domingo, 19 de enero de 2020

Cuentecillos folklóricos españoles del Siglo de Oro

Los dos cuentitos que conté el pasado sábado en "Esto me suena a pueblo" (RNE), en la sección CUENTOS DE VIEJAS están publicados en dos libros (similares) titulados: Cuentos folkóricos españoles del Siglo de Oro y Cuentecillos tradicionales en la España del Siglo de Oro, ambos libros son del gran hispanista Maxime Chevalier y fueron publicados por Ed. Crítica, en 1983, el primero, y por ed. Gredos, en 1975, el segundo.


LA COLECCIÓN
Ambas colecciones recogen fragmentos de obras literarias del Siglo de Oro en los que se incluyen cuentecillos populares: diálogos humanistas, colecciones de cuentos de entretenimiento y ejemplarizantes, obras de teatro, diccionarios, novelas, colecciones de poesías, libros de aforismos... Es decir, por ejemplo: en mitad de un diálogo en una obra de teatro, uno de los personajes, para explicar algo de la trama, cuenta un cuentecillo. Bien, pues esos cuentecillos los ha buscado con paciencia y tenacidad Maxime Chevalier, espigando entre obras de todo tipo, hasta reunir una notable colección con cientos de cuentitos folclóricos. 
Estos libros nos permiten hacernos una idea de la importante presencia de los cuentos en el día a día de quienes vivieron en esos años y cómo estaban incrustados en el imaginario popular.
Son, además, dos libros fantásticos con muchos cuentitos estupendos, estupendos.

LOS CUENTOS
Los cuentos que conté el pasado sábado en la sección CUENTOS DE VIEJAS se titulan "Al humo de la perdiz" (ATU 1804B), en Cuentecillos tradicionales en la España del Siglo de Oro (p. 94) y "¿Quién le pondrá el cascabel al gato?" (ATU 110), en Cuentos folklóricos españoles del Siglo de Oro (p. 36) . Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo), el cuento lo tenéis a partir del minuto 17:08. O directamente aquí debajo (o aquí).



Como habéis podido escuchar, ambos cuentos son conocidísimos. Uno porque pertenece a una larga tradición de cuentos de juicios, fijaos si es una vieja tradición que se incluyen, por ejemplo, en la Biblia (con el rey Salomón), aunque yo prefiero recordar los juicios de Sancho en la ínsula Barataria, canela en rama.
Y el otro, el del cascabel del gato, es un cuento en verso escrito por Lope de Vega en su obra La esclava de su galán, que es extremadamente conocido, pues se ha contado, leído y aprendido durante generaciones en las escuelas.

Espero que os hayan gustado los cuentecillos y que os animéis a leer estas sorprendentes colecciones de cuentos. Ojalá esta entrada os haya resultado de interés.
Saludos

viernes, 17 de enero de 2020

Orgullo rural

El pasado sábado estuve en Madrid disfrutando de "Orgullo rural", un espectáculo de narración oral con música en directo creado y realizado por Elia Tralará y Uxía López, y dirigido por Marta A. García Rojas.


La urdimbre de este espectáculo se teje con los recuerdos de infancia y juventud de Elia, la narradora, quien nació en Cobos de Segovia, un pequeño pueblo de 80 habitantes (sí, de la provincia de Segovia) y vivió allí hasta los 18 años. Son recuerdos hilarantes, emocionantes y muy entretenidos, que, para muchos de nosotros, resultan cercanos y reconocibles: ¿cuántos hemos tenido la fortuna de disfrutar de días felices de infancia en el pueblo? 
La narración fluye de una manera alegre, fresca, natural y, por supuesto, interpela directamente al público. La palabra dicha va levantando cada escena, aunque esta secuencia de imágenes no se sostiene exclusivamente por la voz y el gesto de la narradora: Elia cuenta, canta, juega, baila... a lo largo de unos 70 minutos, y no lo hace sola, en escena le acompaña, Uxía, una extraordinaria cantante y música quien se suma a la fiesta de las historias y participa activamente a lo largo de todo el espectáculo.
El resultado es una desopilante propuesta narrativa que traslada desde los primeros minutos al público del teatro a un pequeño pueblo y le invita a pasear por sus parajes, a jugar como si fuera otra vez un niño en la pradera entre las vacas o junto a la lumbre o en la "tienda" o en el pajar..., a hablar con sus palabras y expresiones, a cantar y bailar sus músicas, etc. Pero sobre todo este espectáculo es una invitación al recuerdo de los felices días vividos en el pueblo y una reivindicación de lo rural como un lugar del que sentirse orgulloso.
El día en el que pude ver este espectáculo el salón del actos del Centro Cultural de "Carril del Conde" (Madrid) se llenó y el público, que venía con muchas ganas de pasarlo bien, disfrutó desde el primer minuto: comentaba, reía, aplaudía, cantaba... y, sobre todo, se emocionaba con Uxía y con Elia.
En verdad, un espectáculo fantástico.
Por si tenéis curiosidad aquí os dejo el tráiler de "Orgullo rural". Aunque no hay nada como ver a Elia y Uxía en vivo.


Si podéis no dejéis de acercaros a disfrutar de este estupendo espectáculo, es muy recomendable.
Saludos

lunes, 13 de enero de 2020

Cuentos antiguos de Gran Canaria recogidos por los niños

El cuento que conté el pasado sábado en "Esto me suena a pueblo" (RNE), en la sección CUENTOS DE VIEJAS está publicado en Cuentos antiguos de Gran Canaria recogidos por los niños, una selección de cuentos tradicionales recopilados por Ana Cristina Herreros y María Jesús Alvarado, que fue publicada en 2014 por la editorial Libros de las Malas Compañías.


LA COLECCIÓN
Esta particular colección de Cuentos antiguos de Gran Canaria recogidos por los niños, de Ana Cristina Herreros (nuestra querida Ana Griott) y María Jesús Alvarado, es fruto de un año de perseverante trabajo: a lo largo de esos doce meses estas dos mujeres recorrieron la isla de Gran Canaria y fueron de escuela en escuela contando y recogiendo cuentos, mitos, leyendas, historias de vida... Para ello contaron con la ayuda de niños y niñas que, a su vez, preguntaron y recogieron cuentos entre sus familiares. Todo ello da a la colección frescura y vigencia, pues son textos muy vivos que siguen corriendo de boca en boca. Todos estos materiales han sido pulcramente editados en un libro bien apetitoso que se deja leer con placer y en el que os animo que os zambulláis.

EL CUENTO
El cuento que conté el pasado sábado en la sección CUENTOS DE VIEJAS se titula "La flor del Oroval" (ATU 780) y es el primero de la colección y está en la página 19. Fue recogido en varios municipios de la isla a diferentes informantes. Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo), el cuento lo tenéis a partir del minuto 14:40. O directamente aquí debajo (o aquí).


Tal como afirmo en el audio, este es un cuento muy conocido, muy contado y escuchado, en las Islas Canarias (no sólo en Gran Canaria). Si tenéis el libro delante y escucháis la versión que cuento es prácticamente igual a la que encontráis en el libro, con la salvedad de la melodía, que esa no está incluida y que he ¿inventado?/¿recordado? para la ocasión.

Espero que disfrutéis del cuento y que os animéis a leer esta deliciosa colección de cuentos e historias. Ojalá esta entrada os haya resultado de interés.
Saludos

miércoles, 8 de enero de 2020

De la "nueva" oralidad

En este artículo "Escuchar el mundo", escrito por María Jesús Espinosa de los Monteros (de la red de podcasting Podium Podcast) y que publica hoy El País, se habla del resurgir de la "nueva oralidad" (podcast, notas de audio, audiolibros...). "Nueva oralidad" supongo que frente a una "vieja oralidad", la de los narradores tradicionales (y profesionales) de historias. Es muy interesante (y revelador) el detalle que ella cita como elemento fundamental para este resurgir: la multitarea (un término acuñado por Nick Bilton (véase el ejemplo espeluznante del inicio de este artículo en el que se afirma que la jornada de un adulto en Estados Unidos actualmente no es de 24 horas, sino, gracias a la multitarea, de 31 horas).
Volviendo a la "nueva oralidad" y la multitarea, la autora del artículo que aparece en el inicio de esta entrada del blog dice textualmente: "Dicho de otro modo, la capacidad para hacer varias cosas al mismo tiempo alarga nuestro día útil más de 24 horas. Y nada mejor que el audio permite tener la mirada y las manos libres para realizar otras tareas, para consumir historias en las voces de otros."
Sin embargo hay algunos ejemplos en los que esa "vieja oralidad" sucedía durante la realización de alguna actividad (mecánica, reiterada, sencilla...) haciéndola menos tediosa; la propia autora del artículo cita el caso de los filandones. En estos casos la oralidad como entretenedora, como ayuda para hacer más llevadero el trabajo, también ha existido, sí, y también ha sido una oralidad de multitarea (aun siendo una vieja oralidad). 

Dicho todo esto yo creo que tal vez se trataría de diferenciar entre una oralidad más o menos exigente, no más o menos nueva o vieja. Una oralidad que precise de una actitud activa de escucha, o de una oralidad que no la requiera (y que permita escuchar de fondo mientras se hacen otras cosas). Y lo que hace que exista esa exigencia en la escucha, en mi opinión, es lo efímero del mensaje: lo dicho vuela, y si no escuchas atentamente no puedes volver atrás y "releer" lo ya contado. Sin embargo cuando la escucha puede volverse a hacer una y otra vez porque el mensaje está grabado (fijado) desaparece esa característica primordial de la oralidad. A esto los estudiosos lo han llamado oralidad primaria (una persona contando en un contexto concreto a otra persona; palabra alada y fugaz) y oralidad secundaria (un audio en WhatsApp, por ejemplo; palabra fijada, enlatada).
Seguro que hay otros muchos aspectos que suman a la hora de exigir una escucha activa, volvamos caso del filandón y supongamos que un día llega a dicho filandón una una nueva narradora con historias no escuchadas antes: sospecho que el momento en el que esta mujer cuente esos nuevos cuentos la tarea estará parada o irá más lenta. Así pues la novedad de lo escuchado, el interés que despierta lo que se está contando, también importa para poner en pie esa escucha activa. Pero ojo, lo que resulta determinante en cualquier caso, es lo efímero de la oralidad primaria: que ese acto de habla será único, irrepetible, fugaz y, sobre todo, efímero.

Hay además otra cuestión interesante en todo esto. El resurgir de esa oralidad compatible con la multitarea es un signo más de estos tiempos en los que andamos explotados y autoexplotados. Pues la oralidad de escucha exigente, activa, completa, precisamente una de las cosas que buscaba (y que sigue buscando) era una suerte de cese de las tareas o, si se me permite, una especie de desaparición del presente y de viaje a otro tiempo y lugar.
Saludos

Lectura fácil

En estos días de descanso he podido disfrutar de la lectura de Lectura fácil, libro de Cristina Morales publicado por la editorial Anagrama y que ha sido merecedor del Premio Herralde de Novela y del Premio Nacional de Narrativa 2019, ahí es nada.


Esta novela se articula con fragmentos (de declaraciones judiciales, de la novela autobiográfica de una de sus protagonistas escrita al estilo de lectura fácil, de las situaciones vividas y contadas por las protagonistas, de las actas de las reuniones de okupas, etc.) que van componiendo el mosaico de la historia de cuatro mujeres discapacitadas. Hay muchas cosas que me han interesado (y me han hecho disfrutar, y me han golpeado, y me han emocionado...) en Lectura fácil, por ejemplo: la deslumbrante mirada de la autora (después miras fuera del libro y la realidad tiene otra forma, otras aristas), la fuerza de su discurso (articulado a través de sus personajes), el estilo poderoso de su prosa (brutal, radical, fresco), las historias y vivencias de las protagonistas (contadas por ellas mismas desde esa mirada propia y veraz), la maravilla del libro de lectura fácil, la danza...
Cervantes puso en pie a don Quijote, un loco al que se le había secado el cerebro, para contar las verdades (en muchos casos incómodas) desde su mirada supuestamente desajustada (recurso que llevó hasta el paroxismo con el licenciado Vidriera). Cristina Morales nos pone frente al espejo de la mirada de cuatro protagonistas discapacitadas que resultan ser muy capaces y radicalmente libres para contar (¡y contarnos!) y, al mismo tiempo, romper los pre-juicios desde donde nos hemos sentado a mirar/leer esa historia; y esa mirada crítica, poderosa e, insisto, radicalmente libre, va acompañada de una voz (una suma de voces) que no deja de golpearte a cada página, evidenciando el machismo, falso paternalismo, fascismo controlador, etc. en el que vivimos.
También quería mencionar la maravilla que es ver, sentir, la danza desde la mirada de una de las protagonistas (en verdad hay pasajes que me han emocionado mucho y que he disfrutado leyéndolos y releyéndolos).
Como conclusión, y por si no ha quedado claro, quiero deciros que este libro es una maravilla, una brutal y bárbara maravilla. Una lectura que os recomiendo.
Saludos

martes, 7 de enero de 2020

Las voces de la memoria

El cuento que conté el pasado sábado en "Esto me suena a pueblo" (RNE), en la sección CUENTOS DE VIEJAS está publicado en Las voces de la memoria. Cuentos populares de la Región de Murcia, una selección de cuentos tradicionales recopilados por Ángel Hernández Fernández a finales del S. XX, que fue publicada en 2009 por la editorial Palabras del Candil.


LA COLECCIÓN
Estos casi 250 cuentos recogidos en la comarca de la cuenca de Mula es, posiblemente, una de las más completas colecciones de la región de Murcia. Me gusta mucho la amplia variedad de tipos de cuentos y variantes que incluye, lo que permite hacerse una idea de la riqueza de la tradición oral en la zona. Los cuentos están ordenados y clasificados según el ATU (esto siempre es un recurso maravilloso para cuentistas, vuelvo a insistir) y el libro incluye un prólogo de Pedro Guerrero Ruiz y un estudio introductorio (muy ameno y completo) del propio Ángel Hernández Fernández.
Este es una colección que consulto, leo y releo habitualmente. No la dejéis escapar.

EL CUENTO
El cuento que conté el pasado sábado en la sección CUENTOS DE VIEJAS se titula "Pulgarcito" (ATU 327B) es el número 57 de la colección y está en la página 134. Fue contado por Carmen Mª F. L., de Mula. Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo), el cuento lo tenéis a partir del minuto 16:20. O directamente aquí debajo (o aquí).


Si tenéis el texto delante y escucháis el audio del cuento quizás veáis que la única variación apreciable es la referencia que hago yo sobre lo importante que es dormir para tener hambre. Trato, de esta manera, de dar mayor verosimilitud al momento de la persecución en el que el Ogro se echa a dormir sin preocuparse de que los niños sigan huyendo. Creo que es un detalle pequeñito pero que resulta útil para el cuento: insisto, gana en verosimilitud y le añade un punto de humor absurdo que aligera la carga trágica del momento.

Os animo a que echéis un vistazo a esta estupenda, de verdad estupenda, colección de cuentos. Ojalá os haya gustado el cuento y os haya resultado entretenida esta entrada.
Saludos

viernes, 27 de diciembre de 2019

La inesperada verdad sobre los animales

En estos días acabo de terminar de leer La inesperada verdad sobre los animales. Un zoológico de incomprendidos, un libro escrito por Lucy Cooke, traducido por Francisco J. Ramos Mena y publicado por la editorial Anagrama en su colección "Argumentos".


A veces me gusta descansar de lecturas de trabajo (ensayos sobre narración oral o lectura, cuentos tradicionales, libros LIJ, etc.) y disfruto con la lectura de libros que no son necesarios para mi oficio de contar (aunque he de reconocer que uno siempre anda alerta y, donde menos lo espera, salta la liebre de una historia o un hilo del que tirar para coser una trama). Esta lectura de la que os hablo hoy es un claro ejemplo de esto que cuento.
En este libro la zoóloga y reconocida presentadora de documentales sobre animales Lucy Cooke nos cuenta la historia de trece animales en cuyo estudio los seres humanos hemos cometido grandes errores y hemos alimentado mitos para rellenar el desconocimiento que teníamos sobre ellos, sus hábitos y su manera de sobrevivir. El libro contiene, así las cosas, trece capítulos, cada uno dedicado a uno de estos animales: anguila, castor, perezoso, hiena, buitre, murciélago, rana, cigüeña, hipopótamo, alce, panda, pingüino y chimpancé.
Cada capítulo está lleno de detalles interesantes, curiosidades, anécdotas (algunas verdaderamente asombrosas o desopilantes) y resulta una lectura muy entretenida y amena. Os aseguro que en casa hemos pasado unos días bien animados con las historias y curiosidades que iba contando de la lectura (lo de las anguilas es fascinante; lo de la cigüeña y la lanza, increíble; lo de los hipopótamos, sorprendente; lo de los pingüinos, madre mía; las hienas, uy, las hienas son demasiado... y así todo el rato). Las últimas 70 páginas del libro (de un total de 450) incluyen notas, bibliografía e índice analítico.
La lectura ha sido, insisto, muy entretenida y enganchosa.
Es un libro que os recomiendo.
Saludos

jueves, 26 de diciembre de 2019

El río

Acabo de terminar de leer El río, un libro escrito por Ana María Matute, con ilustraciones de Raquel Marín, que acaba de publicar, con el gusto exquisito que le caracteriza, la editorial Nórdica.


Muchos ya sabréis que Ana María Matute es una escritora catalana (Barcelona 1925-2014) considerada una de las mejores novelistas españolas del S. XX, que obtuvo, entre otros reconocimientos, el Premio Cervantes en 2010 y que fue miembro de la Real Academia Española.
Los abuelos de Ana María Matute eran de Mansilla de la Sierra (La Rioja), y allí pasó largas temporadas de su infancia, por eso, cuando en la década de los 60 el pueblo quedó anegado por la construcción de un pantano la novelista decidió preservar del olvido el lugar pasando a escrito las vívidas estampas y recuerdos de su infancia. 
Con un estilo brillante, alegre, fresco y muy pulcro, como de agua ligera de arroyo (en contraposición al agua estancada del pantano y el olvido), corren las casi 50 estampas recogidas en este libro. En ellas se nos presentan personajes, situaciones, pensamientos, sucesos… a veces con apenas unas breves pinceladas, pero siempre con un gran poder evocador. El libro está lleno de imágenes bellísimas (como esas vacas despistadas regresando al pueblo que se anega, como esos juegos de niños subidos a los árboles o jugando con barro o bailando junto al fuego) y también de algunos momentos descarnados (como las muertes y sus silencios, o como la crueldad de algunas situaciones), todo ello contado desde la mirada de una adulta que dialoga con la niña que fue y que habita en esos recuerdos y tiene una voz muy viva.
Como ya os he dicho el libro que quiere arrancar del olvido al viejo Mansilla de la Sierra, por eso, igual que ocurre en los primeros capítulos, cuando el agua del pantano baja y se desvela el pueblo y resurgen sus calles y sus lugares, la autora baja las aguas del olvido para que sus historias pervivan en el recuerdo. Porque un lugar son también sus historias.

Pero, como si de una doble carambola se tratase, algo parecido ocurrió con el propio libro. El río fue publicado en la década de los 60 por la editorial Argos, después por Plaza y Janés y, finalmente, por Destino. Sin embargo, tras varios años sin publicarse, parecía que El río empezaba a desvanecerse entre los anaqueles de viejos libros, hasta que la ilustradora riojana Raquel Marín, rescató al libro y a sus historias del olvido proponiendo a la editorial Nórdica volver a publicarlo, en esta ocasión, acompañado con unas bellas ilustraciones: sencillas, alegres, frescas… exactamente como pide el texto de Ana María Matute. Afortunadamente el proyecto salió adelante y contamos con este libro hermosísimo, delicado, poderoso, un libro que es un río vivo, con muchos buenos lugares de umbría en los que pararse a disfrutar. No lo dudéis, abridlo, daos un chapuzón de buenas historias.
Un libro que os recomiendo.
Saludos

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Pasado y presente de los verbos leer y escribir

Justo antes de que llegaran los días de familia y compromisos de fin de año he disfrutado con la lectura del libro Pasado y presente de los verbos leer y escribir, escrito por Emilia Ferreiro y publicado por la editorial FCE.


Emilia Ferreiro (Buenos Aires, 1937) es una escritora, pedagoga, psicóloga e investigadora en el ámbito de la lectura y la escritura; este librito (tamaño pequeño, de bolsillo, con algo menos de cien páginas) incluye tres conferencias leídas por ella en la última década del S. XX (1994, Congreso Mundial de la International Reading Association; 1997, Congreso Interamericano de Editores; y 2000, Congreso de la Unión Internacional de Editores) y revisadas para su posterior publicación.
La primera de las conferencias, "Leer y escribir en un mundo cambiante", habla sobre la alfabetización en un mundo en el que "el ejercicio pleno de la democracia es incompatible con el analfabetismo de los ciudadanos" (p. 17) y en ella se habla del eje pobreza-analfabetismo-multilingüismos, de la incorporación de las nuevas tecnologías (a la vida y al aula), de la "magia" del lenguaje escrito que es capaz de producir un mismo texto oral una y otra vez (y ojo a ese concepto de "magia" que tan interesante resulta al final de la conferencia) y de la alfabetización no como un lujo o una obligación, sino como un derecho.
La segunda de las conferencias, "Pasado y futuro del verbo leer", reflexiona sobre los retos de la lectura a finales del S. XX y principios del S. XXI a partir de la llegada de la tecnología (y los nuevos formatos y modos de leer) y otras cuestiones relacionadas con esto como los nuevos iletrados tecnológicos o los nuevos desafíos en el ámbito de la educación. Sorprende la vigencia de ideas, dudas, cuestiones... planteadas hace veinte años, igual que sorprende los aciertos de muchas de sus predicciones.
Le tercera y última de las conferencias se titula "Diversidad y proceso de alfabetización: de la celebración a la toma de conciencia", y en ella la autora reflexiona sobre distintos momentos de la historia en relación con la escritura y la alfabetización y su proyección en el ámbito educativo.
En suma, una lectura bien enjundiosa que os recomiendo.
Saludos

sábado, 21 de diciembre de 2019

Cuentos populares salmantinos

El cuento que conté el pasado sábado en "Esto me suena a pueblo" (RNE), en la sección CUENTOS DE VIEJAS está publicado en Cuentos populares salmantinos, una selección de cuentos tradicionales recopilados por Luis Cortés Vázquez en la década de los 50 del pasado siglo, que fue publicada en dos volúmenes en 1979 por la Librería Cervantes, de Salamanca, con doce ilustraciones de Félix López.


LA COLECCIÓN 
Estos dos libros recogen un total de 161 versiones de cuentos, algunas de dichas versiones son de un mismo cuento (por ejemplo hay tres de "Juanito el Oso", tres de "La piel de lobo", dos de "El toro Barroso", etc.) lo que permite conocer detalles y ahondar en la riqueza de los textos populares. El libro cuenta al final con un completo estudio (casi unas 100 páginas) de la colección.
Las versiones escritas tratan de recoger con el mayor detalle posible las particulares del habla de cada informante (por ejemplo: "Tóoh soih unoh cobardeh", p. 151 del vol. II), esto da frescura a los textos y, contrariamente a lo que se pueda pensar, no entorpece la lectura, es más son textos que se leen muy bien, muy cómodamente. En esta colección, como en las de las últimas semanas, hay unas cuantas versiones de cuentos bien interesantes, verdaderas joyitas.
Como única pega diré que estos son de esos libros que hay que ir cortando las hojas para poder abrirlo y leerlo cómodamente. 

EL CUENTO
El cuento que conté el pasado sábado en la sección CUENTOS DE VIEJAS se titula "El zurrón que cantaba" (ATU 311B) y fue contado por Victoria Coca, de 24 años, en Miranda del Castañar. El cuento se encuentra en las páginas 119-20 del libro y tiene asignado el n.º 75 de la colección. Aquí tenéis el audio del programa (merece la pena escucharlo completo), el cuento lo tenéis a partir del minuto 16:30. O directamente aquí debajo (o aquí).


En el mismo audio comento un cambio que he decidido a la hora de contar el cuento: en vez de ser una posadera curiosa la que desvela el misterio del saco que canta y la que libera a la niña, es la madre la que se da cuenta de que es su hija la que canta en ese saco y se las apaña para engañar al hombre del saco y liberar a la niña. Este final que he puesto es el más conocido del cuento (por otro lado, un cuento muy popular por toda España y que está recogido en muchas recopilaciones).
Hay otro detalle interesante que no quise cambiar para ver si alguien se daba cuenta. Si os fijáis en la cancioncilla del cuento dice: "En un zurrón voy metida, en un zurrón moriré, por un anillo de oro, que en la fuente me dejé", sin embargo el olvido del anillo, tal como se dice al principio del cuento, no es en una fuente, es en un río. Esto me sirve para que veáis cómo funciona la memoria y también cómo se van adaptando los cuentos.
En cuanto a la memoria: los versos, lo cantado, suele mantenerse más fijado en la memoria, sin embargo la prosa, lo narrado, es más susceptible de ser cambiado. En cuanto a la adaptación y cambios de los cuentos: seguramente la narradora iba a lavar al río (o sabía que era lo habitual en la zona) y cuando contaba el cuento, por darle veracidad (no se va a lavar a la fuente, se va a lavar al río), la narradora dice que la niña pierde el anillo en el río. Sin embargo en la cancioncilla se habla de la fuente, pues hay muchas otras versiones, más comunes que esta, que hablan de que la niña se deja el anillo en una fuente a la que ha ido a por agua: pero claro, al ir a por agua no te quitabas el anillo, sí te lo quitabas al lavar, no al llenar el cántaro. ¿Veis qué detalle tan interesante?
El caso es que de manera consciente o inconsciente, la narradora se lleva a la niña protagonista al río para que pierda el anillo (de manera verosímil) aunque luego en la cancioncilla se habla de una fuente, detalle que a la narradora se le pasó o que, sencillamente, no le pareció importante "resolver".
Memoria, olvido y verosimilitud (desde la mirada de la narradora) mano a mano para adaptar y preservar los cuentos.

Os animo a que echéis un vistazo a esta estupenda colección de cuentos. Ojalá os haya gustado el cuento y os haya resultado entretenida esta entrada.
Saludos