En estos días acabo de terminar de leer El asesinato de la profesora de lengua, de Jordi Sierra i Fabra, con algunas ilustraciones de Pablo Núñez. Está publicado por Anaya en su colección El duende verde.
El libro nos cuenta la historia de una profesora de lengua que, harta de que sus alumnos no aprovechen las clases, decide amenazarles con cometer un asesinato si no consiguen superar unas pruebas (lingüísticas) antes de un plazo.
Es una lectura entretenida que puede ser un buen acercamiento a la ludolingüística, juegos lingüísticos que pretenden acercarse a la escritura y la lectura de una manera más relajada, más lúdica, bien entretenida. Yo utilizo estrategias de este tipo cuando tengo que dar talleres de escritura y sé de buena tinta que funcionan.
Como os decía el libro se lee muy bien, con gusto, y a mi hijo Miguel, por ejemplo, le resultó bastante enganchoso (mira en su blog) y lo pasó muy bien leyéndolo. Yo pienso que flojea un poco en la tensión de la historia, resulta poco verosímil la idea central que es el motor de toda la acción: esa amenaza de asesinato que no implica actuación policial y ante la que los alumnos no parecen sentirse especialmente señalados. Ah, sin embargo el desánimo de la profesora resulta muy verosímil, eso sí.
Por lo demás todo el puzzle encaja a la perfección y los juegos de palabras son muy entretenidos. Los tres protagonistas avanzan en el laberinto lingüístico con los comodines del teléfono y, os aseguro, nosotros con ellos. El libro es una invitación a jugar casi desde los primeros capítulos. Y acabarás jugando.
Una lectura divertida para leer solo o en compañía.
Saludos
domingo, 29 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
Me llamo Suleimán
Hace unos días que recomendé en SER Guadalajara este maravilloso libro de Antonio Lozano titulado Me llamo Suleimán y publicado por la editorial Anaya. De Antonio diré, antes de empezar, que es un escritor que me gusta y, sobre todo, un amigo con cuya compañía disfruto siempre. De él tengo algún libro recomendado por el goliardo.
Me llamo Suleimán nos cuenta la historia de un niño de la cultura mandinga africana que emprende el viaje a Europa como manera de escapar de la miseria y el hambre. La novela nos cuenta ese viaje, las dificultades y penalidades, los amigos caídos en la dura travesía, la llegada a las vallas de Melilla, la captura y el momento en el que son abandonados en el desierto... y a pesar de todas estas penalidades, el segundo intento, en esta ocasión a través del mar, en busca de una vida mejor para él y los suyos.
Este es uno de esos libros que te mira a los ojos y te cuenta sin tapujos, una lectura poderosa que te lleva de la mano al corazón de África y te acompaña en un largo y duro viaje a través de sus páginas. Lo más interesante que ofrece esta novela, desde mi punto de vista, es la posibilidad de ver la multiplicidad de matices y detalles que empujan a personas (que no quieren irse) a marcharse de sus casas y sus familias tratando de mejorar la vida de los suyos. Igualmente se pueden observar las diferentes caras de Europa, la de quienes repelen los asaltos a las vallas, la de quienes acogen a los recién llegados, la de quienes ayudan y acompañan a los menores, la de quienes expulsan a los adultos... Pero también nuestras caras, las de quienes habitans esta tierra y en muchos casos, tienen miedo, o se sienten desbordados por una situación que no comprenden, o son, sencillamente, racistas; y las caras de quienes no los son y buscan convivir de la mejor manera posible.
Tiene algunas citas sobre contar, aquí os las dejo:
"Podría pasar horas contándote esta historia [de su familia] porque, tal como se la escuché a los griots decenas y decenas de veces, te la podría repetir." p. 10
"Comíamos poco, es cierto, pero cuánto disfrutábamos corriendo por las calles polvorientas de Bandiágara, siendo los campeones del mundo de fútbol con pelota de trapo, escuchando al anciano bajo el árbol de la palabra o, sobre todas las cosas, escuchando al griot en el claro de luna." p. 11
"Ella también contó su historia, casi todos lo hacían, porque había que llenar las largas horas del viaje, y también porque todos querían explicar por qué se encontraban ahí en ese momento, como si necesitaran convencerse de que habían tomado la decisión correcta." p. 141
"También hablábamos de nuestras familias, de nuestros países, de fútbol, o contábamos las historias que cada uno lleva dentro, como un equipaje del que no se separa nunca, las historias que alguna vez escuchamos a los griots." p. 195
Un libro sencillo (todo viaje aparentemente lo es) pero con unas raíces muy hondas, un sustrato profundo que alimenta al lector y le da para rumiar durante mucho, mucho tiempo.
Una lectura gozosa, intensa y feliz. Necesaria y totalmente recomendable.
Saludos
Me llamo Suleimán nos cuenta la historia de un niño de la cultura mandinga africana que emprende el viaje a Europa como manera de escapar de la miseria y el hambre. La novela nos cuenta ese viaje, las dificultades y penalidades, los amigos caídos en la dura travesía, la llegada a las vallas de Melilla, la captura y el momento en el que son abandonados en el desierto... y a pesar de todas estas penalidades, el segundo intento, en esta ocasión a través del mar, en busca de una vida mejor para él y los suyos.
Este es uno de esos libros que te mira a los ojos y te cuenta sin tapujos, una lectura poderosa que te lleva de la mano al corazón de África y te acompaña en un largo y duro viaje a través de sus páginas. Lo más interesante que ofrece esta novela, desde mi punto de vista, es la posibilidad de ver la multiplicidad de matices y detalles que empujan a personas (que no quieren irse) a marcharse de sus casas y sus familias tratando de mejorar la vida de los suyos. Igualmente se pueden observar las diferentes caras de Europa, la de quienes repelen los asaltos a las vallas, la de quienes acogen a los recién llegados, la de quienes ayudan y acompañan a los menores, la de quienes expulsan a los adultos... Pero también nuestras caras, las de quienes habitans esta tierra y en muchos casos, tienen miedo, o se sienten desbordados por una situación que no comprenden, o son, sencillamente, racistas; y las caras de quienes no los son y buscan convivir de la mejor manera posible.
Tiene algunas citas sobre contar, aquí os las dejo:
"Podría pasar horas contándote esta historia [de su familia] porque, tal como se la escuché a los griots decenas y decenas de veces, te la podría repetir." p. 10
"Comíamos poco, es cierto, pero cuánto disfrutábamos corriendo por las calles polvorientas de Bandiágara, siendo los campeones del mundo de fútbol con pelota de trapo, escuchando al anciano bajo el árbol de la palabra o, sobre todas las cosas, escuchando al griot en el claro de luna." p. 11
"Ella también contó su historia, casi todos lo hacían, porque había que llenar las largas horas del viaje, y también porque todos querían explicar por qué se encontraban ahí en ese momento, como si necesitaran convencerse de que habían tomado la decisión correcta." p. 141
"También hablábamos de nuestras familias, de nuestros países, de fútbol, o contábamos las historias que cada uno lleva dentro, como un equipaje del que no se separa nunca, las historias que alguna vez escuchamos a los griots." p. 195
Un libro sencillo (todo viaje aparentemente lo es) pero con unas raíces muy hondas, un sustrato profundo que alimenta al lector y le da para rumiar durante mucho, mucho tiempo.
Una lectura gozosa, intensa y feliz. Necesaria y totalmente recomendable.
Saludos
viernes, 27 de junio de 2014
Más madera
Esta semana he dedicado bastante tiempo a la lectura y recopilación de textos que reflexionan sobre este oficio mío tan particular: contar cuentos. El resultado de estas horas ha sido la publicación de una nueva Hoja volandera para cuentistas que ya está a vuestra disposición en la web.
Por otro lado sucede que el Boletín de AEDA de julio (el número vigésimo primero ya) lo he coordinado yo, así que en una misma semana me he visto enredado en dos documentos bien interesantes (creo) para alimentar con más madera las calderas del ámbito de la narración oral.
Aquí tenéis los resultados:
Por otro lado sucede que el Boletín de AEDA de julio (el número vigésimo primero ya) lo he coordinado yo, así que en una misma semana me he visto enredado en dos documentos bien interesantes (creo) para alimentar con más madera las calderas del ámbito de la narración oral.
Aquí tenéis los resultados:
Y por si esto fuera poco el lunes comienza la Escuela de verano de AEDA, una semana bien intensa y en muy buena compañía. No sé cómo tendré de atendido o desatendido este blog en estos días, espero que sabréis disculparme.
Saludos
jueves, 26 de junio de 2014
Artículo de Paco García Marquina
Hace ya un par de semanas que el admirado escritor y amigo Paco García Marquina publicó en La Tribuna de Castilla La Mancha, en su columna semanal "En verso libre", un artículo titulado "Érase una vez" que, por razones obvias, me ha gustado y emocionado mucho. Os animo a que lo leáis y entenderéis el porqué.
[Pinchando en la imagen se hace más grande y, por tanto, de lectura más cómoda]
Gracias Paco.
Alegrías de los cuentos y de los cuentos tuit.
Saludos
[Pinchando en la imagen se hace más grande y, por tanto, de lectura más cómoda]
Gracias Paco.
Alegrías de los cuentos y de los cuentos tuit.
Saludos
martes, 24 de junio de 2014
Para una vez que me abrazan
Hace un par de semanas que leí (devoré) una novelita estupenda titulada Para una vez que me abrazan, de Palbo Albo, cuentista y amigo (que se encuentra entre mis autores favoritos) y que ha publicado la editorial Algar. Recomendé este libro en la SER con la promesa de comentarlo con algo más de detalle en el blog: aquí saldo la deuda.
El libro nos cuenta la historia de Ulises, el rarito, y Eva, dos alumnos de secundaria que pierden el último barco que sale de la isla de Tabarcla a la que había ido de excursión la clase, por este motivo tendrán que pasar la noche allí esperando a que llegue el próximo barco a la mañana siguiente. Sin embargo en medio de la noche empiezan a suceder cosas extrañas y los dos jóvenes acaban convertidos en los protagonistas de una misteriosa aventura en la que viejas historias, emociones, temores y muchos otros elementos van a entrar en juego.
Esta es la primera novela juvenil escrita por Pablo y trae, para mí, varias noticias buenas. Para empezar es libro emocionante y divertido, y cuenta con una trama bien elaborada y resuelta. Para continuar consigue mantener la tensión narrativa y no te permite que te vayas a medias de un capítulo: no es lo mismo escribir un cuento de tres páginas o diez que una novela de ochenta o cien, a veces el salto entre géneros resulta complicado (lo digo por propia experiencia), pero Pablo ha salido más que bien parado de esta lid. Para terminar reconocemos la voz de Pablo: quien le haya escuchado contar o haya leído algunos de sus libros se encontrará aquí con él, con ese Pablo cuyos cuentos contados o escritos nos divierten y, sobre todo, nos emocionan. Sí, muchas buenas noticias trae este libro.
Ojalá sea el primero de muchos. Mientras tanto no paséis hambre de buena lectura este verano y llevad en vuestro equipaje títulos como el que hoy os recomiendo.
Saludos
El libro nos cuenta la historia de Ulises, el rarito, y Eva, dos alumnos de secundaria que pierden el último barco que sale de la isla de Tabarcla a la que había ido de excursión la clase, por este motivo tendrán que pasar la noche allí esperando a que llegue el próximo barco a la mañana siguiente. Sin embargo en medio de la noche empiezan a suceder cosas extrañas y los dos jóvenes acaban convertidos en los protagonistas de una misteriosa aventura en la que viejas historias, emociones, temores y muchos otros elementos van a entrar en juego.
Esta es la primera novela juvenil escrita por Pablo y trae, para mí, varias noticias buenas. Para empezar es libro emocionante y divertido, y cuenta con una trama bien elaborada y resuelta. Para continuar consigue mantener la tensión narrativa y no te permite que te vayas a medias de un capítulo: no es lo mismo escribir un cuento de tres páginas o diez que una novela de ochenta o cien, a veces el salto entre géneros resulta complicado (lo digo por propia experiencia), pero Pablo ha salido más que bien parado de esta lid. Para terminar reconocemos la voz de Pablo: quien le haya escuchado contar o haya leído algunos de sus libros se encontrará aquí con él, con ese Pablo cuyos cuentos contados o escritos nos divierten y, sobre todo, nos emocionan. Sí, muchas buenas noticias trae este libro.
Ojalá sea el primero de muchos. Mientras tanto no paséis hambre de buena lectura este verano y llevad en vuestro equipaje títulos como el que hoy os recomiendo.
Saludos
lunes, 23 de junio de 2014
Hoy en la SER
Es lunes y, como todos los lunes, pasé por SER Guadalajara para hablar de libros y cuentos. Hoy, a pesar de la faringitis que me tiene medio derrotado, me asomé por la emisora para recomendar algunos títulos y para despedirme hasta septiembre, no estaba Juan Solo (es muy sentido para esto de las despedidas) pero sí andaba por allí el amigo Dani Rodríguez. Y estos fueron los libros que traje.
En la editorial Corimbo han publicado un maravilloso libro álbum titulado La pequeña Ana, escrito e ilustrado por Komako Sakai. Nos cuenta la historia de una niña pequeña que se despierta en medio de la noche, insomne, y vive ese momento extraño en el que todos duermen y uno se encuentra con un mundo conocido pero, al mismo tiempo, extraño, en el que es libre de hacer lo que le apetezca. Es un libro álbum hermoso que nos hará recordar a alguno de esos momentos similares vividos en nuestra infancia y que los niños reconocerán como muy cercano. Me gusta además por los silencios de la narración, la verdad de la historia, la niña protagonista... Lo dicho, una delicia.
En Fondo de Cultura Económica (editorial FCE) han publicado Atrapados, de Oliver Jeffers. Se trata de un libro álbum divertido y con un punto surrealista muy jugosos que crece página a página. En algún momento te hace recordar a El gato en el árbol del amigo Pablo Albo pero esta historia sigue su propio recorrido. Un libro estupendo.
Para terminar llevé una novela de Antonio Lozano titulada Me llamo Suleimán y publicada por Anaya. Un libro intenso que te golpea fuerte y que te pone frente a la tragedia de la gente de África que huye de la miseria y trata de llegar a Europa en busca de trabajo para poder mejorar la vida de los suyos. Un libro del que escribiré aquí una nota más detallada.
Aquí os dejo el audio de mi paso por el programa.
Feliz verano lleno de lecturas gozosas.
Saludos
miércoles, 18 de junio de 2014
Árbol, Zapato y Violín
Como avancé hace unos días el amigo y poeta Antonio Rubio (uno de mis autores favoritos) ha publicado tres nuevos títulos en la editorial Kalandraka dentro de su colección "De la cuna a la luna", se trata de Violín, Zapato y Árbol. Los tres continúan en la misma línea que sus antecesores: el mismo autor y el mismo ilustrador (Óscar Villán), la misma propuesta estética (limpia, con tonos muy definidos), el mismo formato (cartoné, esquinas redondeadas, dimensiones similares), y también contienen propuestas diversas que tratan de escapar de la reiteración formal. Los tres además utilizan recursos muy del gusto de los más pequeños: ritmo, rima, elementos muy cercanos, onomatopeyas, propuestas musicables, etc. Paso a comentar brevemente cada uno de ellos.
Árbol. Desde mi punto de vista este es el libro más conseguido de los tres, no solo por la propuesta formal sino por los objetos que entran en juego (tan cercanos y de tanto interés para los más pequeños), los recursos habilitados y la resolución con la entrada del lector en el poema en su última lámina. Creo que es un librito estupendo, ideal para leer y contar a los más pequeños. Yo ya lo tengo en mi mochila de cuentos para contar.
Zapato. Siendo formalmente impecable, jugando prácticamente sin otro afán que jugar y ritmar, echo de menos en este libro una propuesta algo más rica (aunque a veces la riqueza está en la simplificación delicada). Este libro es un espejo invertido de otros (de esta misma colección) en los que hay una ilustración más fijada y un texto más variable: aquí es la ilustración la que juega con un texto más estable. En el último verso el autor saca el poema del libro y lo lleva a los días de los más pequeños. Una propuesta muy sugerente para padres y madres que andan bregando con criaturas y zapatos.
Violín. Imposible no recordar algún juego de la infancia leyendo este cuento en el que instrumentos y sonidos van engarzados. La resolución final me ha recordado a otros libros que ha publicado Estrella Ortiz y que ya he recomendado en este mismo blog. Es emocionante que dos gigantes conocedores de la infancia, del ritmo, los versos y la tradición se encuentren en libros como estos.
Os animo a que os asoméis a estas tres nuevas propuestas de Antonio y Óscar publicadas por Kalandraka.
Saludos
Árbol. Desde mi punto de vista este es el libro más conseguido de los tres, no solo por la propuesta formal sino por los objetos que entran en juego (tan cercanos y de tanto interés para los más pequeños), los recursos habilitados y la resolución con la entrada del lector en el poema en su última lámina. Creo que es un librito estupendo, ideal para leer y contar a los más pequeños. Yo ya lo tengo en mi mochila de cuentos para contar.
Zapato. Siendo formalmente impecable, jugando prácticamente sin otro afán que jugar y ritmar, echo de menos en este libro una propuesta algo más rica (aunque a veces la riqueza está en la simplificación delicada). Este libro es un espejo invertido de otros (de esta misma colección) en los que hay una ilustración más fijada y un texto más variable: aquí es la ilustración la que juega con un texto más estable. En el último verso el autor saca el poema del libro y lo lleva a los días de los más pequeños. Una propuesta muy sugerente para padres y madres que andan bregando con criaturas y zapatos.
Violín. Imposible no recordar algún juego de la infancia leyendo este cuento en el que instrumentos y sonidos van engarzados. La resolución final me ha recordado a otros libros que ha publicado Estrella Ortiz y que ya he recomendado en este mismo blog. Es emocionante que dos gigantes conocedores de la infancia, del ritmo, los versos y la tradición se encuentren en libros como estos.
Os animo a que os asoméis a estas tres nuevas propuestas de Antonio y Óscar publicadas por Kalandraka.
Saludos
martes, 17 de junio de 2014
Gracias escuela
Ayer celebramos la ceremonia de graduación del grupo de sexto del colegio al que va mi hijo pequeño. Una fiesta emotiva en la que, tras nueve años de escuela, los niños y niñas se despedían para continuar el próximo curso en el instituto.
En el acto, además de ver dos fotomontajes de los años vividos en el colegio, hubo tiempo para unas palabras del equipo directivo, de las profesoras, de los alumnos, y también de los padres. A mí me pidieron que hablara en el nombre de padres y madres, aquí os dejo mis cinco minutos de intervención (más o menos, porque, como os podéis imaginar, iba sin papeles que leer), al menos estas fueron las cuatro ideas que traté de desgranar.
"Dice el proverbio africano que hace falta una tribu entera para educar a un niño, o como tanto le gusta repetir a José Antonio Marina: es la tribu la que educa. Cuando nuestros hijos eran pequeños su tribu era pequeña, apenas la familia cercana y los amigos del parque. Sin embargo al entrar en la escuela su tribu creció: maestros y maestras, equipo directivo, apoyos, conserje, cocineras, monitoras... personas que, con formación y vocación, entraron voluntariamente en esa constelación de adultos que conforma la tribu del niño, permitiéndole de este modo tener nuevos modelos y un mundo más grande.
Por ser parte de la tribu de nuestros hijos, gracias escuela.
Habla Montaigne en uno de sus ensayos (el dedicado a los profesores) sobre la escuela, y cuenta la historia de una noche fría, oscura, y de un lugar cobijado en el que arde una generosa lumbre: esa es la escuela, ahí pueden guarecerse nuestros hijos de la ignorancia y calentarse al amor de la lumbre. La escuela es el primer contacto con el conocimiento, pero lo importante no es haberse calentado sin más en esa lumbre de saberes, lo que en verdad importa es que cuando nuestros hijos abandonan ese lugar resguardado llevan con ellos una antorcha: en ellos han prendido las ganas de saber, la curiosidad, la crítica... Y esa antorcha habrá de iluminar el resto de sus días.
Por prender la llama del conocimiento, gracias escuela.
Afirma el poeta austriaco Rainer Maria Rilke que la patria del hombre es la infancia. Si esto es así la patria de nuestros hijos cuenta con grandes provincias dedicadas a los días de la escuela: las risas, las penas, los amigos, los patios, los juegos... Estos días serán venero que alimentará muchos de los otros días, y su recuerdo será tierra fértil para crecer y contar y recordar. Valgan como ejemplo un par de libros maravillosos edificados en los recuerdos de escuela para entender esto que digo: René Goscinny y su fabuloso El pequeño Nicolás, o Roald Dahl y su extraordinaria Matilda. Lecturas que nos llevan de la mano a la tierra feliz de los días de la infancia.
Por ser parte importante de la cartografía de la patria de nuestros hijos, gracias escuela.
Y para terminar hay, al menos, otra razón más para sentirse agradecidos con la escuela: si no fuera por la escuela no podríamos disfrutar de las vacaciones. Hasta la indomable Pippi Calzaslargas, el maravilloso personaje soñado por Astrid Lindgren, quiso ir a plumificar a la escuela para poder, de esta manera, disfrutar de las vacaciones.
Por hacer que podamos tener vacaciones, gracias escuela."
En fin, esto es, más o menos, lo que dije o quise decir. Me siento muy agradecido a los padres y madres por haberme pedido que hablara en su nombre y, claro está, muy agradecido a la escuela en la que mis dos hijos han pasado nueve de sus años aprendiendo, jugando, viviendo y, sobre todo, conviviendo.
Gracias
En el acto, además de ver dos fotomontajes de los años vividos en el colegio, hubo tiempo para unas palabras del equipo directivo, de las profesoras, de los alumnos, y también de los padres. A mí me pidieron que hablara en el nombre de padres y madres, aquí os dejo mis cinco minutos de intervención (más o menos, porque, como os podéis imaginar, iba sin papeles que leer), al menos estas fueron las cuatro ideas que traté de desgranar.
"Dice el proverbio africano que hace falta una tribu entera para educar a un niño, o como tanto le gusta repetir a José Antonio Marina: es la tribu la que educa. Cuando nuestros hijos eran pequeños su tribu era pequeña, apenas la familia cercana y los amigos del parque. Sin embargo al entrar en la escuela su tribu creció: maestros y maestras, equipo directivo, apoyos, conserje, cocineras, monitoras... personas que, con formación y vocación, entraron voluntariamente en esa constelación de adultos que conforma la tribu del niño, permitiéndole de este modo tener nuevos modelos y un mundo más grande.
Por ser parte de la tribu de nuestros hijos, gracias escuela.
Habla Montaigne en uno de sus ensayos (el dedicado a los profesores) sobre la escuela, y cuenta la historia de una noche fría, oscura, y de un lugar cobijado en el que arde una generosa lumbre: esa es la escuela, ahí pueden guarecerse nuestros hijos de la ignorancia y calentarse al amor de la lumbre. La escuela es el primer contacto con el conocimiento, pero lo importante no es haberse calentado sin más en esa lumbre de saberes, lo que en verdad importa es que cuando nuestros hijos abandonan ese lugar resguardado llevan con ellos una antorcha: en ellos han prendido las ganas de saber, la curiosidad, la crítica... Y esa antorcha habrá de iluminar el resto de sus días.
Por prender la llama del conocimiento, gracias escuela.
Afirma el poeta austriaco Rainer Maria Rilke que la patria del hombre es la infancia. Si esto es así la patria de nuestros hijos cuenta con grandes provincias dedicadas a los días de la escuela: las risas, las penas, los amigos, los patios, los juegos... Estos días serán venero que alimentará muchos de los otros días, y su recuerdo será tierra fértil para crecer y contar y recordar. Valgan como ejemplo un par de libros maravillosos edificados en los recuerdos de escuela para entender esto que digo: René Goscinny y su fabuloso El pequeño Nicolás, o Roald Dahl y su extraordinaria Matilda. Lecturas que nos llevan de la mano a la tierra feliz de los días de la infancia.
Por ser parte importante de la cartografía de la patria de nuestros hijos, gracias escuela.
Y para terminar hay, al menos, otra razón más para sentirse agradecidos con la escuela: si no fuera por la escuela no podríamos disfrutar de las vacaciones. Hasta la indomable Pippi Calzaslargas, el maravilloso personaje soñado por Astrid Lindgren, quiso ir a plumificar a la escuela para poder, de esta manera, disfrutar de las vacaciones.
Por hacer que podamos tener vacaciones, gracias escuela."
En fin, esto es, más o menos, lo que dije o quise decir. Me siento muy agradecido a los padres y madres por haberme pedido que hablara en su nombre y, claro está, muy agradecido a la escuela en la que mis dos hijos han pasado nueve de sus años aprendiendo, jugando, viviendo y, sobre todo, conviviendo.
Gracias
Dos niños y un monstruo
Hay niños bien comestibles: aquí tenéis a Pau y a Jimena, dos de mis favoritos, enredados con Un monstruo. Uno lo lee, otro lo cuenta, uno lo ve, otro lo escucha... Días de estos de casi verano vengan para pasar más tiempo juntos y alrededor de los libros.
Qué felicidad.
Saludos
Qué felicidad.
lunes, 16 de junio de 2014
Hoy en la SER
Hoy es lunes y, como todos los lunes, fui a SER Guadalajara para hablar de libros y cuentos. Allí estaba esperándome Juan Solo quien, como te puedes imaginar, tenía muchas ganas de hablar del Maratón de Cuentos de Guadalajara que ayer terminó su vigésimo tercera edición, hablamos de ello largo y tendido: del espacio y la decoración del escenario, del momento con la bertsolari Miren y con Carlos de la Compañía del Saco, de los mínimos a las cinco de la madrugada... Y luego llegaron estas recomendaciones.
Para comenzar traje un libro álbum absolutamente maravilloso, se trata de Seis hombres, de David McKee, publicado por la editorial Libros del zorro rojo. Hablé de este libro hace unos días en esta entrada sobre intertextualidades, y pronto tendrá también su ficha entre mis favoritos (selección del goliardo). Este libro hermoso, duro, profundo, está dibujado magistralmente por McKee que, siendo uno de los reyes del color, renuncia al mismo para que la historia transcurra firme, fría, sin nada que pueda entretener su lectura. Puede uno disfrutar y maravillarse de las perspectivas imposibles, de los dibujos en su esencia, de las formas y de la organización de las láminas (tan del gusto de los más pequeños). Un libro imprescindible.
Para continuar traje otro libro álbum que es una fiesta, se trata de Abececirco, con texto de Daniel Nesquens e ilustraciones de Alberto Gamón, publicado por Anaya. Este tándem me encanta, su forma de trabajar y de soñar las historias siempre me parece magistral, deslumbrante. Y si a esto le sumas que aquí, además, quieren jugar, pues ya no hay más que decir. Este libro se convierte (desde el mismo momento en el que se ha publicado) en uno de esos a los que recurres, sí o sí, cuando se trata de jugar la literatura (y no doy más pistas, si quieres más puedes escuchar el audio). Un libro que puede ser también un punto de partida. Una delicia.
Para seguir no pude resistirme a traer aquí la noticia de la reedición de La cabra boba, libro álbum escrito por mí e ilustrado por Roger Olmos, publicado por OQO, que llevaba años agotadísimo. De nuevo las cabras triscan por estos lares, y parece que han venido con ganas de pasarlo en grande. Quién sabe, tal vez te apetezca echarle un vistazo. Aquí tienes más información sobre este libro.
Para terminar he traído la última novedad de Palabras del Candil, se trata de Contar con la poesía, un libro extraordinario escrito por Estrella Ortiz y que hemos publicado justo a tiempo para celebrar el Maratón de los Cuentos de Guadalajara. Nos gusta sumarnos a la fiesta con algún nuevo título y, en esta ocasión, la celebración es doble: un libro enjundioso escrito por una narradora de reconocido prestigio internacional y, además, amiga y maestra de muchos de nosotros. Aquí tenéis completa información del libro.
Después de dos días intentándolo no ha habido manera de subir el audio a Ivoox, así que esta entrada se queda sin la grabación del programa. Así son las cosas.
Feliz semana de cuento
Para comenzar traje un libro álbum absolutamente maravilloso, se trata de Seis hombres, de David McKee, publicado por la editorial Libros del zorro rojo. Hablé de este libro hace unos días en esta entrada sobre intertextualidades, y pronto tendrá también su ficha entre mis favoritos (selección del goliardo). Este libro hermoso, duro, profundo, está dibujado magistralmente por McKee que, siendo uno de los reyes del color, renuncia al mismo para que la historia transcurra firme, fría, sin nada que pueda entretener su lectura. Puede uno disfrutar y maravillarse de las perspectivas imposibles, de los dibujos en su esencia, de las formas y de la organización de las láminas (tan del gusto de los más pequeños). Un libro imprescindible.
Para continuar traje otro libro álbum que es una fiesta, se trata de Abececirco, con texto de Daniel Nesquens e ilustraciones de Alberto Gamón, publicado por Anaya. Este tándem me encanta, su forma de trabajar y de soñar las historias siempre me parece magistral, deslumbrante. Y si a esto le sumas que aquí, además, quieren jugar, pues ya no hay más que decir. Este libro se convierte (desde el mismo momento en el que se ha publicado) en uno de esos a los que recurres, sí o sí, cuando se trata de jugar la literatura (y no doy más pistas, si quieres más puedes escuchar el audio). Un libro que puede ser también un punto de partida. Una delicia.
Para seguir no pude resistirme a traer aquí la noticia de la reedición de La cabra boba, libro álbum escrito por mí e ilustrado por Roger Olmos, publicado por OQO, que llevaba años agotadísimo. De nuevo las cabras triscan por estos lares, y parece que han venido con ganas de pasarlo en grande. Quién sabe, tal vez te apetezca echarle un vistazo. Aquí tienes más información sobre este libro.
Para terminar he traído la última novedad de Palabras del Candil, se trata de Contar con la poesía, un libro extraordinario escrito por Estrella Ortiz y que hemos publicado justo a tiempo para celebrar el Maratón de los Cuentos de Guadalajara. Nos gusta sumarnos a la fiesta con algún nuevo título y, en esta ocasión, la celebración es doble: un libro enjundioso escrito por una narradora de reconocido prestigio internacional y, además, amiga y maestra de muchos de nosotros. Aquí tenéis completa información del libro.
Después de dos días intentándolo no ha habido manera de subir el audio a Ivoox, así que esta entrada se queda sin la grabación del programa. Así son las cosas.
Feliz semana de cuento
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