y el dolor.
Un libro que no deja de llamar a otros libros (imposible no pensar en Rosa Blanca, del maestro Roberto Inocenti, también en Lóguez; o en El principio de la admirada y querida Paula Carballeira, en Kalandraka) o a otras películas (enseguida entenderán por qué uno piensa en La lista de Schlinder, especialmente en una escena con una niña y su abrigo rojo). Y también un libro que cuenta mucho en lo que no muestra, en lo que calla: como en las tragedias clásicas donde lo violento y descarnado no se veía, así ocurre con la visión de esa zapatilla huérfana, de ese silencio cubierto por una manta.
Emociona este libro descarnado. Golpea fuerte. Invita a no quedarse quieto en el sillón.
Una lectura totalmente recomendable. Un libro álbum valiente, necesario. Inolvidable.
Saludos

2 comentarios:

  1. Acabo de leerlo. Saldrá como novedad en la biblioteca de Cambrils en septiembre. Me encanta el juego de las ilustraciones un mundo en blanco y negro que se desmarca únicamente en el color de las zapatillas rojas. Genial metáfora de los pensamientos y sentimientos que explicas.

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    1. Es un libro poderoso, desde luego. Me alegra que te haya gustado. Un fuerte abrazo Rosana :-))

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